Tras Fidel Castro, el tiempo se cobra otra vida en la política cubana
Fiel, de línea dura y conocedor de hasta el último secreto de disidentes y ministros, Carlos Fernández Gondín marcó con su impronta el Ministerio del Interior, la más temida institución cubana. Pero poco tiempo después de asumir la cartera en 2015, la vida le jugó la mala pasada de un accidente cerebrovascular, y este sábado se ha convertido en el más reciente fallecido de una gerontocracia que agoniza.
Su fallecimiento, a los 78 años, no ha sido una sorpresa para nadie. La nota oficial asegura que murió "a causa de complicaciones de una enfermedad crónica que padecía", y el pasado 6 de junio, en la celebración por la creación del Ministerio del Interior (Minint), las cámaras de la televisión nacional no lo mostraron, algo que avivó los rumores sobre su estado de salud.
El poderoso ministerio que dirigió controla la policía, migración y extranjería, las cárceles y la omnipresente Seguridad del Estado, entre otros departamentos. Gondín llegó a la cima de la institución gracias también a la fidelidad a toda prueba que mostró siempre hacia Raúl Castro, bajo cuyas órdenes combatió en el II Frente Oriental en los años de la lucha contra Batista.
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Esta historia fue publicada originalmente el 8 de enero de 2017, 10:08 a. m. with the headline "Tras Fidel Castro, el tiempo se cobra otra vida en la política cubana."