Conan O’Brien visita Cuba
Impecablemente vestido de lino blanco y con un sombrero fedora del mismo color, Conan O’Brien salió del estudio donde acostumbra a hacer su programa y bailó y saltó en una calle de adoquines en La Habana Vieja durante una transmisión especial de una hora sobre Cuba que salió al aire el miércoles por la noche.
“Conan in Cuba”, que se transmitió por TBS, se filmó durante cuatro días en La Habana a mediados de febrero y tuvo lugar pocos meses después de los cambios anunciados por el presidente Barack Obama y el gobernante cubano Raúl Castro.
Fue la primera visita a Cuba de un importante anfitrión norteamericano de programas nocturnos desde que Jack Paar entrevistó a Fidel Castro en 1959.
El programa se desarrolló en gran parte en los intentos de Conan por seguir los movimientos de bailarines, enrollar a mano un tabaco con desastrosos resultados, tocar con músicos, probar demasiados tipos de ron muy temprano en el día, convencer a unos muchachos que estaban en el Malecón de que era de veras una gran estrella y tratar de hablar español.
“Hola. Bienvenidos a Cuba. Yo soy Conan O’Brien y lo siento pero pero esto es todo el español que realmente puedo memorizar” empezó diciendo O’Brien sentado en una mesa en plena calle donde había dos tabacos, un micrófono clásico y un mojito.
“Como muchos de ustedes saben, este es un momento histórico. Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos por fin han empezado a mejorar”, dijo O’Brien antes de narrar una breve historia de Cuba y destacar que en los años 40 y 50, La Habana era conocida como “Las Vegas del Caribe”.
O’Brien le preguntó a un hombre que estaba sentado cerca, al frente de una tienda: “¿Puedo llamarte el Andy cubano?” y más tarde bromeó de que se llevaba mejor con él que con su compinche habitual del show, Andy Richter.
O’Brien dijo que sus razones para ir a Cuba eran simples: “Conocer al pueblo y tratar de hacer algunos amigos”. Después de provocar a unos perros que no paraban de ladrar mientras caminaba por una calle, dijo: “Las viejas me adoran, pero los perros me odian”.
También se burló de un mercado en La Habana donde señaló que filas enteras estaban llenas del mismo producto, y la misma marca, luego salió a la calle y dijo que los extraños teléfonos públicos de Cuba en forma de capullo “te permiten llamar y hacerte un permanente a la vez”.
“Para mí era importante no ser muy mordaz”, le dijo O’Brien al programa de radio The Frame radio. “Quería ir como un buen embajador pero también a ver si podía divertir a los cubanos y que se rieran de mis idioteces”.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de marzo de 2015, 11:32 a. m. with the headline "Conan O’Brien visita Cuba."