Pritzker: negocios de Estados Unidos pueden ayudar a cambios en Cuba
Penny Pritzker, secretaria de Comercio de Estados Unidos dijo el lunes que está planeando realizar un viaje a Cuba en cuanto se reanuden los lazos diplomáticos entre los dos países, y que realizar negocios con la isla podría hacer que la comunidad empresarial norteamericana participe en un “cambio positivo” en Cuba.
Pritzker pronunció el discurso principal en un fórum sobre Cuba llamado “Tampa a la Vanguardia de un Cambio Histórico”, organizado por la Cámara de Comercio del Gran Tampa y el Aeropuerto Internacional de Tampa.
“Nuestra economía está mostrando una formidable recuperación”, dijo. “Hoy día nuestros negocios están exportando más que nunca. Pero nuestro trabajo aún no está completo”.
Aunque las exportaciones de EEUU alcanzaron una cifra récord de $2,340 billiones en 2014, lo que ha respaldado a 11,700 millones de empleos en el país, EEUU necesita ampliar las exportaciones todavía más, entre ellas las que van a Cuba, dijo Pritzker.
En el proceso, Pritzker dijo que las empresas estadounidenses pueden fortalecer al pueblo cubano y ayudarlo a forjar un mejor futuro económico. La nueva política sobre Cuba del presidente Barack Obama, dijo, “le permitirá a la comunidad empresarial ser la cara de un cambio positivo en Cuba”.
De igual modo el Departamento de Comercio tiene un importante papel en la nueva política, dijo en una entrevista con el Miami Herald. “Nuestro rol consiste en facilitar el comercio”, señaló. “Creemos que el lado económico de la relación puede muy importante”.
Pritzker dijo que tiene planeado encabezar una delegación a Cuba poco después que las relaciones diplomáticas entre los dos países se hayan renovado. Hasta ahora, ha habido tres rondas de conversaciones entre EEUU y Cuba.
A pesar del entusiasmo de algunas compañías norteamericanas que ya han comenzado a explorar las oportunidades de negocios en Cuba, Pritzker advirtió acerca de algunas expectativas poco realistas. “Es un proceso largo”, dijo. “No es algo que se logre durante un fin de semana”.
El área de Tampa Bay ha estado tratando de pulir su imagen como puerta de entrada de los nuevos negocios y oportunidades empresariales que abrió el histórico acercamiento entre EEUU y Cuba que se anunció el pasado 17 de diciembre.
La representante Kathy Castor, demócrata por Tampa/St. Petersburg, ayudó a presentar a la secretaria así como a otros funcionarios del Departamento de Comercio, el Departamento de Estado y la Oficina de Control de Activos Extranjeros en el evento de Tampa.
El público reunido en un salón del Hotel Marriott Tampa Airport le hizo innúmeras preguntas a los funcionarios sobre cómo funcionaría la nueva apertura comercial. Le permite a firmas exportadoras enviar productos norteamericanos a Cuba para respaldar negocios privados y agricultores así como la importación a EEUU de algunos artículos producidos por empresarios privados.
En la actualidad el gobierno cubano controla todas las importaciones destinadas a la isla y no existe un mecanismo para la exportación de artículos producidos de forma privada.
Sin embargo, Matthew Borman, subsecretario de Comercio y asistente de la Oficina de Industria y Seguridad, dijo: “Reconocemos que la estructura actual está a cargo de entidades del gobierno. Si tomamos la posición de que el gobierno cubano no toque nada, entonces nada va a ocurrir”.
Borman dijo que bajo las nuevas regulacions, Alimport y otras agencias importadoras del gobierno cubano podrían facilitar las importaciones de compañías norteamericanas y los productos podrían ir a tiendas del gobierno en tanto el exportador norteamericano se encargue de que los productos se ofrezcan a la venta al público general en Cuba.
El exportador debe seguir las exigencias normales para cada exportación, observó Borman.
Si un exportador norteamericano, por ejemplo, envía un estuche de herramientas para reparar autos a la isla, será necesario demostrar que termina en manos de un individuo, no del gobierno, dijo Borman, uno de los principales promotores de las nuevas regulaciones.
Aunque el mecánico trabaje por su cuenta, tal vez utilice las herramientas importadas para trabajar en vehículos del gobierno o para cumplir un contrato con el gobierno, dijo.
“Si las exportaciones de EEUU son únicamente para “el uso del gobierno cubano, entonces la respuesta es un no rotundo”.
Cuando se trate de exportr pintura, cemento y otros materiales de construcción a Cuba, dichos productos podrían ir sólo a una persona privada que trabaje en un edificio privado.
Aunque ha habido varios paneles de negocios y legales, así como seminarios en Miami sobre las nuevas oportunidades en Cuba, los políticos del sur de la Florida, en su mayoría, se oponen a la apertura o han tratado de mantenerse alejados del asunto.
En Tampa, que comenzó a ofrecer vuelos fletados directos a Cuba en el 2011, la nueva política hacia Cuba ha sido recibida con entusiasmo.
“No es algo unánime en la comunidad cubanoamericana, pero yo diría que la comunidad de Tampa Bay respalda de forma abrumadora los cambios y los futuros compromisos”, dijo Castor en una entrevista con el Herald.
Castor, quien visitó a Cuba en abril del 2013, dijo que en la actualidad trata de organizar un viaje de miembros del Congreso a la isla. “Estoy tratando de reclutar a algunos de mis colegas republicanos”, dijo.
Si bien Castor dijo que piensa que los viajes y el intercambio cultural entre el área de Tampa Bay y Cuba seguirán creciendo, le parece que las relaciones comerciales lo harán de forma más lenta, sobre todo porque los cubanos aún no están preparados para la apertura comercial que anunció EEUU en diciembre.
“La capacidad del gobierno cubano para manejar todo esto es un problema”, sentenció.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de marzo de 2015, 9:51 p. m. with the headline "Pritzker: negocios de Estados Unidos pueden ayudar a cambios en Cuba."