Conseguir alimentos en Cienfuegos se ha convertido en una odisea tras el huracán Irma
Conseguir alimentos en Cienfuegos, una ciudad que solo fue afectada por la periferia del huracán Irma se ha convertido en una odisea, según varios residentes.
“Pasó un hombre vendiendo carne de cerdo en un carretón y se la compramos. ¿Qué vamos a hacer si cada vez que queremos comprar algo en el mercado las colas son gigantescas?”, dice Margot mientras intenta quitar el olor a orine a la carne a base de albahaca y un poco de sazón completo que se empeña en sacar de un gastado pomo.
“Me engañaron. La pensión del mes gastada en 10 libras de carne apestosa que no hay más remedio que comer”, se lamenta.
Las autoridades de Cienfuegos han impuesto un severo racionamiento tras el paso del ciclón. Los huevos, viandas y carne están reguladas y solo se puede comprar una cierta cantidad por persona “para evitar la especulación”.
“Los ‘huevos liberados’ de gallina de granja se los han llevado todos para Villa Clara porque allá no quedó ni donde amarrar la chiva”, dice la dependienta de un punto de venta en la Calzada de Dolores, una de las arterias principales de la ciudad.
La alternativa a los huevos de gallina son los de pato y codorniz, que se venden en las tiendas del Ministerio de Comercio Interior, pero basta acercarse a algunas de ellas para constatar que en muchas no se encuentran.
“No hay huevos en toda la ciudad. Es por el ciclón”, explica otra dependienta en el boulevard.
Para adquirir viandas o frutas también la situación es similar. En los mercados de precios topados por el Estado las personas hacen colas desde la madrugada, mientras que en los mercados libres y de los carretilleros los costos están “por las nubes”.
“La culpa de esta situación la tiene el Estado”, dice Margot. “La televisión anuncia que todos los países están mandando ayuda, pero la utilizan solo para La Habana que es donde la gente se tira para la calle”, explica.
Aunque los medios oficiales no hicieron referencia a la protesta del pasado 13 de septiembre en La Habana ante la falta de electricidad y agua, los videos de la manifestación se han viralizado a través del paquete semanal.
“Mientras la gente se calle, las cosas van a seguir igual, pero nadie quiere poner el muerto”, lamenta.
A pesar de que los daños en la provincia fueron mínimos —comparados con el norte de Villa Clara, Ciego de Ávila y Camagüey—, la ciudad estuvo sin electricidad durante más de 96 horas por fallos en la arrancada de la termoeléctrica local
En medio de esta situación, el vicepresidente cubano José Ramón Machado Ventura, de 86 años, junto a la plana mayor del Partido Comunista en el territorio, recorrió algunos de los polos agropecuarios de la provincia donde, según la prensa local, consiguió “el compromiso” de los campesinos de “producir más alimentos”.
En las tiendas recaudadoras de divisas (TRD) la disponibilidad de carnes, pollo y latas de pescado se ha visto reducida en las últimas semanas. “Antes del paso del ciclón ya no había casi nada. Lo que queda lo tienen a precios exorbitantes, a los que ningún trabajador puede comprar”, explica Magalis, una cliente de la tienda La Casa Mimbre.
Cuba redujo en más de $1,500 millones las importaciones en el primer semestre del año, lo que a juicio de los economistas tiene un efecto directo en el agravamiento del desabastecimiento en las tiendas estatales.
“Abrieron recientemente un mercadito aquí cerca (de La Casa Mimbre), pero entre las colas, lo poco surtido y los precios altísimos no vale la pena ir”, comenta Magalis.
“Hay un queso italiano que supongo que sea de los peores en el mercado mundial, pero aquí un solo kilogramo vale 20,05 CUC, más que el sueldo de un mes,” protesta. “Por mí se puede pudrir de viejo”.
Este artículo forma parte de un convenio entre el diario cubano 14ymedio y el Nuevo Herald.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de septiembre de 2017, 6:31 p. m. with the headline "Conseguir alimentos en Cienfuegos se ha convertido en una odisea tras el huracán Irma."