Cuba

Castro y Obama en Panamá; líderes de EEUU y Cuba se reúnen tras medio siglo


Raúl Castro y Barack Obama, al terminar su reunión en la Cumbre de las Américas
Raúl Castro y Barack Obama, al terminar su reunión en la Cumbre de las Américas Casa Blanca

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, sostuvo este sábado en Panamá una reunión al margen de la VII Cumbre de las Américas, con el mandatario cubano Raúl Castro.

Se trata de la primera reunión entre mandatarios de Estados Unidos y Cuba en medio siglo.

“Esto es obviamente una reunión histórica”, declaró Obama a la prensa antes del encuentro, que se extendió por una hora. “La historia entre los Estados Unidos y Cuba es complicada. Con los años se ha generado desconfianza”.

“Después de 50 años de una política que no ha cambiado, de parte de Estados Unidos, creo que era momento de probar algo nuevo, que es importante para nosotros afrontar esto de forma más directa con el gobierno y la gente de Cuba. Como consecuencia, creo que ahora estamos en posición de movernos en un camino hacia el futuro y dejar atrás algunas de las circunstancias del pasado que han hecho tan difícil que nuestros países se comuniquen”, agregó.

El presidente se refirió a que la mayoría de los estadounidenses y cubanos han respondido positivamente al cambio de política pero que obviamente, iban a existir “diferencias profundas y significativas” entre los EEUU y Cuba.

EE.UU. hablará a favor de la democracia y los derechos humanos, del mismo modo que Cuba expresará sus preocupaciones sobre la política de Estados Unidos, tal y como “el Sr. Castro hizo durante su intervención en la cumbre el día anterior”, señaló el Presidente, mientras Castro sonreía.

“Podemos estar en desacuerdo con un espíritu de respeto”, continuó Obama. “Con el tiempo, es posible que podamos dar vuelta la página y desarrollemos una nueva relación entre nuestros dos países”.

Dijo que algunas de sus tareas inmediatas incluyen la normalización de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en La Habana y Washington, “para que nuestros diplomáticos puedan interactuar de forma regular”.

Obama concluyó agradeciendo “el espíritu de apertura y la cortesía que ha mostrado durante nuestras interacciones”.

A continuación, Castro manifestó su acuerdo con lo expresado por Obama y aseguró que podían “tener diferencias” pero “con respeto a las ideas de los otros”.

El mandatario cubano agregó que “podríamos ser persuadidos de algunas cosas, pero no de otras. Cuando digo que estoy de acuerdo con todo lo que el presidente dijo, incluyo que concordamos en estar en desacuerdo. Nadie debe hacerse ilusiones. Es cierto que tenemos muchas diferencias”.

“Estamos dispuesto a discutir todo pero tenemos que ser pacientes, muy pacientes”, señaló.

“Podemos estar en desacuerdo en algo hoy y en un breve tiempo podríamos estar de acuerdo”, dijo y pidió a los miembros de las delegaciones de ambos gobiernos tomar nota.

El encuentro fue inmediatamente criticado por el exgobernador de la Florida y posible candidato presidencial Jeb Bush, quien preguntó en la red social Twitter “por qué legitimar a un dictador cruel de un régimen represor”.

La reunión

Según un alto funcionario de la administración, durante la reunión los mandatarios discutieron la apertura de las respectivas embajadas y se comprometieron a resolver los temas pendientes para que esto se concrete lo más pronto posible.

Obama informó a Raúl que tomaría una decisión “en los próximos días” acerca de la inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo. Según el funcionario, no hubo un clima de tensión ni de demandas mutuas aunque Castro pidió el levantamiento del embargo y Obama subrayó la importancia de que los diplomáticos estadounidenses en la isla puedan moverse libremente dentro de la isla, una de las demandas de Estados Unidos.

El funcionario dijo que esto un requisito para los EEUU, a pesar de que “entendemos que esto no va a funcionar como nuestra embajada en Londres”, pero se necesita más flexibilidad al respecto.

Asimismo, comentó que durante la reunión ambos presidentes se refirieron al carácter histórico del encuentro e informó que Castro no extendió una invitación al Presidente para visitar La Habana.

Pese a las grandes expectativas sobre cuándo estarán abiertas las embajadas, en conferencia de prensa posterior al encuentro, el canciller Bruno Rodríguez solo expresó la intención de que “las embajadas estuvieran abiertas lo antes posible” sin concretar fechas. “Cuba no ha impuesto ninguna condición” para ello, aseguró, aunque dijo que el gobierno cubano tenía intereses.

Entre los temas que la parte cubana desea resolver previamente se encuentran la restauración de los servicios bancarios a su actual Sección de Intereses y que la decisión sobre la lista de terrorismo concluya con una “decisión justa”. Asimismo se refirió a que los diplomáticos estadounidenses debían atenerse al “absoluto respeto a las leyes nacionales del gobierno receptor”, sin dar más detalles.

“Ambos presidentes acordaron trabajar para evitar situaciones que puedan afectar el rumbo de las relaciones que hemos tomado por mutuo acuerdo”, señaló.

La conferencia se realizó en una cuarto lleno de periodistas, otro ejemplo del interés en el tema cubano, que estuvo en el centro de la Cumbre. La delegación cubana no dio acceso a periodistas de medios de televisión locales de Miami y solicitó a un equipo de TV Martí--un medio financiado por el gobierno estadounidense--que abandonara la sala.

Conferencia de prensa del presidente Barack Obama

Por su parte, el Presidente en conferencia de prensa antes de abandonar Panamá, se refirió también a la apertura de embajadas.

“Las preocupaciones sobre la embajada van a estar del lado cubano, no han lidiado con una embajada de EEUU en mucho tiempo Este es un cambio mayor para ellos que para nosotros, pero confiamos es que podamos seguir adelante en el diálogo y mejorar el futuro de los cubanos”, señaló.

Obama insistió en que “muchos de los asuntos que trató [Castro] son acciones que tuvieron lugar antes de que yo naciera y mi mensaje aquí es que la Guerra fría se acabó”.

“Vamos a seguir teniendo diferencias con Cuba”, afirmó, “no solo con respecto al trato a su pueblo sino en temas regionales pero también vamos a cooperar. Los médicos cubanos, por ejemplo, hicieron la diferencia combatiendo el ébola”, dijo.

“Tenemos un punto de vista y no vamos a ser tímidos expresándolo pero el modo de aproximarnos a estos temas es la persuasión porque no implican a nuestra seguridad nacional en un modo directo. Tenemos que ser claros: Cuba no es una amenaza”, afirmó Obama quien comenzó a resumir una lista de otras prioridades como Isis, el programa nuclear de Irán, conflictos en Yemen, Libia y las acciones terroristas de Boko Haram en África.

“Muchas veces cuando abordamos un asunto en un modo que no es persuasivo, resulta contraproducente. Vamos a quitarles la excusa y vamos a dejar claro que vamos a cooperar con los países en la región”, dijo en otra referencia a un cambio de política no solo hacia Cuba, sino hacia América Latina en conjunto.

Los discursos en la sesión plenaria

“Ya era hora de que yo hablara aquí a nombre de Cuba”, declaró Raúl Castro en la plenaria, tras lo que recibió una fuerte ovación. Su discurso se produjo inmediatamente después que el del presidente Barack Obama.

En una larga discurso que comenzó haciendo una historia crítica de la política de EEUU hacia Cuba, Castro reconoció a Obama por su "valiente decisión" de promover un debate en el Congreso para levantar el embargo. El gobernante cubano apreció "positivamente" las declaraciones del Presidente sobre una próxima decisión acerca de la inclusión de Cuba en la lista de países que patrocinan el terrorismo.

Sin embargo, aunque los jefes de Estado y de gobierno felicitaron la invitación de Cuba y el proceso de normalización de relaciones entre EEUU y Cuba en sus intervenciones, eso no impidió que criticaran la política estadounidense para América Latina. Muchos pidieron que Estados Unidos eliminara el embargo y se retractara de la proclama presidencial que sanciona a siete miembros del gobierno de Venezuela y califica a esa nación como “una amenaza” a la seguridad nacional de EEUU.

“Los Estados Unidos no cambian, hacen un gesto con Cuba y luego dan un golpe con Venezuela”, dijo el presidente nicaragüense Daniel Ortega, en una larguísima intervención en la tarde en la que denunció repetidamente las políticas “imperiales”, refiriéndose a Estados Unidos y a Gran Bretaña.

En la sesión de la mañana, el presidente ecuatoriano Rafael Correa se refirió a las décadas en que Cuba estuvo excluido de la OEA y aunque también valoró positivamente el acercamiento entre EEUU y Cuba dijo que quedan pendientes temas como el “ilegal bloqueo” y la devolución de base de Guantánamo.

Correa, que ha sido criticado por limitar la libertad de prensa en Ecuador, se defendió atacando a la prensa de América Latina, controlada por “élites” y que valoró como “muy mala”. Obama dedicó algunas frases a responder a Correa y agradeció las “lecciones de historia” que había recibido. “Cuando hablamos sobre los derechos humanos no es porque pensamos que somos perfectos”, agregó y expresó su desconfianza en que una sola persona pudiera decidir “qué prensa en buena y cuál es mala”.

“La Guerra Fría terminó hace mucho tiempo. No estoy interesado en tener batallas que francamente comenzaron antes que yo naciera”, aseguró.

Pero el discurso más inflamado fue el del presidente Nicolás Maduro, quien dijo “extender la mano” para conversar “en paz” con los Estados Unidos pero al mismo tiempo denunció que tenía “pruebas de cómo desde la embajada de los Estados Unidos en Venezuela se han hecho planes para matarme a mí. ¿Qué hago, miro para otro lado?”, preguntó a los asistentes, entre los que ya no se encontraba Obama.

“Le he mandado mensajes públicos y privados al presidente Obama en dos años y nunca me contestó", continuó y añadió que aunque respetaba a Obama, no le tenía “confianza”.

“Me encabrono cuando hablo de Venezuela”, espetó Maduro en un momento y acto seguido pidió disculpas por usar la palabra. El mandatario venezolano denunció además que “en Miami se compite en la televisión y hay gente que va a analizar cuál es mejor fusil para matar a Maduro”.

El viernes, Ben Rhodes, asesor de seguridad nacional del Presidente afirmó que los Estados Unidos no estaban “interesados en amenazar a Venezuela o derribar su gobierno” y que la administración estaría dispuesta a tener un diálogo con el gobierno venezolano para resolver el conflicto diplomático provocado por una orden ejecutiva que sanciona a siete miembros del gobierno de ese país y califica a esa nación como “una amenaza” a la seguridad nacional de EEUU.

Mientras se dirigía a los mandatarios reunidos, se podía escuchar un fuerte cacerolazo de venezolanos que protestaban en las inmediaciones del Centro de Convenciones Atlapa, sede de la Cumbre.

Durante la clausura del Foro de la Sociedad Civil y Actores Sociales el viernes, Lillian Tintori, esposa del líder opositor venezolano encarcelado Leopoldo López, instó a Obama a pedir “la libertad de los presos políticos en Venezuela, que pare la represión en mi país y que pare la violación de los derechos humanos”.

“La Cumbre de las Américas se puede convertir en la Cumbre de la dignidad”, comentó a el Nuevo Herald.

Obama sostuvo además una reunión bilateral al margen de la Cumbre de las Américas con el presidente colombiano, Juan Manuel Santos y con la presidenta brasileña Dilma Rouseff. El Presidente subrayó los avances realizados en el Proceso de Paz en Colombia y la cooperación regional desde la última Cumbre en Cartagena en el 2012, según indicó la portavoz de la Casa Blanca, Katherine Vargas.

“El Presidente Obama expresó su apoyo continuo hacia Colombia mientras trabaja para resolver desafíos como los derechos de las víctimas y otros retos del fin de conflicto y el diálogo de paz, y enfatizó la selección del Enviado Especial de EEUU para el proceso de paz en Colombia, Bernie Aronson, como símbolo de nuestra esperanza compartida por una paz estable y duradera en Colombia”, explicó Vargas.

Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2015, 4:10 p. m. with the headline "Castro y Obama en Panamá; líderes de EEUU y Cuba se reúnen tras medio siglo."

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