¿Le gustaría un Cubalibre con Caney? Mejor consulte las nuevas regulaciones para viajar a Cuba
La lista actualizada de compañías cubanas con que los estadounidenses no pueden comerciar debido a sus vínculos con las fuerzas armadas cubanas incluye dos marcas de ron —Ron Varadero y Ron Caney— así como las marcas de refrescos Tropicola, Cachito, Jupiña y Nahita.
¿Pero significa eso que los estadounidenses que viajen a Cuba tienen que fijarse realmente en qué marcas de ron y refresco consumen en la isla?
La idea de la lista, que el gobierno de Donald Trump publicó el miércoles, tiene por fin evitar que llegue dinero de estadounidenses a empresas propiedad de los militares cubanos o controlados por ellos, pero la inclusión de las empresas de bebidas provocó numerosas interrogantes sobre si los viajeros estadounidenses tienen que fijarse en lo que beben en la isla.
El Departamento del Tesoro ha aclarado que las nuevas normas se aplican solamente a transacciones financieras directas con las 180 empresas incluidas en la lista del Departamento de Estado.
“Los estadounidenses pueden seguir consumiendo esos rones y refrescos”, mientras no los compren directamente a compañías en la lista, informó el Departamento del Tesoro. Pueden comprar una Tropicola a un vendedor callejero, por ejemplo, y no tendrán que decirle al cantinero de un bar: “Por favor, no me ponga ron Varadero o Caney”.
Antes de la aclaración del Departamento del Tesoro, la prohibición de esas bebidas provocó una tormenta en los medios sociales.
Uno de los que se quejó fue Ben Rhodes, ex asesor de política exterior del presidente Barack Obama y participante en las negociaciones secretas que llevaron al acercamiento entre Washington y La Habana. Rhodes preguntó por qué el gobierno de Trump estaba tan preocupado por los refrescos y “no restringe el tipo de armas de asalto que los estadounidenses pueden comprar”.
Aunque la aclaración del Departamento del Tesoro ayuda, las reglas sobre lo que los viajeros estadounidenses pueden y no pueden hacer en Cuba bajo las nuevas reglas siguen siendo complicadas.
Por ejemplo, pueden comprar legalmente tragos de ron con refresco en muchos hoteles cubanos, pero si el hotel es uno de los 83 operado por Gaviota o Habaguanex, dos empresas de turismo controladas por los militares, no pueden ni comprar tragos allí, ni tampoco alojarse.
Las dos marcas de ron en cuestión se producen en la antigua fábrica de ron Bacardí en Santiago de Cuba. (Después de la revolución de 1959, la producción de ron se nacionalizó y las destilerías de la familia Bacardí y otros fueron nacionalizadas). Pero el ron Santiago de Cuba y varios licores se producen en la misma fábrica y no están incluidos en la lista. El ron cubano más famoso, el Havana Club, tampoco está en la lista.
El Departamento de Estado no respondió de inmediato a una solicitud de aclaración.
“El Departamento de Estado ha dejado abierta la puerta para revisiones y adicionales a la lista más adelante”, dijo el abogado miamense Pedro Freyre.
Que el Tío Sam no se esté fijando en lo que los turistas estadounidenses beben no significa que los viajeros no deben estar atentos a lo que hacen en Cuba.
“Los viajeros deben consultar la lista de empresas restringidas para asegurar que que cumplen las normas al hacer sus planes y durante los viajes”, indicó el Departamento del Tesoro.
Además de las compañías de bebidas, en la lista también hay tiendas que quizás los viajeros no asocien con los militares cubanos.
Entre ellas están las joyerías Coral Negro; las florerías Jardín Wagner; la Casa de Abanico, que vende abanicos decorados a mano; El Navegante, que vende mapas y cartas náuticas viejas, y el Soldadito del Plomo, una tienda en La Habana Vieja que vende soldaditos de juguete. También vende figuras en miniatura de Hemingway, José Martí y el Che Guevara, que son recuerdos populares.
“Creo que esto emblemático de la poca importante de algunas de estas entidades restringidas, que abarca incluso una tienda de soldaditos de pomo”, dijo Freyre, entre cuyos clientes hay compañías que hacen negocios con Cuba.
Muchas de las tiendas de La Habana Vieja en la lista fueron establecidas por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, que ha supervisado la renovación de muchos edificios coloniales y quería una experiencia que reflejara la historia de la capital cubana.
Varios hoteles, restaurantes y tiendas en La Habana Vieja eran operadas antes por la marca Habaguanex de la Oficina del Historiador, que usaba los ingresos para financiar proyectos en el casco histórico de la ciudad. Pero Habaguanex fue transferida el año pasado a GAESA, empresa tenedora controlada por los militares cubanos.
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de noviembre de 2017, 2:45 p. m. with the headline "¿Le gustaría un Cubalibre con Caney? Mejor consulte las nuevas regulaciones para viajar a Cuba."