Cuba

Cuba lanza ofensiva científica contra los ataques acústicos a diplomáticos

Cuba espera que, a final de cuentas, la ciencia la absuelva de los misteriosos ataques acústicos que han afectado la salud de diplomáticos estadounidense en La Habana.

En su esfuerzo más reciente por desviar las acusaciones de que de alguna manera está detrás de los incidentes que han afectado la salud de 24 diplomáticos estadounidenses y un puñado de canadienses, el gobierno cubano acudió el miércoles a la comunidad científica con un foro en internet de dos días “para compartir información y opiniones” en una página digital llamada La Ciencia y los Ataques Acústicos. El gobierno también ha creado una cuenta en Twitter llamada @supuestoataque.

Al final del primer día se habían recibido 302 comentarios, y ocho más en la versión en inglés del foro. Las discusiones en línea se reanudan el jueves a las 10 de la mañana.

La Habana presentó el foro, dirigido por un comité multidisciplinario de 10 persona que investiga los ataques, como un esfuerzo para intercambiar ideas sobre si los síntomas de los diplomáticos pudieron deberse a “agentes sónicos” o un arma acústica, qué enfermedades pueden provocar tales síntomas y si existe la posibilidad de que los síntomas sean de origen psicosomático.

El misterio médico ha afectado las relaciones entre Washington y La Habana, y la política rápidamente salió a relucir en algunos de los comentarios. El Dr. José Luis Aparicio Suárez, que integró la brigada médica cubana en Angola, dijo que los síntomas estaban fabricados e incluían “náusea política, mareos éticos... y problemas cognitivos relacionados con la verdad y el honor”.

El Hotel NH Capri en La Habana es uno de los mencionados por las autoridades estadounidenses en que personal diplomático de Estados Unidos sufrió ataques sónicos misteriosos.
El Hotel NH Capri en La Habana es uno de los mencionados por las autoridades estadounidenses en que personal diplomático de Estados Unidos sufrió ataques sónicos misteriosos. Emily Michot emichot@miamiherald.com

Los síntomas de los diplomáticos, que según se ha informado ocurrieron por primera vez en noviembre del 2016 y tan recientemente como agosto de este año, incluyen pérdida de la audición, zumbidos en los oídos, dolor de cabeza, dolor en la cara y el abdomen, desórdenes de la memoria y el sueño, y náusea, según el gobierno de Estados Unidos. Pero Washington no ha dicho específicamente qué medio o tecnología se usó en los ataques a los diplomáticos, tanto en sus casas de La Habana como en un puñado de hoteles, ni incluso si existe un arma que pueda causar los síntomas reportados.

En respuesta a una pregunta en el foro sobre si Cuba conocía el tipo de arma que usa sonido u ondas electromagnéticas capaces de provocar los síntomas, el Dr. Manuel J. Villar Kusevic, otorrinolaringólogo y coordinador del equipo investigador cubano, respondió:

“Es cierto que existen armas acústicas. Estados Unidos e Israel las han usado para dispersar protestas en sus países. Se venden comercialmente en internet, pero en Cuba no hay ninguna, no se importan ni se fabrican aquí. Esto no es la Guerra Fría de los años 1960; el MIT [Instituto Tecnológico de Massachusetts] en Estados Unidos ha trabajado reciente con esa tecnología”.

Cuba ha negado de plano que tenga algo que ver con los ataques, pero Estados Unidos retiró el 60 por ciento del personal de su embajada en La Habana y ordenó la expulsión de 15 diplomáticos cubanos de la embajada de la isla en Washington porque dijo que el gobierno cubano no había cumplido su responsabilidad de proteger a los diplomáticos.

Los que comentaron en el foro fueron en su mayoría médicos cubanos, muchos de ellos asignados a misiones médicas en Bolivia, Jamaica, Ecuador, Qatar, Angola, Argelia, Haití y otros países.

Muchos hicieron preguntas a su vez, como por qué los empleados cubanos y vecinos de los diplomáticos en cuestión no parecían haber sido afectados en los incidentes, si una enfermedad infecciosa o toxina pudiera ser la causa subyacente de los síntomas, y si alguno de los diplomáticos presentó los síntomas antes de ser enviado a La Habana.

Algunos comentaristas dijeron que para dañar la audición, las ondas sonoras tendrían que haber sido de alta intensidad y estar muy cerca del objetivo, lo que llevó a preguntas sobre si había algún dispositivo especial instalado en habitaciones frecuentadas por diplomáticos.

Ya han salido a relucir varias teorías sobre quién o qué pudiera estar detrás de los ataques.

Una de las teorías es un ataque específico en que Cuba haya usado un dispositivo acústico no identificado, tecnología de vigilancia que haya tenido fallas o ataques realizados por una facción del gobierno cubano descontenta con el acercamiento entre los dos países durante el gobierno del presidente Obama, o de una tercera parte hostil a Estados Unidos, como Rusia, Corea del Norte o Irán.

Algunos funcionarios estadounidenses piensan que Cuba sabe más de los incidentes de lo está dispuesta a admitir. “Cualquiera que sepa algo del gobierno cubano y lo que ha hecho en el pasado, es difícil imaginar que no sepa lo que sucede en el país”, dijo Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado.

El foro en línea es la herramienta más reciente en la ofensiva cubana para tratar de restar fuerza a la idea de que La Habana está detrás de los incidentes.

El 2 de noviembre, el canciller cubano Bruno Rodríguez habló en el National Press Club de Washington, en lo que dijo era un intento de “aclarar los incidentes” y preguntar por qué Estados Unidos había decidido politizarlos en vez de participar en una “cooperación efectiva” para llegar a la verdad.

“Lo que digo es que no ocurrió ningún ataque, que no ha habido ningún acto deliberado, que no ha ocurrido ningún incidente específico”, afirmó Rodríguez.

El canciller se quejó de que la mayoría de los incidentes se reportaron semanas y meses después de supuestamente haber ocurrido, que los investigadores cubanos no habían tenido acceso a los diplomáticos afectados ni a la mayoría de las áreas en que supuestamente ocurrieron los ataques y que la información médica entregada al gobierno cubano no tenía detalles suficientes sobre los síntomas ni cuándo aparecieron.

Empleados cubanos de la embajada de Estados Unidos en La Habana, en una imagen de septiembre del 2017.
Empleados cubanos de la embajada de Estados Unidos en La Habana, en una imagen de septiembre del 2017. Emily Michot emichot@miamiherald.com

En la nueva página digital, Cuba ha recogido comentarios de científicos y especialistas en acústica de todo el mundo, así como declaraciones y videos de su propia comunidad científica.

Medios estatales cubanos también han producido programas especiales sobre los incidentes, entre ellos uno en que funcionarios dijeron que las muestras de audio de los supuestos incidentes entregadas por las autoridades norteamericanas no superan los 80 decibelios y eran similares a los ruidos que emiten los grillos.

Un periodista de Granma, diario oficial y órgano del Partido Comunista de Cuba, presentó varias preguntas en el foro, incluidas algunas sobre qué conocen los investigadores cubanos sobre las muestras de audio y su origen.

“Las autoridades norteamericanas filtraron la grabación del sonido que supuestamente afectó a sus funcionarios”, le respondió Kusevic, coordinador del equipo investigador cubano “Hemos tenido acceso a todas las muestras y hemos insistido en que nuestras autoridades las den a conocer. Puedo decirte que estas muestras contienen ciertos sonidos ambientales y el sonido de un conocido grillo cubano. Nada más. La mayor intensidad obtenida de las muestras fue 74.6 decibelios, nivel que no daña la salud”.

Siga a Mimi Whitefield en Twitter, @HeraldMimi

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de noviembre de 2017, 9:14 p. m. with the headline "Cuba lanza ofensiva científica contra los ataques acústicos a diplomáticos."

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