Embargo y leyes limitan viajes a Cuba de turistas sexuales de EEUU
El embargo comercial de Washington contra Cuba y la dureza de las leyes estadounidenses han limitado el número de turistas que viajan desde Estados Unidos a la isla para tener sexo con menores de edad a pesar de que, según la agente especial del FBI Heather Armstrong, radicada en Miami y miembro del Equipo de Crímenes contra los Niños, se estima que los estadounidenses representan el 25 por ciento del turismo sexual infantil global.
Alrededor de una cuarta parte de los turistas sexuales infantiles en Camboya encuestados hace unos 10 años eran de Estados Unidos y Canadá, dijo Carol Smolenski, jefe de la sucursal estadounidense de la alianza mundial Fin a la Prostitución y el Tráfico Infantil (ECPAT).
Y el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) de Estados Unidos afirma que su Operación Depredador llevó en el año fiscal 2012 al arresto de un récord de 1,655 personas en posesión de pornografía infantil, turistas sexuales infantiles y facilitadores, contrabandistas humanos y traficantes de menores. Un total de 406 arrestos fueron realizados en la Florida, incluyendo a 81 en el área de Miami.
Sin embargo, el turismo sexual infantil de Estados Unidos a una isla a sólo 90 millas de las costas de la Florida es mucho menor que los niveles de explotación de menores por parte de canadienses, españoles e italianos encontrados por una investigación conjunta del Toronto Star y El Nuevo Herald.
“Cuando hablamos sobre hervideros de actividad, (Cuba) no es lo que surge,”, dijo un funcionario de ICE familiarizado con casos de turismo sexual infantil.
Fiscales federales en el sur de la Florida dijeron que no conocen de casos de explotación infantil en Cuba desde el 2004. Eso fue cuando Angel Mariscal, residente de Miami Beach, fue sentenciado a 100 años de prisión por tener relaciones sexuales con niñas menores de edad en videos filmados en Cuba y en su nativa Ecuador. Mariscal era portador del virus del sida.
Alguna pornografía infantil confiscada por las autoridades estadounidenses en años recientes parece haber venido de computadoras cubanas, dijo Michelle Collins, de la División de Niños Explotados del Centro Nacional para los Niños Perdidos y Explotados, con sede en Washington.
Pero James Cason, el jefe de la misión de Estados Unidos en La Habana entre el 2002 y el 2005, dijo que no podía recordar a ningún turista sexual estadounidense encarcelado durante ese tiempo. Diplomáticos estadounidenses en La Habana informaron en un cable en el 2009 que algunos estadounidenses estaban encarcelados allí por prostitución infantil, pero no dieron cifras.
Funcionarios del Departamento de Estado dijeron que no pueden decir si hay actualmente estadounidenses encarcelados en la isla por delitos sexuales.
Quizás la principal razón por la falta de turismo sexual estadounidense en Cuba es el embargo de Washington, que ha limitado los viajes a la isla de gobierno comunista por más de medio siglo.
Los cubanoamericanos pueden visitar la isla, pero ellos saben “que la policía los puede poner en la cárcel en cualquier momento” y que los funcionarios consulares estadounidenses “no pueden protegerlos”, dijo Cason, quien es ahora el alcalde de Coral Gables.
Los que no son cubanoamericanos no pueden hacer viajes turísticos y sólo pueden ir en grupos de viajes “educacionales” que son guiados y pueden costar más de $5,000 por una semana. Sólo unos 67,000 estadounidenses fueron a Cuba en el 2011.
En comparación, más de un millón de canadienses visitaron la isla en el 2012, y una semana en la playa de Varadero puede costarles tan poco como $600.
Lo que es más, las leyes federales y estatales, así como regulaciones y procedimientos, son duros con los turistas sexuales y permiten una estrecha vigilancia de sus viajes.
Las leyes federales hacen un delito penable con hasta 30 años de prisión el turismo sexual con menores de 18 años o “facilitar el viaje” para ese proposito.
Muchos estados requieren a los delincuentes sexuales convictos que informen con 21 días de anticipación de un viaje al extranjero, incluyendo el número de pasaporte, los medios de transporte y el propósito del viaje. La Florida requiere una notificación de 48 horas antes de la salida.
Estas notificaciones se envían al Centro Nacional Enfocado en los Delincuentes Sexuales del Servicio de Marshalls de Estados Unidos, que tiene unos 40 agentes que siguen la pista de unos 700,000 delincuentes sexuales que violan sus requerimientos de información.
Rick Kellly, jefe del centro, dijo que su unidad también notifica a la Interpol y a los países de destino cuando los delincuentes sexuales viajan al exterior. Más de 540 de tales notificaciones se enviaron en el 2012, el doble que en el año anterior, agregó Kelly.
En asociación con el FBI, el Servicio Postal y otras agencias de Estados Unidos, el Sistema Nacional de Identificación de Víctimas Infantiles también administra un archivo de imágenes de sexo infantil designado para ayudar a identificar a las víctimas.
El agente especial Patrick Redling, jefe de la Unidad de Investigaciones de Explotación Infantil del ICE, dijo que existen investigadores en 74 oficinas en cuatro docenas de países que trabajan en todo tipo de crímenes que cruzan fronteras, desde el turismo sexual al contrabando de armas.
El ICE también administra el programa Angel Watch, que utiliza analistas de inteligencia para evaluar los patrones de los viajes al extranjero de los delincuentes sexuales convictos y ha identificado casi 300 sospechosos de ser turistas sexuales infantiles, según un informe del Congreso federal.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de marzo de 2013, 6:07 p. m. with the headline "Embargo y leyes limitan viajes a Cuba de turistas sexuales de EEUU."