Renuncia director interino de Radio y TV Martí en medio de crisis institucional
Por momentos aguantando las lágrimas, André Mendes comunicó a sus empleados en una reunión que el miércoles sería su último día al frente de la Oficina de Trasmisiones a Cuba (OCB), que supervisa a las estaciones Radio y TV Martí así como al sitio digital martínoticias.com.
Mendes se desempeñaba como Director de Tecnología y de Información en el Brodcasting Board of Governors (BBG), la agencia matriz, y ocupó de modo interino el cargo de director de la OCB, tras la renuncia de Malule González en junio del 2017 (González permaneció en su puesto hasta septiembre). La salida de Mendes ha estado ligada a conflictos internos y a choques con la dirección del BBG y la Voz de América, la emisora insignia de esa agencia federal.
“No crean las mentiras”, dijo Mendes a los empleados de las emisoras Martí el lunes en referencia a una serie de artículos basados en una carta que el representante Eliot. L. Engel envió al BBG, implicando a Mendes en un “golpe de estado” inminente al actual CEO, John Lansing y la junta directiva.
Según Engel, “denunciantes” dentro del BBG le habían informado que el gobierno de Trump tenía intenciones de reemplazar a Lansing y nombrar a Mendes como CEO interino, quien luego disolvería la junta directiva del BBG “presumiblemente con el objetivo de empujar al periodismo del BBG hacia un punto de vista favorable a la Administración Trump”.
Mendes supuestamente había participado en “el complot” con una funcionaria de la Casa Blanca y el “asesor de alto rango en el BBG”, continúa la carta. Jeffrey Shapiro, un abogado y periodista que trabajó en Breitbart, fue señalado por una fuente del BBG como alguien interesado en convertir a la agencia en un “legado” de Steve Bannon.
Mendes, quien fue director interino del BBG por algunos meses antes del nombramiento de Lansing en el 2015 y solicitó ser entrevistado para ese puesto, dijo que las acusaciones en la carta de Engel eran falsas y negó cualquier participación en la supuesta trama. El representante Engel no contestó a una solicitud de entrevista para esta historia. Shapiro, que fue nombrado como encargado de prensa en la OCB por la administración de Trump, declinó comentar sobre este tema. La Casa Blanca no contestó inmediatamente a una solicitud de comentario.
Según Mendes, después de informar que iba a aceptar el cargo de Director de Información en el Departamento de Comercio, se reunió con varios miembros de la junta directiva del BBG a mediados de marzo para explicar su partida y denunciar problemas de gestión en esa entidad.
“Yo soy el verdadero denunciante”, dijo Mendes. “En el fondo, la dirección actual teme el nombramiento de un nuevo CEO por parte de la Administración Trump”.
Lansing no respondió a varias solicitudes de comentario para esta historia. “No hacemos comentarios sobre conversaciones internas, supuestas o no”, comentó Nasserie Carew, vocero del BBG.
El miércoles, los empleados recibieron con tibieza el anuncio de que el actual director de personal, Emilio Vázquez, fue nombrado como director en funciones, en sustitución de Mendes. Vázquez estaba en París de vacaciones cuando recibió la noticia. Vázquez se desempeñaba como director de personal desde el 2010. Carew añadió que el “foco de la OCB seguirá siendo el mismo” y que mantendrían informados a los empleados sobre el progreso de la búsqueda de un director permanente.
En los meses al frente de la OCB, Mendes había realizado cambios en la programación de las emisoras y había experimentado con nuevos modos de distribución del contenido de las estaciones y del sitio digital en la isla.
Un grupo de empleados de las estaciones y el sitio digital escribieron una carta dirigida a Trump en la que aseguran que Mendes “ha devuelto esta organización a los objetivos originales del presidente (Ronald) Reagan de informar al pueblo cubano, que en los dos años anteriores se vieron peligrosamente distorsionados por una política de apaciguar a la dictadura comunista cubana”.
“Es una pena que (Mendes) se vaya de ahí porque ese hombre, sin ser cubano, entendía cuál debe ser el rol de Radio y TV Martí”, dijo el ex alcalde de Miami, Tomás Regalado, quien envió su currículo para ser considerado para el puesto de director de la OCB hace tres meses, pero no ha recibido respuesta. “Lo peor de todo es la incertidumbre de los empleados y de la línea editorial. Es un poco descabellado en un momento tan importante en Cuba”.
En menos de un mes, el 19 de abril se espera que la Asamblea Nacional cubana elija un nuevo jefe de gobierno, pues el actual gobernante Raúl Castro, dijo que se retiraría tras su segundo mandato (no así del Partido Comunista).
En los últimos meses, el sitio digital martinoticias.com ha actualizado todos los días un anuncio, desplegado en la portada, en el que cuenta los días, horas y los minutos “para que Raúl Castro simule abandonar el poder” e incluye las etiquetas “#másCastrismoparaqué #falsotraspaso #CubaDecide” y “#TodosPorCubaLibre” empleadas por los opositores cubanos en las redes sociales.
“¿Cómo puede haber balance [en la cobertura] de un régimen asesino? ¿Debimos haber sido balanceados con respecto a Hitler, Pol Pot, con respecto a Stalin?”, comentó Mendes, quien dijo no creer en “acuerdos unilaterales, en los que un lado obtiene todo y el otro nada”, en referencia a la política de acercamiento propuesta por la administración de Obama.
“La represión continúa, las Damas de Blanco continúan siendo arrestadas”, continuó el funcionario. “No doy balance a los dictadores. Al mismo tiempo, no vamos a propagar mentiras, lo que propagamos son las verdades que a ellos no le gustan.”
Las opiniones de Mendes sobre el gobierno cubano le ganaron rápidamente el favor de algunos exiliados cubanos y trabajadores que se habían sentido frustrados por la política de Obama y de los intentos de los directores anteriores por promover una cobertura periodística más neutral.
Algunas de las decisiones tomadas bajo el mandato de González durante la administración de Obama fueron impopulares entre grupos de exiliados quienes favorecen una política más dura hacia el gobierno de Cuba. CuandoTrump fue electo, algunos activistas vieron una oportunidad de recuperar influencia en las estaciones e hicieron de González el centro de una campaña crítica de la que se hicieron eco algunos empleados dentro de las estaciones de TV y Radio Martí.
González renunció en junio del 2017, aunque su salida definitiva en septiembre estuvo marcada por problemas de salud y un altercado con uno de los empleados.
“El año pasado nosotros hicimos una campaña para sacar a la luz pública que Malule seguía manejando Radio y TV Martí de un modo que favorecía a la dictadura y discriminaba a opositores de línea dura”, comentó Marcell Felipe, quien dirige la fundación Inspire America. “Bajo Malule muchos opositores no podían emplear la palabra dictador” para referirse al actual gobernante, agregó Felipe.
“El Sr. Felipe, a quien no tengo el gusto de conocer, sabe que nunca bajo mi administración se le prohibió a un periodista, y mucho menos a un invitado, utilizar el término dictador o dictadura”, comentó González en un correo enviado a el Nuevo Herald. “En las [emisoras] Martí se llaman las cosas por su nombre. Él sabe que es una vulgar mentira así como el resto de sus falsas acusaciones”.
González dijo que debió tomar decisiones impopulares entre los empleados (recorte de pagos por tiempo extra de trabajo y de gastos de viaje, entre otros) para acomodar nuevos gastos en la implementación de la estrategia de medios digitales que no estaban en el presupuesto. González también suspendió algunos programas (como la red social a través de SMS, Piramideo) porque eran costosos, estaban siendo usados para hacer “mercadeo” en Cuba o incluso para “actividades ilícitas”.
“Cada director se ve obligado a tomar las medidas de acuerdo a su presupuesto, a las circunstancias sociales y tecnológicas durante su gestión y de acuerdo a las estrategias presentadas y aprobadas por sus supervisores”, explicó González. “Lo que no cambia bajo ninguna administración es la misión del BBG que es ‘informar... y conectar a personas de todo el mundo en apoyo de la libertad y la democracia’”.
El sitio digital de la BBG aclara que su misión no es hacer propaganda sino trasmitir “información y noticias fidedignas, balanceadas y exhaustivas a una audiencia internacional”.
“En lo personal creo que no queda claro a muchos grupos cuál es la misión del BBG/OCB y que el dinero de los contribuyentes está asignado para proveer información a los pueblos que no tienen acceso a una prensa libre”, continuó. “No se asignan dichos fondos para hacer propaganda”.
Críticos en Estados Unidos han cuestionado los estándares periodísticos de las estaciones Martí, que ofrece una plataforma para que opositores y disidentes hagan denuncias contra el gobierno. También han cuestionado su propia existencia, teniendo en cuenta que el gobierno también financia la programación en español de la Voz de América.
“TV Martí es un desperdicio de dólares de los contribuyentes”, opinó recientemente Geoff Thale, vicepresidente de la Washington Office on Latin America (WOLA). “Llega a pocas personas en Cuba y ha estado plagado de batallas internas. Los reportajes de Radio Martí a menudo no cumplen con los estándares periodísticos, y es difícil imaginar la justificación para gastar el dinero de los contribuyentes en una estación dirigida específicamente a Cuba cuando ya tenemos un servicio en español de la Voz de América que llega al hemisferio”, agregó.
Pero los opositores en la isla y los congresistas de origen cubano por la Florida tienen una visión muy diferente del papel de las estaciones.
“Radio y TV Martí deben ser un canal de comunicación e información para el pueblo cubano. Deben ser el principal aliado comunicacional de la oposición y deben llegar hasta el último rincón de la Isla”, comentó el opositor cubano Antonio Rodiles.
“Estas estaciones son cruciales para promover la democracia en Cuba y ayudar a garantizar que los líderes de la oposición en la isla reciban cobertura” periodística, comentó la representante republicana Ileana Ros-Lehtinen. “Necesitamos un liderazgo fuerte en las [estaciones] Martí para que el pueblo cubano pueda continuar recibiendo información sobre los eventos tal como ocurren en la realidad y no como el dictador los distorsiona”, señaló Ros-Lehtinen.
“Especialmente en este momento crítico de la historia de Cuba, la misión de la OCB es vital para garantizar que el pueblo cubano, y en particular la oposición pro-democrática, conozcan las actividades que ocurren en todo el mundo y en cada provincia en la isla”, comentó el representante republicano Mario Díaz-Balart. “Por esa razón, el próximo director de OCB debe tener una noción firme tanto de la política de solidaridad del presidente Trump con el pueblo cubano, como de la misión única de la OCB de proveer información confiable a un pueblo en gran medida aislado de los medios independientes”, añadió.
Las emisoras aseguraron un presupuesto de alrededor de $29 millones para este año fiscal. Bajo Obama, las estaciones sobrevivieron a un plan de eliminar la OCB y contratar a una entidad externa para llevar a cabo sus operaciones.
Los testimonios de antiguos empleados y trabajadores actuales de la OCB y el BBG, pintan una organización que pasa por una crisis institucional. La Oficina del Inspector General (OIG) ha reportado en los últimos años “deficiencias significativas” en áreas como “seguridad y gestión de la información”, “gestión financiera y de propiedad” y en el manejo de los contratistas en el BBG, según indican varios reportes de los últimos tres años.
Una inspección de la OIG realizada en el 2014 a la OCB, encontró problemas con la moral de los empleados, problemas de comunicación con los escalones superiores de dirección y miedo a represalias. Según varios empleados pasados y actuales de las estaciones Martí, estas han estado plagadas de conflictos internos durante varias administraciones. Mendes habría puesto una breve pausa a esta inestabilidad.
“La mejor persona que ha pasado por aquí y la que menos ha durado”, dijo Alfredo Jacomino, periodista de TV Martí. “Este señor cree en la misión [de las estaciones] como poca gente lo ha hecho”, agregó el productor Luis Guardia.
Tras la reunión con los empleados el lunes, Mendes dijo que sentía que había sido empujado a renunciar de la agencia injustamente.
“Es algo extraño, pero es difícil ser un anticomunista en el BBG”, dijo.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2018, 2:27 p. m. with the headline "Renuncia director interino de Radio y TV Martí en medio de crisis institucional."