Airbnb impulsa rentas a turistas en la isla
Airbnb ha crecido rápidamente en Cuba debido a que se aprovecha de dos patrones bien establecidos: la tradición de rentar habitaciones a viajeros para ganar un dinero extra, y la amabilidad de amigos y vecinos con conexiones en internet.
Desde su lanzamiento en Cuba el 2 de abril con el listado de casas particulares, hogares privados que rentan habitaciones, o en algunos casos casas o apartamentos completos, airbnb, con sede en San Francisco, ha más que duplicado sus listados en Cuba hasta la cantidad de 2,000.
Incluso Airbnb está sorprendido de cuán rápido ha despegado el concepto en Cuba. “Estamos realmente sorprendidos por la rápida adaptación, especialmente porque no hemos hecho mucha promoción en Cuba”, dijo Kay Kuehne, director regional de Airbnb en América Latina.
“En San Francisco, tomó tres años para crecer a un listado de 1,000”, agregó. “Estamos muy contentos con el lanzamiento, tanto en la comunidad cubana como en la estadounidense”.
Los estadounidenses no pueden visitar Cuba como turistas, pero pueden viajar bajo 12 categorías autorizadas, como giras de pueblo a pueblo, o para actividades educacionales o de investigación profesional. Cuba se ha convertido en el sitio más buscado en airbnb en América Latina, dijo Kuehne. Un 40 por ciento de los listados son en La Habana, pero también tienen listados 30 ciudades a lo largo de la isla.
Entre las razones para el rápido crecimiento es que los cubanos ya tienen décadas de experiencia rentando habitaciones extra a viajeros. El gobierno permitió por primera vez rentar habitaciones en viviendas en 1997 y operar sus casas particulares como negocios, pero el concepto se volvió popular como una empresa por debajo de la mesa a principios de la década de 1990, durante el Período Especial, cuando la crisis económica hizo que los cubanos buscaran un ingreso extra.
Después de los cambios más recientes que han permitido a los cubanos rentar más de dos habitaciones y contratar empleados que no son miembros familiares para ayudar con la cocina y las labores del hogar, la popularidad de las casas como una opción de auto empleo ha aumentado. El gobierno dijo recientemente que hay 8,000 habitaciones para rentar en las casas particulares en toda la isla.
El construir sobre un sistema existente ha beneficiado grandemente el lanzamiento de Airbnb, dijo Kuehne. “Algunas de nuestras casas han estado en el negocio por 10 ó 15 años. Ellos realmente saben lo que hacen”.
Algunas de las casas particulares más sofisticadas mantienen sus propios sitios web y algunas se encuentran listadas en sitios europeos de reservaciones, pero antes del lanzamiento de airbnb, era difícil para los estadounidenses buscar por y reservar una amplia variedad de casas en internet.
La penetración de internet en Cuba es lenta –sólo un 5 por ciento tiene acceso a la red global, aunque más pueden comunicarse con una intranet nacional– y eso podría ser un gran problema para el sitio de reservas en internet.
Pero aquí también Airbnb ha construido sobre un patrón existente en la sociedad cubana para ayudar a aminorar las dificultades. Los que tienen opciones en internet a menudo cargan tarifas para suministrar acceso a amigos y vecinos.
Para casas sin internet, Airbnb ha establecido una plataforma de “socios que albergan sitios web”, quienes manejan las solicitudes y reciben reservaciones para casas que no tienen acceso a internet, dijo Kuehne. Estos socios que albergan sitios web reciben unos 5 pesos convertibles cubanos (alrededor de $5) por reservación para habitaciones que promedian de 25 a 30 CUCs, agregó.
“Lo que hace Airbnb es suministrar la plataforma y las herramientas para que los cubanos puedan convertirse en albergadores exitosos”, dijo Kuehne.
Airbnb también ha ampliado su garantía de albergue hasta $1 millón para cubrir los daños causados por los huéspedes en las casas cubanas, añadió.
Los listados y precios pueden variar ampliamente en dependencia de la localización y los servicios. Por ejemplo, una habitación en Casa Las Marías, una residencia colonial en el distrito histórico de Camagüey, renta a $16 por noche. No hay aire acondicionado, pero los que albergan ofrecen desayuno, cena, y servicios de tintorería, si los residentes lo desean.
Tamara Castellanos, quien recientemente firmó para el servicio de airbnb, pero todavía no ha recibido huéspedes del servicio de reserva, tiene internet. “Es muy difícil, pero si no funciona, siempre se puede ir a los hoteles”, dijo ella.
Ella tiene dos listados en airbnb: uno en la Habana Vieja para una habitación doble con baño privado, caja de depósito y aire acondicionado que renta por $50 la noche, y otro apartamento de dos dormitorios ($57 por noche) en el vecindario de Lawton en La Habana. Este último se anuncia como en un “auténtico vecindario cubano”, que se completa con un balcón que da a la Bahía de La Habana.
Ella también renta todo el apartamento en la Habana Vieja, que tiene un segundo dormitorio, una sala con televisor y una pequeña cocina, por $90 por noche.
“Estamos tan felices de unirsos a airbnb”, dijo Castellanos en una entrevista telefónica. “Veo más estadounidenses en La Habana ahora, así que realmente espero que reserven”. Ella oyó de airbnb de un amigo y buscó la oportunidad de unírsele.
Castellanos, una ex cantinera en un hotel, ha estado en el negocio de las casas por casi tres años y tiene dos empleados que la ayudan con la limpieza y otras tareas.
“Me gusta recibir huéspedes. Trabajas realmente duro, pero esto es bueno para mi familia”, dijo Castellanos, quien está casada y tiene tres hijos.
Para las casas que necesiten fotos profesionales para sus listados, Airbnb las conseguirá con fotógrafos cubanos. “También estamos generando ingresos para los fótografos”, dijo Kuehne.
Castellanos dijo que los ex huéspedes tomaron algunas de las fotos que aparecen en sus listados. “Ya sabes, las personas se ayudan unas a otras en Cuba”, agregó.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2015, 9:12 p. m. with the headline "Airbnb impulsa rentas a turistas en la isla."