Cuba

Profanan en Cuba tumba familiar de héroe de la Independencia y político de la República

Tumba profanada de los suegros y el único hijo de Orestes Ferrara en el Cementerio de Colón. Desde el 2014 está ocupada por los restos de otra persona.
Tumba profanada de los suegros y el único hijo de Orestes Ferrara en el Cementerio de Colón. Desde el 2014 está ocupada por los restos de otra persona. Cortesía

Las denuncias sobre la profanación de tumbas de figuras prominentes de la historia de Cuba se hacen cada vez más frecuentes a medida que las condiciones de los cementerios en la isla empeoran, una situación que incluye tanto el vandalismo de las lápidas y el robo de mármoles como el ultraje de los restos y la venta de panteones de familias que vinieron al exilio.

La denuncia más reciente es la de la profanación de la tumba de la familia del político, abogado y diplomático Orestes Ferrara (Nápoles, 1876 - Roma, 1972) en el Cementerio de Colón, de La Habana.

Ferrara, un italiano que alcanzó el grado de coronel en la Guerra de Independecia de Cuba, se convirtió en uno de los políticos más destacados de la etapa republicana. Fue embajador de Cuba en Estados Unidos, ministro de Relaciones Exteriores al final del gobierno de Gerardo Machado, miembro de la Asamblea Constituyente de 1940, y embajador en la UNESCO desde 1948 hasta la llegada del castrismo.

El panteón ultrajado guardaba los restos de los padres de la esposa de Ferrara, María Luisa Sánchez, y del único hijo del matrimonio, Orestes Ferrara y Sánchez, que murió con solo seis meses de edad, el 29 de abril de 1906. Los suegros de Ferrara, Federico Sánchez y Sánchez y María Luisa Ramírez, fallecieron ambos en 1917.

La denuncia fue hecha por un estudioso de la obra de Ferrara que, en un viaje a Cuba en el 2009, fue a presentar sus respetos a la tumba de la familia de Ferrrara.

Lápida con el nombre del hijo de Orestes Ferrara, fallecido a los seis meses, fotografiada en el 2009 en el Cementerio de Colón en La Habana.
Lápida con el nombre del hijo de Orestes Ferrara, fallecido a los seis meses, fotografiada en el 2009 en el Cementerio de Colón en La Habana. Cortesía

El investigador, que pidió no ser identificado, regresó a la isla en el 2016 y encontró que el panteón de la familia de Ferrara había sido profanado.

En una misiva dirigida al sobrino nieto de Ferrara, el guionista y actor Orestes Matacena, que reside en California, el investigador italiano contó que en lugar de la tarja del pequeño Orestes habían puesto la de una persona muerta en el 2014.

“Transmití mi profundo enfado a los responsables del cementerio pero, hasta ahora, el asunto no ha tenido respuesta y yo pienso que si la profanación no se denuncia públicamente el ultraje quedará impune. No hay duda de que se trata de una profanación y apropiación de un panteón de gran valor histórico, que merece respeto porque pertenece a un importante personaje de la historia reciente de Cuba”, dice el investigador en el correo electrónico, que a su vez Matacena remitió a el Nuevo Herald.

“Es terrible que se ultraje la tumba de cualquier persona, ya sea un desamparado, la persona más simple, pero que venga un individuo y lo haga a uno de los libertadores de Cuba, a un hombre que vino de Italia a liberar a Cuba, y que ultrajen la tumba y saquen los restos de un niñito y de los familiares, es criminal”, dijo Matacena, quien recibió del investigador las fotos de la tumba como estaba en el 2009, y las de la nueva tarja con el nombre de José Evia Pérez, cuyos restos se supone la ocupan desde el 2014.

Lápida de la persona que ocupa el panteón de la familia de Orestes Ferrara desde el 2014. Cortesía

El escritor Vicente Echerri, también estudioso de la vida y obra de Ferrara, calificó la profanación como una “práctica común” en los cementerios de Cuba.

“Es un acto vandálico de los tantos cometidos por el castrismo, pero no es insólito; desde los años 1960, a las familias que se iban al exilio no sólo les confiscaban sus bienes, sino también sus tumbas”, dijo. “En muchos casos, si no había quedado nadie que cuidara de estos panteones, los restos de sus familiares eran lanzados a la fosa común y el espacio de las bóvedas era habilitado para otros muertos. Es una historia triste, pero dista de ser nueva”.

En el 2015, el empresario e inversionista de Miami José Valdés Fauli denunció la profanación de los restos y la venta de la tumba de su abuelo materno, Jacinto Pedroso, en el Cementerio de Colón.

Valdés Fauli contó a el Nuevo Herald que durante el viaje a la isla con motivo de la Bienal de La Habana fue a visitar la tumba de su abuelo, un destacado hombre de negocios fallecido en la isla en 1955. Descubrió que el nombre de su abuelo había sido borrado de la lápida y que habían sustituido la estatua del Sagrado Corazón de Jesús que su familia había puesto en el panteón por la de una virgen.

Posteriormente, Valdés se enteró de que la tumba había sido vendida y los restos de su abuelo arrojados a una fosa común, según le contó un cuidador del cementerio mediante previo pago.

Cuando Valdés Fauli comenzó a indagar recibió respuesta de la directora del Registro Nacional de Bienes Culturales, Maricela de las Nieves Ramos Díaz, quien le dijo que la tumba se había vendido dos veces desde 1993.

La funcionaria cubana, a quien el Nuevo Herald trató de contactar infructuosamente en esa ocasión, dijo a Valdés-Fauli que la compra de la tumba era legal según la figura jurídica del usucapión.

Esta permite que una persona adquiera la propiedad de otra si la está usando pacíficamente y de manera ininterrumpida durante un plazo de tiempo, que de acuerdo con el código legal cubano son cinco años, explicó en esa ocasión la jurista María Elena Cobas Cobiella.

La Necrópolis de Colón, cuya construcción comenzó en 1871, fue nombrada Patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO en 1994.

En un informe presentado en Miami en agosto del 2018, la organización Herencia Cultural Cubana (HCC) denunció el abandono del patrimonio en la isla, entre los que incluyó actos de vandalismo en los cementerios. Entre las tumbas profanadas se mencionó la de José Agripino Barnet Vinageras, político y diplomático que fue presidente provisional de la isla de diciembre del 1935 a mayo del 1936. Barnet, fallecido en 1945 fue sepultado en el Cementerio de Colón junto a su esposa, Marcela Cleard.

Lápida de María Luisa Ramírez, madre de María Luisa Sánchez, esposa de Orestes Ferrara, en el panteón familiar en el Cementerio de Colón, según fue captada por investigador italiano estudioso de la figura de Ferrera en el 2009.
Lápida de María Luisa Ramírez, madre de María Luisa Sánchez, esposa de Orestes Ferrara, en el panteón familiar en el Cementerio de Colón, según fue captada por investigador italiano estudioso de la figura de Ferrera en el 2009. Orestes Matacena Cortesía

La violación de la paz de los muertos quizás más conocida a nivel popular sea la del panteón del terrateniente azucarero Manuel Vázquez Aldana, en el cementerio de Puerto Padre, en la provincia de Las Tunas. El monumento mortuorio, que mandó a construir la viuda de Vázquez Aldana, fue vaciado para depositar los restos del campeón de boxeo Teófilo Stevenson, fallecido en el 2012.

La grave situación de los más de 800 cementerios que existen en Cuba fue reconocida por el diario oficial Granma el año pasado, que considera que muchos están colapsados, sin posibilidad de ampliación. Se suma al precario estado de las tumbas y las instalaciones, el hecho de que en muchos no se pueden hacer exhumaciones. Enfrentan también una escasez de carros fúnebres y de arreglos florales para entierros y para recordatorios.

Ferrara, que murió en Roma en 1972, a los 96 años, está sepultado en su natal Nápoles, de donde escapó a los 19 años para liberar a Cuba.

“Pocas personas han hecho contribuciones tan sólidas a Cuba y a su vida política y cultural como este italiano que renunció a las comodidades de su casa —el Palazzo Vechio Ferrara en Nápoles— para venir a echar su suerte con la de una nación que apenas si empezaba a reconocerse, dijo Echerri, citando una frase de las memorias de Ferrara.

En Una mirada sobre tres siglos, el político escribió: “Hubiera podido recobrar la nacionalidad italiana, no lo he hecho ni lo haré […] He quedado cubano en la desgracia, como en los buenos tiempos. Tengo la misma fe en Cuba que tuve cuando peleé en los campos frondosos de la Isla”.

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de junio de 2019, 8:52 p. m. with the headline "Profanan en Cuba tumba familiar de héroe de la Independencia y político de la República."

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