¿Cómo sacar a Cuba de la crisis? Economista ofrece 10 propuestas
El economista cubano Omar Everleny Pérez propuso 10 acciones para salvar la economía cubana, que se encuentra al borde de una nueva crisis económica similar a la de los años 90, cuando terminaron los subsidios soviéticos, que en la isla se conoce como Período Especial.
Pérez publicó un artículo en la agencia Inter Press Service con 10 acciones para sacar a Cuba de la actual crisis, que pasan por liberar las fuerzas productivas, ampliar el mercado interno, eliminar el tutelaje del Estado sobre la contratación de cubanos y abrir el país a la inversión privada de la comunidad cubana en el exilio.
La primera propuesta de Pérez es ampliar o eliminar el listado de actividades permitidas por “cuenta propia”, un catálogo considerado “medieval” por muchos expertos en temas cubanos que autoriza a ejercer labores como “aguador”, “desmochador de palmas” y “cuidador de baños públicos”. El economista considera que se debería publicar más bien un listado de los oficios “que no se podrían ejercer privadamente”, y dejar “a la iniciativa de la población” las actividades que quisieran ejercer por su cuenta.
Otra de las propuestas del experto es la creación de mercados enfocados en la venta mayorista que abastezcan a los pequeños empresarios. Los primeros pasos para este tipo de mercados ya se dieron en el país, pero avanzan muy lentamente por el interés del Estado en controlar y apoderarse de todas las ganancias del comercio.
Se estima que los cubanos gastan en el extranjero más de $2,300 millones en mercancías para luego revenderlas en la isla. Los márgenes de ganancia del Estado, que controla todo el mercado minorista interno, son de hasta el 300 por ciento en algunos productos y a través de la Aduana General de la República persiguen a quienes intentan hacerle competencia.
El economista plantea la creación de zonas económicas especiales para que en vez de viajar a Panamá, México o Rusia, los cubanos puedan comprar esos mismos productos en la isla. “Como el país carece de divisas, ese mercado funcionaría en dólares de Estados Unidos. Pero el Estado gana, no pierde, y la población mejora su poder adquisitivo después que ha recibido aumentos de salarios. No se entiende cómo otros países ganan con la situación económica interna cubana y las autoridades se dedican solo a controlar, en vez de ser proactivos”, dijo.
Pérez, quien dirigió el Centro de Estudios de la Economía Cubana adscrito a la Universidad de La Habana, sugiere al ejecutivo del gobernante Miguel Díaz-Canel eliminar el gravamen al dólar estadounidense para evitar el comercio clandestino de dólares.
En las cajas de cambio estatales, las únicas permitidas en el país, 1 dólar se compra por 0,87 CUC (peso fuerte) porque las autoridades imponen un arancel del 10% y una comisión del 3%. Recientemente el valor del dólar subió en el mercado informal tras los indicios de un incremento inflacionario por el aumento salarial decretado en el verano. Unido a la derogación del gravamen al dólar está también el estímulo para que los cubanos que reciben remesas realicen depósitos en dólares en cuentas bancarias de la isla.
El experto apremia a aprobar una Ley de Empresas y Cooperativas que ayuden a “legitimar” a todas las formas de propiedad. Cuba frenó recientemente la creación de nuevas cooperativas con el argumento de que se deben eliminar “desviaciones”. El gobierno se ha negado además a autorizar la creación de cooperativas de profesiones altamente cualificadas, como los médicos, arquitectos o abogados.
“¿Qué se necesita para la implementación de las micro, pequeñas y medianas empresas, si son posibles, ya que están refrendadas en los documentos que regirán la vida económica de Cuba a futuro? ¿Cuál es la demora o el temor?”, dijo Pérez.
El economista, uno de los arquitectos de las reformas del ex mandatario Raúl Castro, propone que se “suavice” el monopolio estatal sobre el comercio exterior. “Sería atractivo aprobar empresas exportadoras o importadoras que permitan que las formas no estatales canalicen sus insumos o sus ventas a través de las mismas”, explicó.
“Los empresarios extranjeros verían con muy buenos ojos la eliminación de la agencia empleadora para las entidades extranjeras, es decir, permitir la contratación directa y cobrar los impuestos a los salarios que devengan los trabajadores que sean contratados”, agregó.
Cuba tiene empresas estatales empleadoras que cobran a los inversionistas salarios similares a los de los países desarrollados y pagan al empleado cubano sueldos que apenas superan los $100 al mes. “Con la contratación de un solo ingeniero cubano, Gaviota S.A. ingresaba, al menos hasta el año 2016, unos $15,000 anuales”, ejemplificó un reciente informe de Cubanet.
Esta forma de contratación, que también se aplica a deportistas, médicos y maestros que Cuba envía a trabajar al extranjero, ha sido calificado como una nueva forma de trabajo esclavo por diversas organizaciones de defensa de los derechos humanos.
Por último, Pérez le propone al gobierno cubano abrir el país al capital cubano en la diáspora, un tema espinoso teniendo en cuenta que fueron los antecesores de la actual administración quienes expropiaron todas las empresas del país y empujaron a millones de cubanos al exilio con apenas lo que llevaban puesto.
“No basta con una ley, y eso lo saben las autoridades cubanas. Tal como se hacen exposiciones para anunciar las carteras de oportunidades de inversión a entidades foráneas, se podrían hacer acciones a través de la oficina de cubanos residentes en el exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores”, agregó.
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Esta historia fue publicada originalmente el 5 de septiembre de 2019, 0:10 p. m. with the headline "¿Cómo sacar a Cuba de la crisis? Economista ofrece 10 propuestas."