Cuba

‘Es un muladar’. Wendy Guerra denuncia abandono de edificio icónico de La Habana

La icónica librería La Moderna Poesía de La Habana está en estado de total abandono, denunció la escritora Wendy Guerra, que compartió en sus redes sociales un video que muestra la presente condición del edificio estilo Art Deco en la esquina de las calles Obispo y Bernaza, que fue parada obligada de los cubanos amantes de los libros.

“Es un muladar lleno de basura. Cuando pegas la nariz al vidrio ves todo destartalado”, dijo Guerra a el Nuevo Herald. “No creo que vuelva a ser una librería”.

Otras fotos del inmueble muestran algunas ventanas del segundo piso sin cristales y, por lo tanto, el interior expuesto a los elementos. En el piso de abajo, las ventanas aun conservan los cristales, pero están cubiertos con papel precinta, y la puerta de entrada se ve también en estado ruinoso, como el resto del edificio, que experimentó su última reparación hacia varias décadas.

Guerra capta en el video el letrero que aparecía a la entrada de la librería, indicando que antes de la llegada del castrismo era parte del consorcio Cultural S.A., integrado además por la librería Cervantes.

Cuba es como “un país en guerra, lleno de derrumbes”, describió la escritora, explicando que el terreno donde estaba otra famosa librería de La Habana, la Vietnam, en la calle San Rafael, entre Aguila y Galiano, está ocupado por otros comercios y timbiriches que no tienen nada que ver con libros.

La Moderna Poesía fue fundada por un inmigrante gallego, José López Rodríguez, conocido con el sobrenombre de “Pote’‘, que abrió el primer local de la famosa librería en 1893. A su muerte, su hijo José Antonio López Serrano heredó las propiedades y mandó a construir el edificio estilo Art Deco que los habaneros admiraron por muchos años.

López Rodríguez comenzó vendiendo libros en una carretilla, y aumentó su mercancía cazando los obituarios de las personas que podían tener una buena biblioteca, para comprarles los libros a sus herededos, contó a el Nuevo Herald Magdalena Alvarez, sobrina de López Serrano y dueña de La Moderna Poesía de Miami, en una entrevista con motivo del cierre de la librería en el 2010.

Guerra contó que tomó el video de La Moderna Poesía en camino a otra librería en la calle Obispo, Fayad Jamís, adonde suele ir a preguntar por sus libros.

La escritora dijo que sus libros no se han editado en Cuba, con excepción de una novela que aborda la estancia de Anaïs Nin en la isla, Posar desnuda en La Habana (Alfaguara, 2011), del cual se hizo una tirada de 2,000 ejemplares en Cuba y que desapareció en menos de una semana.

“O yo soy un bestseller en Cuba o algo pasó con los libros”, dijo Guerra, que no pierde la esperanza de encontrar algún ejemplar de esa edición isleña “fantasma” en algunas de las librerías. En esa empresa estaba cuando visitó la Fayad Jamís.

“Sueño con que mis libros estén en La Moderna Poesía algún día”, dice la escritora, jugando con dos sucesos poco probables, que se repare el edificio de la librería, y que sus libros se publiquen en Cuba.

“El 70 por ciento de las librerías cubanas vende libros políticos o de personas políticamente correctas”, afirmó Guerra.

Este criterio lo corrobora el escritor español Ekaitz Ortega en la crónica Un turista en las librerías de La Habana, publicado en El Salto.

“Las librerías están situadas en zonas turísticas y este es su público objetivo, algo que se puede ver en el precio y el stock. Un libro para extranjeros en Cuba es un libro sobre el Che Guevara o Fidel Castro. La mitomanía sobre el guerrillero asesinado en Bolivia se vende en libros, biografías, fotografías, posters, imanes, etc. Sin lugar a dudas, es la temática de la que se pueden encontrar más productos a todos los precios, desde lo que sería un libro de bolsillo en España hasta caras y voluminosas biografías”, escribió Ortega.

Guerra señala que en la isla han ido desapareciendo las librerías y centros culturales donde se presentaban libros, porque en Cuba “no hay espacio para el debate”, por lo tanto no interesa reparar ni conservar los edificios que son sedes culturales y que lo promueven.

La escritora Josefina de Diego afirma en un artículo titulado Librerías e imprentas de La Habana, publicado por On Cuba News, que en un inventario de los libros de la biblioteca de su padre, el poeta Eliseo Diego, descubrió que en los años 1950 había en la zona de La Habana más de 40 librerías.

El cierre de las librerías no es un fenómeno ajeno a todas las ciudades del mundo. La llegada del ebook, de Amazon y del comercio por internet significó un gran golpe para los pequeños negocios fundamentalmente. Sin embargo, como señala Guerra, los países hacen esfuerzos por proteger sus librerías emblemáticas.

“Encuentro por el mundo entero librerías que están cerrando, pero siempre hay una como la Shakespeare & Company, de París, o el Ateneo de Buenos Aires”, dice Guerra, confirmando que para los cubanos La Moderna Poesía tiene ese valor afectivo y cultural que muchos no quieren ver morir.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de enero de 2020, 8:29 p. m. with the headline "‘Es un muladar’. Wendy Guerra denuncia abandono de edificio icónico de La Habana."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA