Médicos de un hospital de Andorra no quieren de vuelta a los galenos cubanos
Mientras que los medios oficiales cubanos cantaron loas a la misión médica antillana en Andorra, en ese principado enclavado entre Francia y España algunos prefieren que “los médicos cubanos se queden en casa”, dijeron a la prensa local varios miembros del personal del hospital de Nostra Senyora de Meritxell, donde laboraron los especialistas de la isla.
Los sanitarios de ese hospital reconocen la profesionalidad, el esfuerzo y las ganas de ayudar de los cubanos, pero la manera de trabajar, afirman, no es la misma, según el periódico local Diari d’Andorra.
Cuba presentó su misión en Andorra en los medios de prensa estatales como una “victoria moral” del humanismo de la Revolución cubana y no mencionó que la isla cobró por esos servicios. La llegada de médicos cubanos a Andorra e Italia fue la primera vez que Cuba logró exportar médicos a países europeos.
La experiencia de los trabajadores andorranos narrada al diario es que los cubanos “están acostumbrados a trabajar con sus aparatos y no dominan la tecnología más avanzada que se utiliza en el hospital de Meritxell”.
“Hubo muchas complicaciones” para trabajar conjuntamente, dijeron los médicos del hospital Meritxell a ese periódico.
El pasado 29 de marzo, 39 sanitarios de Cuba llegaron a Andorra para apoyar al Servicio Andorrano de Atención Sanitaria (SAAS) ante la avalancha de casos de coronavirus en ese país de apenas 80,000 habitantes.
Después que un médico con alto cargo escapó de la misión en circunstancias nada claras y tras fuertes cuestionamientos por los costos de la brigada, que fueron asumidos por una familia rica local, la misión acabó y los médicos regresaron a Cuba, dijeron los medios oficiales de la isla.
El jefe de la brigada médica, Luis Enrique Pérez Ulloa, dijo en julio que estaban “plenamente dispuestos a volver a ofrecer ayuda solidaria” a ese país en caso de un rebrote.
El rebrote acaba de ocurrir, al igual que en casi toda Europa.
La exportación de médicos es la principal fuente de ingresos de la economía cubana y es una práctica cuestionada por diversas organizaciones que velan por los derechos humanos, incluyendo la ONU. En los últimos años Cuba ha reportado un ingreso de más de $6,500 millones por estos acuerdos.
Los médicos que han participado en las misiones han denunciado que las autoridades cubanas les retiran el pasaporte, les prohíben relacionarse con opositores a regímenes amigos del gobierno cubano, los amenazan con repatriaciones y les quitan del 75 al 90 por ciento de sus salarios. Si escapan de las misiones los castigan durante ocho años sin poder regresar a Cuba.
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Esta historia fue publicada originalmente el 22 de octubre de 2020, 4:54 p. m. with the headline "Médicos de un hospital de Andorra no quieren de vuelta a los galenos cubanos."