Cubanos en Miami divididos ante nuevas restricciones al envío de remesas a la isla
Para algunos líderes políticos en el sur de la Florida, es “un golpe a la dictadura”. Para muchas familias, un motivo de preocupación. La decisión del gobierno de Donald Trump de prohibir transacciones de remesas a la isla a través de empresas controladas por militares ha generado polémica entre la comunidad cubanoamericana en el sur de la Florida.
“Los trumpistas, felices con la noticia. La dictadura se mantendrá en el poder y los cubanos a morirse de hambre y necesidades”, escribió en Facebook David Díaz, un habanero que reside en Miami.
Díaz cuestionó los argumentos de quienes apoyan la medida y creen que pueda ayudar a un levantamiento popular contra el gobierno. “Los que decidieron coger el avión e irse y no tuvieron pantalones para hacerlo, no pueden juzgar a los que no tuvieron esa oportunidad y están viviendo un infierno”, argumentó.
Estados Unidos dijo el sábado que se propone cortar el flujo de remesas a Cuba que pasan a través de Fincimex, una empresa controlada por los militares cubanos.
“Estados Unidos apoya el principio de que los cubanos deben tener la posibilidad de prosperar y ayudar a sus familias sin que los militares cubanos usen a su arbitrio sus ingresos en moneda fuerte”, dijo el secretario de Estado, Mike Pompeo, en un comunicado difundido por el Departamento de Estado.
“Las fuerzas militares del general Raúl Castro no podrán lucrar con los fondos generosos y bienintencionados que las familias envían al pueblo cubano”, agregó.
Bajo la administración de Donald Trump, EEUU ha limitado el envío de remesas a $1,000 por trimestre, congelado nuevas licencias para invertir en Cuba, cortado los vuelos a la mayoría de los aeropuertos de la isla y prohibido los viajes en crucero. Washington acusa a La Habana de sostener al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela y ha prometido sanciones en represalia.
Yosniel Martínez, un cubano de 33 años naturalizado estadounidense hace un año, apoya la medida.“Hay que apretarle el cuello a la dictadura para que abandone el poder”.
“Bajo el gobierno de Barack Obama el régimen se benefició de miles de millones de dólares que dejaban los turistas y los cubanoamericanos en Cuba. ¿Qué pasó con ese dinero? Lo invirtieron en mejorar el ejército y reprimir al pueblo”, dijo desde Hialeah.
Martínez, quien asegura que votará por la reelección de Trump, dijo que la nueva resolución no impediría a los familiares en Cuba recibir remesas desde Estados Unidos.
“Lo que busca Trump es que los militares dejen el negocio y le entreguen a la gente el dinero que se les envía en dólares, no en CUC, una moneda que nada vale”, dijo.
Cuba pasa por una severa crisis económica que obligó al gobierno a dolarizar parcialmente la economía abriendo tiendas donde solo se puede comprar con moneda extranjera. Como consecuencia, se desplomó el valor del peso convertible, una moneda cubana equivalente al dólar en la cual el gobierno entrega las remesas a las personas que las reciben.
Western Union, la compañía estadounidense que mayor presencia tiene en el mercado de remesas a Cuba, dijo que está “estudiando” las nuevas regulaciones. Una respuesta similar obtuvo el Nuevo Herald de agencias como VaCuba y Cubamax, que también tramitan remesas a la isla.
Algunos cubanoamericanos ya han comenzado a enviar remesas a través de pequeñas compañías privadas para evitar pasar por los canales del gobierno. “Hace rato ninguna vía oficial nos sirve porque todas, incluyendo Western Union, están robando nuestro dinero”, dijo Robert Márquez, un cubano que reside en Miami.
“Es un doble robo que no solo te desvaloriza tu esfuerzo al cambio, sino que además te obliga a comprar sus inflados productos a precio de oro sin que tu familia toque el dinero real”, añadió, refiriéndose a las tiendas en dólares que abrió recientemente el gobierno para recaudar divisas.
La mayoría de las pequeñas compañías que envían dólares a Cuba al margen del gobierno han cerrado debido a las restricciones de vuelos por la pandemia del coronavirus.
En Cuba, donde se reciben unos $3,700 millones al año en remesas, la medida ha sido recibida con temor por parte de los que reciben ayuda de sus familiares en el extranjero.
“Vivo con mi madre jubilada. Mi hermano que vive en Florida nos manda $50 mensuales. Mi salario y la jubilación de mi madre apenas llegan a los $30 al mes. Si no puedo recibir ayuda, no sé qué voy a hacer”, dijo Ernesto, un maestro de La Habana que prefirió no dar su apellido por temor a represalias del gobierno cubano.
“La gente en Miami a veces no entiende que los funcionarios del gobierno cubano van a seguir viviendo bien, con sus barrigas llenas y reservaciones en hoteles todos los años. Los que sufrimos estas cosas somos la gente que no tenemos otra alternativa”, dijo.
El gobierno cubano calificó la medida de Estados Unidos como “criminal, genocida y perversa”, pero no dio detalles sobre si pretende transferir el negocio de las remesas a instituciones estatales, como el Banco Popular de Ahorro.
Desde el exilio, el Partido Demócrata Cristiano de Cuba propuso, para minimizar el impacto sobre las familias de la nueva medida, la creación de un fideicomiso gestionado por una entidad extranjera para administrar las participaciones del Estado cubano relacionadas con el envío de dinero.
El grupo político, no reconocido por La Habana, que solo admite al Partido Comunista como único legal, sugiere que los ingresos netos del negocio de las remesas, los de Fincimex incluidos, sean destinados a un plan nacional para la mejora de infraestructuras sanitarias, compra de medicamentos y asistencia social.
Trump goza de amplia popularidad entre los votantes cubanoamericanos, según varias encuestas, y ha hecho campaña para su reelección en el sur de la Florida prometiendo más sanciones al régimen cubano.
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Esta historia fue publicada originalmente el 26 de octubre de 2020, 3:38 p. m. with the headline "Cubanos en Miami divididos ante nuevas restricciones al envío de remesas a la isla."