Suiza sigue a cargo de las Secciones de Intereses de Cuba y EEUU
Suiza no ha sido notificada aún por los gobiernos de Cuba y Estados Unidos de la conversión de sus respectivas Secciones de Intereses en embajadas, según informó el miércoles la embajada suiza en Washington.
“El gobierno suizo todavía no ha sido notificado sobre la terminación del mandato suizo como potencia protectora. Sin embargo, las autoridades de Estados Unidos y Cuba han informado a Suiza sobre el proceso de normalización”, dijo una funcionaria de la embajada en declaraciones a el Nuevo Herald.
Pese a las expectativas, luego de cuatro rondas de negociaciones y las declaraciones del senador Jeff Flake de Arizona—quien, tras regresar de La Habana el sábado, dijo que la apertura de las embajadas era “inminente”—todavía no ha ocurrido el anuncio oficial, aunque no se descarta que pueda ocurrir esta semana, según fuentes cercanas al Senado y la Casa Blanca.
Actualmente Suiza actúa como “potencia protectora” de los intereses de Estados Unidos en Cuba y viceversa y, técnicamente, las respectivas Secciones de Intereses forman parte de la misión diplomática suiza en ambas naciones.
La vocera de la embajada suiza explicó que, de acuerdo con el protocolo en estos casos, los gobiernos de EEUU y Cuba deben notificar al de Suiza sobre los cambios o el cese de los poderes protectores de ese país. “Tan pronto como el gobierno suizo sea formalmente notificado, procederá a implementar la transición en colaboración estrecha con el gobierno de EEUU y Cuba”, agregó la funcionaria.
El Departamento de Estado declinó comentar sobre los procedimientos para la apertura de la embajada en Cuba.
LA LABOR DIPLOMÁTICA SUIZA EN LA HABANA
El último embajador estadounidense en La Habana fue Philip W. Bonsal, quien abandonó la isla tras la decisión del presidente Dwight D. Eisenhower de romper oficialmente las relaciones en enero de 1961, como respuesta a la escalada de tensión entre los dos países y la petición del gobierno cubano de que EEUU disminuyera el personal de su embajada a 11 personas, según documentos suizos de la época recogidos en las investigaciones del historiador Thomas Fischer.
Aunque las relaciones se rompieron oficialmente a principios de enero, documentos secretos del gobierno suizo indican que el Departamento de Estado estuvo averiguando desde fines de octubre de 1960 sobre la voluntad de Suiza para actuar como garante en Cuba.
Suiza se ha encargado desde 1961 de proteger los intereses estadounidenses en la isla y desde 1991, cuando Checoslovaquia cesó de hacerlo, los intereses de Cuba en EEUU.
Según Fischer, la actuación de Suiza durante las primeras décadas de su mandato sobrepasó el rol clásico de una potencia protectora al fungir como mediadora durante la crisis de los misiles en 1962 y otras menos conocidas, entre ellas, la desatada cuando el gobierno cubano intentó entre 1963 y 1964 confiscar el edificio de la antigua embajada para convertirlo en el Ministerio de la Pesca.
El embajador holandés en Cuba, Gideon W. Boissevain, relata en un memorando publicado por el proyecto sobre guerra fría del Wilson Center, que el propio Fidel Castro le comunicó durante una recepción en julio de 1963, su intención de nacionalizar la antigua embajada estadounidense, en ese entonces ocupada por diplomáticos suizos.
“Como si estuviera intentando provocar una reacción en mí, mientras los embajadores de la Unión Soviética y China hacían guardia a cada lado, él comentó vívidamente sobre esta represalia por el congelamiento de activos de Cuba en los Estados Unidos, durante lo cual me tocó el brazo y tenía el aire de alguien que se está jactando con un amigo de confianza sobre cómo ha hecho enojar a un rival”, informó Boissevain.
“La mejor respuesta a ese anuncio hubiera sido ‘después que usted ya ha confiscado propiedades americanas con un valor de 1000 millones de dólares, ¿por qué no incluir al edificio también?’”, escribió el embajador, quien luego dijo haber preferido “usar ‘la buena voluntad’ con respecto a nuestro país para inducir negociaciones sobre esos asuntos”.
El embajador suizo en Cuba, Silvio Masnata, también facilitó un acuerdo firmado en 1973 por los gobiernos de EEUU y Cuba para detener los secuestros de aviones, pero desde que el gobierno del presidente Jimmy Carter negoció con el gobierno cubano la apertura de la Sección de Intereses en La Habana en 1977—en el mismo edificio de la antigua embajada—la protección suiza ha sido más bien formal, según la evaluación del propio Departamento Federal de Asuntos Exteriores de ese país.
Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de junio de 2015, 6:29 p. m. with the headline "Suiza sigue a cargo de las Secciones de Intereses de Cuba y EEUU."