Un millar de migrantes haitianos recalan en Cuba en ruta hacia Estados Unidos
Cerca de un millar de migrantes haitianos llegaron a Cuba en las últimas semanas en frágiles embarcaciones cuando iban rumbo a Estados Unidos, al tiempo que continúan los vuelos de deportación de haitianos desde Estados Unidos, México y las Bahamas.
Este viernes debían llegar hasta 10 vuelos de deportación a los aeropuertos internacionales de Port-au-Prince y Cap-Haïtien desde Estados Unidos, las Bahamas y México, dijo el jefe de la oficina nacional de migración de Haití, Jean Negot Bonheur Delva.
Delva dijo que también había recibido información de que Cuba tiene alrededor de 1.000 migrantes que llegaron ilegalmente a la isla con la esperanza de llegar a Estados Unidos. El gobierno cubano aún no ha dicho cuándo comenzará las repatriaciones.
Desde el 19 de septiembre y hasta este pasado lunes, Estados Unidos ha devuelto a más de 5,400 ciudadanos haitianos en 50 vuelos, según la Organización Internacional para las Migraciones de Naciones Unidas.
“Puedo decirles hoy que con base en estos vuelos, la situación del país se volverá más triste”, dijo Delva desde Cap-Haïtien, donde esperaba a 450 migrantes expulsados de las Bahamas a bordo de cinco vuelos chárter de Bahamasair. “Estamos apoyando a la gente cuando regrese y el gobierno tendrá que gestionar esto en todo el territorio. Pero una cosa de la que nos damos cuenta es que el país se empobrecerá aún más”.
Cuba informó que los migrantes haitianos comenzaron a llegar a la isla desde el 11 de septiembre en embarcaciones “precarias”.
“Desde hace varias semanas se ha incrementado el flujo de migrantes haitianos en nuestra región, con el objetivo de llegar a territorio de Estados Unidos,” dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba en un comunicado. “En embarcaciones de precarias condiciones, cientos de ciudadanos haitianos intentan realizar una travesía en la que arriesgan sus vidas. En esas circunstancias, algunas embarcaciones han recalado en Cuba”.
La nota indica que los migrantes han recibido asistencia médica cuando la han necesitado y “permanecen alojados en varias instalaciones equipadas para ello”.
Las autoridades no dijeron dónde están esas instalaciones, pero mencionaron que los migrantes haitianos llegaron al centro y al este de Cuba. La nota tampoco incluye el número de migrantes haitianos que se encuentran actualmente en la isla, aunque Delva dijo que entiende que son acerca de mil.
El Ministerio dijo que estaba en contacto con el gobierno haitiano para coordinar “el regreso seguro y voluntario de las personas a su país en virtud de los compromisos internacionales en materia migratoria de los que Cuba es parte”.
Existe una creciente preocupación de que la llegada de haitianos al sureste de las Bahamas y la parte oriental de Cuba sea parte de una nueva ruta para los traficantes. Las autoridades dicen que los migrantes de la región sur de Haití devastada por el terremoto son el blando de los contrabandistas, mientras que los propios migrantes incluso buscan ingresar a Jamaica, creyendo que puede ser más fácil llegar a Florida desde allí.
Además, en lugar de utilizar la costa norte de Haití como punto de partida, los barcos ahora parten de la parte sur, por Grand’Anse, que es uno de los tres departamentos regionales afectados por el terremoto el 14 de agosto.
“Pagan entre $250 y $500 y unos días después, terminan en Cap-Haïtien”, dijo Giuseppe Loprete, director de la Organización Internacional para las Migraciones.
El gobierno de las Bahamas ha informado de la intercepción de unos 1.000 migrantes haitianos la semana pasada. En una declaración conjunta el viernes, el ministro de Seguridad Nacional, Wayne Munroe, y el ministro de Inmigración, Keith Bell, dijeron que frente a los niveles sin precedentes de migración haitiana, el gobierno de las Bahamas ha decidido acelerar las deportaciones.
“Queremos expresar en los términos más enérgicos a los ciudadanos de Haití que el viaje en barco a las Bahamas es peligroso y hemos desplegado nuestros activos y recursos para evitar la entrada a nuestras aguas territoriales”, dijo el gobierno. “Cuando lo intercepten, lo procesarán rápidamente y lo regresarán a casa. Estamos decididos a defender y proteger nuestras fronteras ”
México también comunicó al gobierno haitiano que esperara al menos dos vuelos semanales con ciudadanos haitianos deportados desde ese país. El viernes debían llegar 70 a Port-au-Prince.
Un desafío regional
El aumento de la llegada de haitianos a las Bahamas y Cuba preocupa en la región. La crisis migratoria se produce después del asesinato del presidente de Haití el 7 de julio y luego del mortal terremoto del 14 de agosto. Miles de haitianos llegaron a la frontera entre Estados Unidos y México. Los funcionarios estadounidenses también están rastreando informes de que millares de haitianos están atravesando naciones latinoamericanas con la esperanza de llegar a Estados Unidos.
“El tema de la migración es un desafío regional”, dijo el viernes el director del Consejo de Seguridad Nacional, Juan González, a los periodistas en Port-au-Prince mientras concluía una visita nocturna a Haití junto con el nuevo Subsecretario de Estado para asuntos del hemisferio occidental, Brian Nichols.
Estados Unidos, dijo González, “está trabajando con México y nuestros socios en la región para promover un sistema de inmigración que no solo aplique la ley, sino que también establezca vías legales y atienda las causas fundamentales de la inmigración de Haití”.
En su punto máximo, cerca de 15,000 personas acamparon debajo del puente internacional en Del Río, en la frontera con México, lo que llevó a la administración Biden a anunciar deportaciones aceleradas. Esa decisión ha sido criticada por los líderes haitianos en la diáspora que acusan a la administración de discriminar injustamente a los migrantes de ese país mediante el uso del Título 42. Esa controvertida ley de salud, invocada por primera vez por la administración Trump durante la pandemia de COVID-19, permite la expulsión de los migrantes sin posibilidad de solicitar asilo.
“Esa es una emergencia de salud pública y estamos usando la autoridad del Título 42 para expulsar no solo a los haitianos a sus países de origen”, dijo.
A quienes piensan emigrar de manera ilegal, González advirtió: “No arriesguen su vida y migren ahora. El peligro es demasiado grande “.
Varias agencias de la ONU han pedido medidas de protección y un enfoque regional integral para los haitianos en movimiento.
Farhan Haq, portavoz adjunto del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo el viernes que al terremoto del 14 de agosto se ha sumado a otros graves desafíos que enfrentan los haitianos.
“Desde junio, la escalada de violencia de las pandillas ha afectado a 1,5 millones de personas y ha desplazado a 19.000. Más de 4 millones de haitianos están experimentando altos niveles de inseguridad alimentaria y es probable que este número aumente en los próximos meses”, dijo.
Delva, quien había pedido una “moratoria humanitaria” el mes pasado cuando Estados Unidos anunció una aceleración en los vuelos de deportación para despejar el campamento de Del Río, dijo que está preocupado por los informes de migrantes sobre maltrato a manos de las autoridades estadounidenses y bahameñas.
Algunos han dicho que se vieron obligados a pasar días detenidos en Estados Unidos con la misma ropa, mientras que otros se han quejado de haber sido golpeados y pateados en las Bahamas.
“Dadas las condiciones inhumanas a las que muchos han sido sometidos también, se necesitarán muchos, muchos psicólogos en el país”, dijo Delva. “Es una situación infernal”.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de octubre de 2021, 6:37 p. m. with the headline "Un millar de migrantes haitianos recalan en Cuba en ruta hacia Estados Unidos."