Cuba

Cinco décadas después, EEUU y Cuba restablecen lazos y abrirán embajadas


El presidente Barack Obama anuncia el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas con Cuba, el miércoles 1ro de julio en la Casa Blanca, Washington. Lo acompaña el vicepresidente Joe Biden.
El presidente Barack Obama anuncia el restablecimiento oficial de las relaciones diplomáticas con Cuba, el miércoles 1ro de julio en la Casa Blanca, Washington. Lo acompaña el vicepresidente Joe Biden. AP

Estados Unidos y Cuba tendrán embajadas a partir del 20 de julio, luego de 54 años de ruptura en las relaciones diplomáticas.

“Tomó tiempo, pero ese momento ha llegado”, anunció el presidente Barack Obama este miércoles, desde el jardín de la Casa Blanca, en Washington, junto al vicepresidente Joe Biden.

“No podemos mantener secuestrado el futuro de Cuba en el pasado”, destacó el presidente, al recordar las palabras con las que Dwight D. Eisenhower anunció el cierre de la embajada en 1961.

El Presidente calificó el evento de “histórico”, que abrirá un nuevo capitulo en las relaciones de EEUU con América Latina. Al deshacerse de “una política que no ha funcionado”, los Estados Unidos han demostrado “que no tenemos que ser prisioneros del pasado”.

Obama mantuvo que EEUU tiene “serias diferencias” en temas como el apoyo a la libertad de expresión y advirtió que no esperaba “un cambio de la noche a la mañana” en Cuba. Sin embargo, defendió su política de acercamiento “como el mejor modo de promover nuestros valores” y llamó nuevamente al Congreso a levantar el embargo.

“Con este cambio podremos incrementar sustancialmente nuestros contactos con el pueblo cubano, tendremos un mayor equipo en nuestra embajada y nuestros diplomáticos podrán desplegarse más a lo largo de la isla”, dijo durante su discurso. “Eso incluirá al gobierno cubano, a la sociedad civil y a cubanos que se acerquen en busca de una vida mejor”, agregó.

Ambos gobiernos intercambiaron notas diplomáticas en la mañana confirmando la decisión de restablecer relaciones diplomáticas y abrir las embajadas a partir del 20 de julio.

Tras seis meses de intensas negociaciones, con cuatro rondas de conversaciones oficiales y un intenso trabajo diplomático que involucró a congresistas y embajadores para vencer la reticencia de los cubanos, Washington y La Habana parecen estar finalmente de acuerdo en las condiciones necesarias para el funcionamiento de sus nuevas sedes diplomáticas.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, aseguró el miércoles en Viena que la reapertura de Embajadas entre su país y Cuba se produce gracias a una decisión “personal” del presidente Barack Obama de cambiar “una política que no funcionaba y que había estado sin funcionar demasiado tiempo”.

Kerry reconoció que entre Washington y La Habana siguen habiendo “agudas diferencias sobre democracia, derechos humanos y asuntos relacionados”, pero que ambos países han identificado también áreas de cooperación, como la protección medioambiental, la emigración o las telecomunicaciones.

Obama anunció que Kerry presidiría la delegación que izaría la bandera estadounidense en La Habana.

         

La candidata presidencial Hillary Clinton celebró el anuncio desde su cuenta de Twitter: “La nueva embajada de EEUU en La Habana nos ayuda a relacionarnos con el pueblo cubano y contribuir en los esfuerzos para apoyar un cambio positivo. Buen paso para EEUU y el pueblo cubano”.

En La Habana, el Jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos, Jeffrey DeLaurentis notificó en la mañana al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (MINREX) acerca de la decisión del Presidente. El MINREX también comunicó que el jefe de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, José Ramón Cabañas Rodríguez, entregó al secretario de Estado interino Anthony Blinken, una carta del gobernante cubano Raúl Castro confirmando la decisión de restablecer las relaciones.

El Gobierno Revolucionario de Cuba envió un comunicado en el que destaca que ha tomado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con EEUU “en pleno ejercicio de su soberanía, invariablemente comprometido con sus ideales de independencia y justicia social, y de solidaridad con las causas justas del mundo, y en reafirmación de cada uno de los principios por los que nuestro pueblo ha derramado su sangre y corrido todos los riesgos, encabezado por el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz”.

REACCIONES EN CUBA

DeLaurentis, un diplomático de carrera, actuará como embajador en funciones, mientras se espera su confirmación, que en el presente clima político parece poco probable.

Su casa en La Habana será la sede de una fiesta especial el próximo 4 de julio. Opositores cubanos esperan ser invitados a la celebración, aunque Félix Navarro, expreso político del grupo de los 75, dijo que “todavía no se le ha cursado ninguna invitación a la sociedad civil para que asista”. Navarro, que reside en Matanzas, ve en esto un signo de las limitaciones que cree continuarán enfrentando los disidentes para acceder a la nueva embajada.

“Nunca debió haberse establecido este contacto entre ambos gobiernos de espaldas a la ciudadanía cubana”, comentó, “pero ya que esto se produjo, debe existir un mecanismo con el que se puedan facilitar las relaciones con los cubanos, en una sede diplomática con todas las de la ley”.

Ramón Estupiñán Fajardo, un jubilado del Ministerio de la Construcción y residente en San Miguel del Padrón, todavía está procesando un acercamiento que echa por tierra cinco décadas de retórica anti-imperialista sobre la que se mantuvo el régimen cubano.

“Nunca olvidaré cuando le tumbamos el águila a los americanos en el monumento del Maine. Ahora dicen que se volverá a abrir la embajada y la bandera yanqui volverá a flotar frente al malecón. No dudo que el águila regrese también a su lugar, pero creo que eso solo me va a molestar a mí y a unos pocos que recordamos aquellos tiempos con emoción”, recordó.

“Me parece que la mayoría se alegra, pero hay mucha ingenuidad en esa alegría, hasta que no quiten el bloqueo es como si no hubiera pasado nada”, advirtió el jubilado.

Sin embargo Elizabeth Batista Acosta, un ama de casa, residente en la ciudad de Camagüey confía en que la apertura de una embajada facilite el contacto con sus familiares en EEUU.

“Tengo dos hermanos que solo conozco por fotografías, porque soy la más chiquita de los tres y ellos se fueron para Estados Unidos en una balsa cuando yo empezaba en la escuela primaria. Nunca han querido regresar y a mí no me dan la visa para ir a verlos”, dijo Batista al diario digital 14ymedio. La ama de casa confía en que “si se abre una embajada y se baja un poco la tensión entre los dos gobiernos a lo mejor se embullan y vienen a visitarnos a mí y a mi madre y a llevarle flores al viejo al cementerio”.

UN LARGO CAMINO

Varios de los activistas y expertos que comentaron sobre esta noticia coinciden en que este es un paso significativo, pero solo el primero en un largo camino.

Con la restauración de relaciones diplomáticas, ambos países esperan discutir temas prioritarios. Para Estados Unidos son los derechos humanos en Cuba, las compensaciones por los bienes estadounidenses confiscados en La Habana y los fugitivos estadounidenses que se han refugiado en el país caribeño. Cuba, por su parte, pide el fin del embargo y una compensación por daños, así como el retorno de la base naval de Guantánamo.

“Nadie espera que el gobierno cubano cambie de la noche a la mañana y es por eso que tener una embajada y un embajador en Cuba hace una diferencia”, dijo Ric Herrero, director de Cuba Now y del comité de acción política New Cuba que favorece el acercamiento. Herrero opina que la presencia de una embajada de EEUU en la isla “le negará la excusa que el gobierno cubano ha usado en el pasado para distraer de sus fracasos y represión”.

OBAMA ESTÁ “COMPRANDO UN LEGADO”

Entre los detractores de esta medida, la representante Ileana Ros-Lehtinen acusó a Obama de “estar comprando un legado” con su política hacia Cuba. En la misma cuerda, el congresista Carlos Curbelo consideró que la apertura de la embajada puede ser un “elemento más a conseguir en la lista personal del Presidente Obama para construir un legado, pero no va a promover nuestros intereses nacionales y temerariamente confiere legitimidad a una dictadura militar absolutamente ilegítima”.

Por su parte, el senador Marco Rubio, que está aspirando a la presidencia, insistió en que se opondrá al nombramiento de un embajador. “Es tiempo de terminar las concesiones unilaterales a ese regimen odioso”, dijo en un comunicado. El también candidato Jeb Bush dijo oponerse a la decisión y opinó que “la verdadera prueba” de la efectividad de la política de Obama no son “logros diplomáticos dudosos sino si el mejoramiento de las relaciones entre La Habana y Washington avanza la causa de los derechos humanos y la libertad del pueblo cubano”.

En el Congreso, espera por su ratificación una propuesta de ley de gastos del Departamento de Estado en el año fiscal 2016 que prohíbe el empleo de fondos para expandir la misión diplomática en Cuba más allá de las instalaciones existentes antes del 17 de diciembre. El Departamento de Estado había pedido alrededor de $6.6 millones en gastos para la nueva embajada.

Rubio dijo tener dudas acerca de la efectividad de la política del Presidente para asegurar “mayores libertades políticas para el pueblo cubano”. Desde la isla, el activista por los derechos humanos Antonio Rodiles comparte dudas similares. “Lo que más preocupa a la oposición cubana es la reacción nula que ha mantenido la administración de Obama con respecto a las violaciones de los derechos humanos en la isla”, comentó desde La Habana.

"Me pregunto si esta apertura de una embajada trae consigo algún tipo de pacto", dijo Rodiles, quien asegura que no ha habido una respuesta clara por parte de la Casa Blanca o el Departamento de Estado sobre los arrestos arbitrarios a las Damas de Blanco y otros activistas que vienen ocurriendo por varias semanas consecutivas.

UN CAMBIO HISTÓRICO

“Estamos haciendo historia, dejando claro que el compromiso de Estados Unidos no es una concesión, es una demostración de fuerza y la mejor manera de promover nuestros valores y crear oportunidades para los americanos y el pueblo cubano”, declaró con euforia el director de Engage Cuba, James Williams, un grupo que hace lobby para eliminar las sanciones a Cuba y que ha logrado en pocos meses el apoyo de más de 40 senadores a una propuesta de ley para acabar con la prohibición de viajes a Cuba.

Jorge Duany, director del Instituto de Estudios Cubanos de la Universidad Internacional de la Florida cree que el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba “debe facilitar el procesamiento y resolución de las diferencias ideológicas que han separado a los dos gobiernos por más de cinco décadas”.

Experto en emigración, Duany considera que este es un tema que “seguirá siendo un asunto prioritario en la agenda bilateral, dado que resulta beneficioso para ambas partes”. Con más escepticismo comentó que “lo que aún está por verse es si la restauración de lazos diplomáticos propiciará cambios políticos internos en Cuba, siguiendo la dirección propuesta por la Casa Blanca, de “empoderar” a la sociedad civil independiente, estimular el desarrollo del trabajo por cuenta propia y ampliar la tolerancia de la diversidad de opiniones y el respeto a los derechos humanos en la Isla”.

Para aquellos que piensan que Cuba ha vuelto al mismo punto en el que comenzó el conflicto con Estados Unidos en 1959, el profesor de historia de la Universidad de Carolina del Norte y autor de Cuba in the American Imagination, Louis Pérez, tiene una respuesta más compleja.

“De hecho, Cuba se está moviendo hacia el pasado y al futuro, a la vez. Aparentemente, el pasado (o sea la historia) será uno los principales trucos (shticks) para los turistas, no solo La Habana Vieja, sino también ese mundo entre las décadas del 1930 y los 50”, observa Pérez, quien nota además, que en términos de las relaciones políticas entre ambos países, el acercamiento de EEUU a Cuba “significa en sí mismo una estrategia. La estrategia más amplia implica nuevos métodos para viejos objetivos”.

Con la contribución de 14ymedio.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de julio de 2015, 11:18 a. m. with the headline "Cinco décadas después, EEUU y Cuba restablecen lazos y abrirán embajadas."

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