Auge de inmigrantes cubanos desborda la capacidad de agencia de ayuda
Directivos de Church World Service (CWS), una agencia encargada de ayudar a refugiados cubanos en el sur de la Florida, dijeron a el Nuevo Herald que el aumento de la inmigración desde Cuba, les impide asistir con rapidez a todos los que “tocan a su puerta” e insistieron en que debían seguirse los debidos procedimientos.
El caso de una docena de cubanos que han estado durmiendo a la intemperie en el parqueo de la oficina de esa organización en Doral ha causado tal conmoción en la comunidad que los directivos de CWS concedieron una entrevista a el Nuevo Herald para explicar la situación.
Oscar Rivera, director de la oficina de CWS en Miami, afirmó que “no tenemos presupuesto para ayudar a todo el que nos toca a la puerta”, pese a que USCIS aumentó el presupuesto para el programa de ayuda a refugiados cubanos y haitianos el año pasado. A nivel nacional, CWS destina alrededor de $45 millones a la asistencia a los refugiados.
El director del programa de ayuda a refugiados cubanos y haitianos de esa organización, Francisco Figueroa precisó que el objetivo de ese programa era precisamente “no causar un impacto en la comunidad” pero que no tenían presupuesto suficiente “para poner a todo el mundo en un hotel” en el momento en que llegan.
Los funcionarios se refirieron al notable aumento de la inmigración de cubanos como la causa principal de las demoras en las citas para procesar los casos y ofrecerles ayuda. Rivera confirmó que la prioridad del programa son las personas que llegan por vía marítima (balseros) y los médicos que se acogen al Cuban Medical Professional Parole Program, un programa de visas especiales para profesionales de la salud cubanos.
La agencia ayuda a estos inmigrantes recién llegados a conectarse con sus familiares y, en caso de no tenerlos, los reubica en otros estados, explicaron. Mientras tanto los “ponemos en hoteles”, dijeron.
“En los casos de reubicación, pagamos por el ticket de avión, ropa, comida, les damos algún dinero y pagamos la renta por algunos meses. No es tan sencillo”, apuntó Rivera.
Al aumentar el número de balseros que están llegando a la Florida, explicaron, disminuyen los “cupos” para atender a personas que arriban a través de la frontera. También añadieron que no siempre se encuentran camas disponibles en los refugios para desamparados, algo que “está fuera de nuestro control”.
“Nada ha cambiado en los procedimientos que seguimos”, afirmaron, e insistieron en que el proceso debía hacerse de una manera “ordenada”.
CWS trabaja en conjunto con el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) para que los “balseros” reciban sus documentos migratorios. En el caso de quienes llegan a través de la frontera, también deben verificar los datos y los “paroles” obtenidos por estos, antes de que puedan ser incluidos dentro de sus programas de asistencia.
“El interés de USCIS es realmente apoyar este programa. Mucho se ha hecho hasta ahora”, opinó Rivera.
Más allá de los procedimientos burocráticos implementados, el hecho de que la agencia no cuente con un presupuesto de emergencia también incide en que cubanos como los del grupo que ha quedado desamparado recientemente, no puedan recibir ayuda inmediata.
“No tenemos donantes que nos den ese dinero. Esperamos que la ciudad o el condado nos puedan ayudar”, agregaron.
El Nuevo Herald contactó el jueves al alcalde del Doral, Luigi Boria, para comentar el caso de los cubanos desamparados. Los directivos de CWS informaron de una reunión con el alcalde en la tarde del viernes para discutir un posible acuerdo que este ha gestionado con Camillus House, un albergue originalmente creado en 1960 para ayudar a los refugiados cubanos.
Puede seguir a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2015, 10:42 p. m. with the headline "Auge de inmigrantes cubanos desborda la capacidad de agencia de ayuda."