Cuba permitirá nuevamente depósitos bancarios en dólares pero efectos no están claros
En una medida que reconoce que el dólar estadounidense es el rey en el mercado negro, el gobierno cubano ha dado marcha atrás y permitirá una vez más a sus nacionales realizar depósitos bancarios en dólares, apenas dos años después de haberlos prohibido, dijo el Banco Central de Cuba.
El Banco Central emitió una regulación el lunes que permite depósitos en efectivo en dólares, citando algunas mejoras económicas después de la pandemia de COVID-19. El Banco Central había suspendido dichos depósitos y dejado de vender dólares en junio de 2021, culpando a las sanciones financieras de Estados Unidos por las dificultades que enfrenta el gobierno para mover dólares al exterior.
Pero la medida redirigió el cambio de divisas en dólares al mercado negro y el precio del dólar se disparó. Cuando el gobierno anunció que volvería a vender cantidades limitadas de dólares a la población en agosto del año pasado, lo hizo a un precio cinco veces superior al que había sido la tasa oficial durante varios años, 24 pesos cubanos por 1 dólar.
El precio del dólar roza los 185 pesos cubanos en el mercado negro.
Si bien las sanciones de Estados Unidos siguen vigentes, el anuncio del lunes parece estar dirigido a capturar aún más dólares que circulan en el mercado negro, dicen los expertos.
“Avanzar en la dolarización parcial institucional facilita la entrada de remesas por canales formales, le aporta liquidez a los bancos comerciales, y también le cierra espacios al mercado informal de divisas,” comentó Pavel Vidal, economista cubano que enseña en la Universidad Javeriana de Colombia.
“El gobierno se ha dado cuenta de que promover la dolarización es más fácil en el corto plazo que asumir el costo político de aplicar medidas de austeridad, subir impuestos, reducir gastos y cerrar empresas estatales”, dijo y agregó que la estrategia no aborda temas cruciales como el crecimiento sostenible o las crecientes desigualdades en el país.
La nueva medida se suma al caos financiero que rodea las reformas económicas de los últimos años.
“La relación del sistema financiero cubano con el dólar estadounidense es esquizofrénica; cuesta trabajo entender sus lógicas,” dijo Vidal.
Para contrarrestar los efectos de las sanciones estadounidenses bajo la administración Trump, las autoridades cubanas reintrodujeron nuevamente el dólar en el país en 2019 cuando comenzaron a vender electrodomésticos en esa moneda en tiendas gubernamentales.
El dólar estuvo prohibido durante décadas en Cuba, luego se permitió brevemente en los noventa del siglo pasado, durante la crisis económica conocida como Período Especial, y luego se prohibió nuevamente a principios de la década de 2000.
Cuando llegó la pandemia en 2020, el gobierno abrazó aún más la dolarización de la economía, abriendo tiendas para vender alimentos y artículos de primera necesidad en dólares, una decisión impopular que generó críticas y descontento entre la población.
Se suponía que la unificación monetaria a principios de 2021 eliminaría el sistema de doble moneda vigente en ese momento (con una moneda local más débil, el peso, y una más fuerte, el Peso Cubano Convertible o CUC) y comenzaría a introducir algo de orden en el sistema financiero. Pero tras su defectuosa implementación, los precios subieron y la inflación se disparó justo cuando el país perdía varias fuentes de ingresos, entre ellas el turismo.
Cuando el gobierno anunció en el 2021 que dejaría de permitir depósitos bancarios en dólares en cuentas en “moneda libremente convertible”, o MLC, dejó abierta la posibilidad de realizar depósitos en otras monedas extranjeras. Pronto, el MLC se convirtió en una denominación propia, similar a una moneda fuerte convertible virtual. Las tiendas de dólar se transformaron en tiendas MLC, y aún menos cubanos tenían acceso a ellas.
Los expertos creen que el anuncio del lunes facilitaría que los cubanos que reciben dólares a través de remesas puedan abrir cuentas en MLC. En teoría, incluso los cubanos que no lo hacen también podrían comprar dólares con sus pesos locales en el mercado negro o en las instalaciones oficiales de cambio de divisas y luego depositar los dólares en las cuentas bancarias en MLC.
En la práctica, sin embargo, el dólar y los productos en las tiendas del gobierno son tan caros que los trabajadores estatales, los jubilados y otros grupos vulnerables seguirán estando en desventaja. Y existen muchas limitaciones para sacar el dinero de esas cuentas en moneda fuerte. Eso a veces incluye incluso tener que escribir cartas al banco para justificar la necesidad del dinero, dijo al Herald un empresario privado cubano.
Tampoco está claro cómo la medida afectaría directamente a las pequeñas empresas privadas a las que se les ha permitido importar y exportar utilizando empresas estatales como intermediarias.
El empresario privado, que pidió no ser identificado para hablar con franqueza de su modelo de negocio, dijo que su principal preocupación era encontrar formas de mover el dinero al exterior para pagar a los proveedores y acreedores cuando las sanciones financieras de Estados Unidos disuaden a los bancos de terceros países de prestar servicios a los cubanos en la isla. Dijo que no sabía cómo poder hacer depósitos en dólares en bancos cubanos lo ayudaría a superar ese desafío.
“La liquidez en dólares y la escasez de divisas es el desafío económico número uno en Cuba hoy porque afecta directamente a toda la población y exacerba prácticamente todos los demás problemas económicos como la inflación y los estantes vacíos de las tiendas”, dijo Matthew Aho, especialista en sanciones de Akerman, una firma con sede en Miami que representa a empresas que hacen negocios con Cuba.
“La decisión de aceptar depósitos en dólares estadounidenses significa muy poco si los bancos cubanos no amplían también el acceso a monedas duras para los que necesitan pagar bienes o servicios desde el exterior”, agregó Aho. “Sin embargo, si este es solo un primer paso hacia la liberalización del acceso a las monedas extranjeras en todo el sector bancario cubano, entonces sería un cambio significativo para los empresarios y empresas privadas cubanas, para las que la falta de divisas es el mayor impedimento para crecer”, agregó. “Sólo el tiempo dirá.”
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2023, 6:06 p. m..