Cambios propuestos para ayudar al sector privado en Cuba enfrentan oposición en el Congreso
Los funcionarios de la administración de Joe Biden iban a anunciar el mes pasado nuevas regulaciones para apoyar al sector privado emergente en Cuba. Pero un mes después de la fecha prevista en septiembre, el anuncio oficial aún no ha llegado y los cambios de política propuestos enfrentan la oposición de los republicanos de Miami en el Congreso.
Las regulaciones, como las describieron anteriormente funcionarios estadounidenses al Miami Herald, permitirían a empresarios privados cubanos abrir cuentas bancarias en Estados Unidos para facilitar sus operaciones, ya que Cuba está aislada de la mayor parte del sistema bancario internacional debido al embargo.
También permitirían a los bancos estadounidenses que puedan aprobar transacciones en dólares originadas en terceros países que involucran a ciudadanos cubanos, una restauración de las llamadas transacciones U-turn previamente suspendidas por la administración de Donald Trump.
Pero esos cambios enfrentan una feroz oposición por parte del representante republicano de la Florida Mario Díaz-Balart, quien ha dicho tanto en público como en reuniones con funcionarios de la administración que está en contra de brindar cualquier ayuda al gobierno cubano, dijo al Herald un empleado del Congreso con conocimiento del asunto. La fuente pidió el anonimato para hablar de las discusiones a puerta cerrada.
Díaz-Balart, un cubanoamericano de Miami que durante años ha apoyado las sanciones al régimen cubano, es el presidente de un subcomité de la Cámara de Representantes que toma decisiones sobre el presupuesto del Departamento de Estado, ejerciendo en ocasiones su poder para hacer recortes en la ayuda exterior y financiación a organizaciones internacionales como las Naciones Unidas por desacuerdos políticos. Y ha dado señales que podría volver a hacerlo con respecto a Cuba, cuestionando el fundamento para seguir ayudando a Ucrania y, al mismo tiempo, hacer cambios en las políticas para a su juicio beneficiar al gobierno cubano, un aliado cercano de Rusia.
“El congresista apoya la ayuda a Ucrania, aunque cree que la administración Biden no ha sabido explicar bien el por qué”, dijo la fuente del Congreso. “Pero en reuniones privadas y públicas, ha sido muy claro en que no ve cómo tiene sentido aprobar fondos para Ucrania y al mismo tiempo canalizar fondos hacia Cuba, que es uno de los aliados rusos más cercanos en la región. “
La fuente no llegó a decir que la oposición de Díaz-Balart podría ser la razón por la que las regulaciones aún no han salido a la luz. “No es una línea directa, pero probablemente se pregunten qué podría hacer” el congresista, dijo, refiriéndose a los funcionarios de la administración de Biden.
En el centro de la controversia están opiniones encontradas sobre lo que constituye un sector privado en un sistema marxista autoritario, y su rol potencial.
Después de años de permitir el autoempleo de modo muy limitado, en medio de una crisis económica que empeoraba y protestas en toda la isla, el gobierno comunista permitió a los cubanos ser dueños de empresas por primera vez en décadas en 2021. Desde entonces, se han creado más de 8000 empresas privadas, que emplean a un gran número de trabajadores. También se han convertido en mayores importadores de alimentos y artículos de primera necesidad.
Pero operan bajo restricciones gubernamentales, incluidas, por ejemplo, las actividades que pueden realizar y cuántos empleados pueden contratar. Y las autoridades cubanas insisten en que estas empresas, a las que evitan referirse como privadas, llamándolas en cambio empresas no estatales, son parte de la economía socialista de planificación centralizada de Cuba.
La administración de Biden cree que apoyar estas empresas es clave para ayudar a los cubanos a independizarse del Estado, ganar salarios dignos y permanecer en la isla, que se está convirtiendo en una gran fuente de inmigrantes. Más de 400,000 cubanos han huido de la isla en los últimos dos años para llegar a los Estados Unidos. Estas empresas también están ayudando a poner comida en la mesa en un momento de gran escasez, aunque los cubanos se quejan de sus altos precios.
“La política estadounidense de larga data apoya a los empresarios cubanos y el crecimiento y la independencia del sector privado cubano para maximizar los beneficios para el pueblo cubano y minimizar los beneficios para el gobierno cubano”, dijo una portavoz del Departamento de Estado.
“Hemos visto señales alentadoras de que el gobierno cubano está abriendo más espacio para el sector privado, y creemos que su crecimiento continuo brinda una ventana de oportunidad para presentar al pueblo cubano un modelo social diferente, impulsado por la economía de mercado en lugar del control gubernamental”, añadió el funcionario estadounidense.
Pero el congresista Díaz-Balart no cree que algunas reformas de mercado bajo el gobierno comunista crearían un sector privado verdaderamente independiente o conducirían a cambios democráticos, y comentó el año pasado en las redes sociales que “la afirmación de la administración Biden de que relajar las sanciones apoyará a la ‘empresa privada’ y ‘Empresarios independientes’ dentro de la Cuba comunista y totalitaria es completamente falsa”.
“Mira a China”, dijo la fuente del Congreso. “Les permitimos entrar en la Organización Mundial del Comercio y eso llevó a China a volverse más poderosa y más capaz de reprimir la disidencia. No existe un verdadero sector privado en las sociedades cerradas”.
En particular, las transacciones U-turn facilitarían la banca para el gobierno cubano, no sólo para los empresarios, añadió la fuente.
El desacuerdo ya se ha extendido al proyecto de ley de presupuesto que Díaz-Balart ayudó a aprobar en la Cámara para financiar el Departamento de Estado y otros programas de ayuda exterior. El proyecto de ley, que aún debe conciliarse con la versión del Senado, dice que los 30 millones de dólares para programas de promoción de la democracia en Cuba no pueden utilizarse “para la promoción de empresas, reformas económicas, iniciativa empresarial o cualquier otra asistencia que no sea la construcción de la democracia”.
En cuanto a las regulaciones prometidas, todavía están esperando obtener luz verde definitiva.
La portavoz del Departamento de Estado dijo que “no hay actualizaciones de las regulaciones económicas de Cuba en este momento”.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2023, 4:10 p. m..