Cuba

Ex diplomático comparece ante tribunal de Miami y se declara inocente de cargos de ser agente cubano

Manuel Rocha, de 73 años, ex diplomático de carrera estadounidense, comparecerá el lunes ante un tribunal federal de Miami acusado de trabajar en secreto para Cuba.
Manuel Rocha, de 73 años, ex diplomático de carrera estadounidense, comparecerá el lunes ante un tribunal federal de Miami acusado de trabajar en secreto para Cuba.

El ex diplomático estadounidense Víctor Manuel Rocha eludió ser detectado como agente cubano durante décadas, según las autoridades, hasta que el FBI descubrió su pasado secreto en una operación encubierta que condujo a su arresto en su casa en Miami en diciembre.

Más de dos meses después, Rocha se declaró inocente el viernes de un encausamiento de 15 cargos en su comparecencia ante el tribunal federal de Miami.

Cuando el juez Edwin Torres le preguntó si comprendía los cargos, Rocha respondió: “Sí, señoría”.

Rocha, quien estaba esposado y vestía un uniforme de detención color caqui, fue embajador de Estados Unidos en Bolivia. Pasó dos décadas en el Departamento de Estado de Estados Unidos hasta que dejó el servicio diplomático en 2002, y luego trabajó en el sector privado durante dos décadas más antes de ser arrestado en Miami a principios de diciembre.

Rocha, de 73 años, está acusado de infringir la Ley de Registro de Agentes Extranjeros, que exige a quienes trabajan bajo el control de un gobierno extranjero que lo notifiquen al Departamento de Justicia de Estados Unidos. Rocha enfrenta cargos de conspiración, actuar como agente extranjero, fraude electrónico y hacer declaraciones falsas para obtener y usar un pasaporte estadounidense, según la acusación.

Su abogada, Jacqueline Arango, presentó junto con Rocha la declaración de no culpabilidad y solicitó un juicio con jurado. El inusual retraso de su comparecencia hizo pensar a expertos jurídicos que su objetivo final será llegar a un acuerdo con los fiscales. Tras la breve comparecencia, Arango declinó responder preguntas.

Desde su arresto, Rocha ha permanecido en el centro de detención federal, tras acceder a las exigencias de los fiscales de que se le retuviera antes del juicio. Alegaron que es un peligro para la comunidad y que existe riesgo de fuga. Si se le declara culpable, enfrenta años de prisión y la pérdida de determinados bienes que puedan relacionarse con su presunta actividad delictiva como agente cubano durante las últimas cuatro décadas.

Tras ser acusado en diciembre, Rocha transfirió las escrituras de cuatro lujosos condominios del Brickell City Centre que compró con su esposa, Karla Wittkop Rocha, exclusivamente a ella, según los registros presentados el 8 de febrero ante la oficina del Secretario del Condado Miami-Dade. Los documentos se firmaron originalmente en enero.

Las transferencias de escritura de renuncia fueron reportadas por primera vez por la estación local de habla hispana America TV.

Las dos unidades de los Rocha en la torre Rise y las dos unidades en la torre Reach, situadas en el Brickell City Centre, en el downtown de Miami, están valoradas en más de $4 millones en total, según el portal digital inmobiliario Zillow.

Arango, la abogada de Miami del despacho Akerman que representa a Rocha y que trabajó durante muchos años como fiscal federal, firmó las transferencias de las escrituras como testigo. Al preguntarle tras la comparecencia del viernes sobre si las transferencias de escrituras podrían ser fraudulentas, Arango declinó responder.

Según el encausamiento federal, si Rocha es declarado culpable, el gobierno confiscaría cualquier propiedad “derivada de cualquier producto obtenido, directa o indirectamente de la comisión de dicho delito”. Nelson Rodríguez Varela, un abogado de Miami especializado en derecho penal e inmobiliario, dijo que las transferencias de propiedades eran “curiosas”, aunque subrayó que Rocha se presume inocente hasta que sea declarado culpable o se declare culpable de algunos o todos los cargos.

“Si lo hizo para evitar cualquier intento del gobierno de quitarle su participación en las propiedades si es declarado culpable, no creo que tenga éxito porque no puede transferir su participación equitativa en la propiedad porque está casado”, dijo.

Las personas que conocían a Rocha lo describían como alguien preocupado por el dinero. Decía a sus conocidos que había dejado el gobierno federal para buscar puestos mejor pagados en el sector privado. Trabajó como asesor principal de negocios en el despacho de abogados de Miami Foley & Lardner; como vicepresidente sénior de Xcoal, una empresa exportadora de carbón, y como vicepresidente principal para América Latina de la empresa canadiense Barrick Gold Corp.

Aunque Rocha no fue acusado de espionaje, el Departamento de Justicia de Estados Unidos le acusó de trabajar como agente encubierto de la Dirección General de Inteligencia de Cuba. En el encausamiento se le imputa usar su cargo para obtener información sensible y transmitirla a Cuba, aunque no se dan detalles sobre el daño que pudo causar o el tipo de secretos que reveló. Un documento adjunto al encausamiento ha sido sellado por el tribunal.

El caso ha conmocionado a las comunidades diplomática y de inteligencia, en las que Rocha gozaba de gran prestigio como experto en Cuba y en asuntos latinoamericanos. En los círculos de Miami era conocido como un ferviente republicano y admirador del ex presidente Donald. Trump, aunque el encausamiento dice que Rocha fue grabado por un agente encubierto del FBI afirmando que su personalidad “derechista” era parte de su tapadera como agente cubano.

El retraso en la comparecencia de Rocha, que se pospuso dos veces, sugirió a expertos legales que podría haber estado negociando un acuerdo de culpabilidad con los fiscales de la Fiscalía Federal. La jueza de distrito Beth Bloom fijó el juicio para el 25 de marzo en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2024, 0:03 p. m..

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
Jay Weaver
Miami Herald
Jay Weaver writes about federal crime at the crossroads of South Florida and Latin America. Since joining the Miami Herald in 1999, he’s covered the federal courts nonstop, from Elian Gonzalez’s custody battle to Alex Rodriguez’s steroid abuse. He was part of the Herald teams that won the 2001 and 2022 Pulitzer Prizes for breaking news on Elian’s seizure by federal agents and the collapse of a Surfside condo building killing 98 people. He and three Herald colleagues were 2019 Pulitzer Prize finalists for explanatory reporting on gold smuggling between South America and Miami.
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