Cuba no deja asistir a disidente cubana Martha Beatriz Roque a homenaje en la Casa Blanca
Martha Beatriz Roque Cabello, la destacada disidente cubana y ex presa política que intentó organizar un movimiento de oposición para desafiar el gobierno de Fidel Castro, debía asistir el lunes a una ceremonia para recibir el Premio Internacional Mujeres de Coraje otorgado por el Departamento de Estados Unidos a quienes “que han demostrado coraje, fuerza y liderazgo excepcionales”.
En cambio, ella está en La Habana, sin poder viajar al extranjero porque el gobierno cubano no quiere que se escuche su voz, dijo en una entrevista con el Miami Herald.
“Estamos honrando a una docena de mujeres. Hay una que no pudo acompañarnos hoy: Martha Beatriz Roque Cabello, una inquebrantable defensora de los derechos humanos en Cuba”, dijo el secretario de Estado, Antony Blinken, durante la ceremonia de premiación. “Las autoridades cubanas han sometido a Martha a una larga campaña de detenciones y abusos, incluida la prohibición de viajar al extranjero. Puede que Martha no pueda estar con nosotros hoy en persona, pero queremos que sepa que todos estamos con ella todos los días”.
Roque, economista y ex profesora universitario, fue una de los autores de La patria es de todos, una crítica mordaz al comunismo en la isla que pedía reformas políticas en 1997. La audacia la llevó a ella y a otros tres disidentes que escribieron esa declaración –Vladimiro Roca, Félix Bonne y René Gómez Manzano – a la cárcel. Fue liberada en 2002 sólo para regresar a prisión como la única mujer arrestada durante la llamada Primavera Negra en 2003, cuando Castro ordenó el arresto de 75 disidentes prominentes para aplastar los esfuerzos por unificar al movimiento opositor
Fue sentenciada a 20 años de prisión pero fue puesta en libertad un año después debido a su delicado estado de salud.
A sus 78 años, todavía sufre los efectos no tratados de la diabetes crónica. El gobierno se ha negado a permitirle recibir tratamiento en el extranjero.
Al anunciar el premio, el Departamento de Estado dijo que Roque “es uno de los miembros más antiguos de la oposición histórica que lucha por mayores libertades en Cuba”, reconociendo su trabajo al liderar varias iniciativas a favor de la democracia y defender los derechos humanos y las libertades religiosas durante más de cuatro décadas.
El hecho de que haya recibido el premio en 2024 también subraya lo poco que ha cambiado la situación de Cuba desde que comenzó a abogar por los derechos humanos y la democracia.
Roque dice estar preocupada por la situación de unos 1.000 presos políticos y advierte que la actual crisis económica provocará más protestas. Sin embargo, dice sentirse satisfecha de quedarse en Cuba, luchando por la libertad.
Esta es una versión condensada de la conversación, editada para mayor claridad y brevedad.
P: Has estado varias veces en la cárcel por enfrentarte al régimen cubano aún cuando queda claro que el gobierno no va a legalizar la oposición. Cientos de miles de cubanos han optado por dejar la isla. ¿Por qué decidiste quedarte?
R: Desde el primer momento yo he luchado por la democracia en Cuba. Hay que luchar aquí adentro, porque fuera no puedes resolver nada, tienes que hacerlo desde dentro de la isla. Y mi propósito fue siempre hacer de Cuba una Cuba democrática. Como todo el mundo sabe la dictadura está aferrada totalmente al poder y a nosotros los disidentes, se nos ha hecho casi imposible llegar al pueblo, poder unificar al pueblo en una idea de restablecimiento de la libertad.
Me siento bien dentro de Cuba a pesar de todo, a pesar de la represión, a pesar del hostigamiento, a pesar de que tengo una cámara frente a mi casa, que escuchan mi teléfono, que hacen fraude con Facebook, con mi Twitter y las personas se piensan que soy yo y no soy yo realmente porque ellos los tienen tomados. Probablemente están escuchando lo que estamos hablando.
P: Con tantos líderes de la disidencia presos o que han sigo obligados a irse del país, ¿en qué situación se encuentra hoy el movimiento opositor en la isla?
Yo no concuerdo contigo, nadie ha sido obligado a irse del país. La persona que se va del país porque quiere irse está en su verdadero derecho. Pero tengo muchos ejemplos de quienes no nos queremos ir y no nos pueden obligar a irnos.
El movimiento opositor al cual yo pertenecí está totalmente desarticulado. Después vino otro grupo que está integrado por artistas, escultores, pintores, etcétera, del cual participan algunos de los que están presos. Ese grupo no enfrentó la intensidad del hostigamiento que enfrentó el grupo nuestro. Finalmente hay un grupo de opositores cuyo paso es veloz por la oposición para salir del país.
Las personas de mi época ingresamos en la oposición con el deseo de ver a Cuba libre y nos mantuvimos todo el tiempo aquí en Cuba.
P: ¿Crees que ahora mismo, incluso en esta época de las redes sociales, hay menos espacio para la disidencia en Cuba?
R: Yo pienso que la disidencia se multiplicó en el mismo momento que llevaron a más de mil personas a la cárcel por [las protestas del]11 de julio. Porque los familiares de esas personas hacen oposición porque están divulgando constantemente la situación de sus familiares. Algunos tienen miedo, pero la mayoría se expresa.
P: ¿Cuál es la situación de los presos políticos en en las cárceles. ¿Puedes hablar específicamente sobre las mujeres que están presas?
R: Casualmente yo estaba hablando con Sissy Abascal desde una prisión en Matanzas. Ella está ahí con Saily Navarro, la hija [del veterano disidente] Félix Navarro, con sentencias de nueve y seis años respectivamente de privación de libertad. Y ella me decía que lo que le dan de comer es una pasta cárnica que no hay quien se la coma. De desayuno dice que le dieron jugo de guayaba sin pan.
Ella dice que indiscutiblemente es muy difícil vivir con la comida de la prisión. De todo hace falta allí, hasta íntimas. No tienen nada.
P: ¿Qué es lo que está detrás de esta última ola represiva?
R: Quieren dar un ejemplo para que la gente no salga a la calle a protestar porque les espera esa prisión. Hay muchas personas enfermas de los nervios, esquizofrénicos, paranoicos en la prisión e incluso casos de personas que jamás han podido salir de de la enfermería. Es un teatro cruel.
Nosotros conocemos la necesidad de que los presos sean liberados, pero también lo conocen los gobiernos de distintos países porque saben los problemas que hay en Cuba. Si en Cuba no hay comida para la población, imagínate tú para la población penal. Muchas personas tratan de hablar, pero nada.
P: ¿Cómo ves la situación económica y política de Cuba hoy?
R: Ellos han anunciado un precio super elevado a la gasolina que a va a tener un efecto dominó. Por ejemplo, el médico que tiene un cacharrito [auto viejo] y y va al hospital con el cacharrito, ya no lo va a poder hacer porque el salario no le alcanza para echarle gasolina y mantener a la familia.
El gobierno ha tratado por todos los medios de mantener a flote la economía poniendo curitas. En estos momentos están recibiendo ayuda de la ONU para alimentar al pueblo de Cuba, porque ya no pueden ni siquiera alimentar al pueblo. Ahora hay una crisis macroeconómica, lo que no le permite tener acceso a comprar alimentos, a suplir las necesidades imprescindibles que tiene la economía. Diariamente suben los precios de los alimentos y de las divisas. Es una situación insostenible.La situación de marcha atrás para el pueblo de Cuba va a ir incrementándose hasta un momento en que no se sabe que va a suceder.
Si bien al principio me preguntabas de la relación oposición pueblo y yo te explicaba que resultó muy difícil alcanzar ningún camino, tu viste que el 11 de julio el pueblo se tiró para la calle, sin oposición y sin nada. Y llegará un momento en que vuelva a hacer lo mismo, porque sencillamente es insostenible el mantenerse diariamente aquí en Cuba.
P: Si el gobierno cubano te hubiera dejado ir a recoger el premio a la Casa Blanca, probablemente hubieras usado esa plataforma para hablar sobre la situación en Cuba. ¿Qué mensaje quisieras mandar a la comunidad internacional?
R: Mi silla estará vacía y eso ya indica que vivo en un país totalitario, en una dictadura que no me ha permitido salir de Cuba. Fíjate que prefieren el daño de la imagen de una silla vacía a un discurso mío.
Si fuera a enviar un mensaje al mundo, diría: “Fíjense en la silla vacía. Eso lo dice todo”.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2024, 4:29 p. m..