Cuba

Hillary Clinton: ‘El embargo a Cuba tiene que irse de una vez y por todas’

Hillary Clinton pronunciando un discurso en la Universidad Internacional de la Florida el viernes 31 de julio de 2015.
Hillary Clinton pronunciando un discurso en la Universidad Internacional de la Florida el viernes 31 de julio de 2015. Miami

La candidata presidencial demócrata Hillary Clinton llamó el viernes a levantar el embargo a Cuba, durante un acto de campaña celebrado en la Universidad Internacional de la Florida.

“El embargo a Cuba tiene que irse de una vez y por todas”, subrayó.

Clinton comenzó reconociendo que existía “un debate apasionado en la ciudad” y que para muchos “este no es un ejercicio intelectual sino algo profundamente personal”, pero argumentó que “no podemos esperar más para que una política fallida dé resultados”.

“La política de EEUU hacia Cuba está en una encrucijada…debemos decidir entre el acercamiento o el embargo y la decisión que tomemos tendrá consecuencias duraderas no solo para los 11 millones de cubanos, sino para toda la región”, señaló.

Clinton explicó cómo fue cambiando de opinión respecto a Cuba y realizó una apasionada defensa de la nueva política de acercamiento.

En particular, dijo que tras haber visto los cambios promovidos por el relajamiento de los viajes familiares a Cuba en el 2009, le recomendó al presidente Barack Obama levantar el embargo y desarrollar una estrategia más efectiva basada en fortalecer las relaciones con el pueblo cubano, apoyar la sociedad civil, el naciente empresariado y “poner presión al régimen” pues sin quererlo “estábamos ayudando a los Castro a mantener la isla como una sociedad cerrada”.

Clinton dijo que de ser electa, utilizaría la acción ejecutiva para expandir los viajes a la isla y se centraría en fomentar las relaciones con el pueblo cubano, promover la inversión de compañías de EEUU en áreas como las telecomunicaciones y mantener restricciones a los “violadores de los derechos humanos”, y al acceso a “herramientas de represión”.

“Quisiera que cada cubano pudiera pasar un día caminando por Miami y viera lo que ustedes han construido aquí, cómo han tenido éxito. No les tomaría mucho demandar las mismas oportunidades en Cuba”, dijo Clinton quien reiteró que la comunidad cubanoamericana sería protagonista en sus esfuerzos como presidenta para democratizar la isla.

Asimismo, dijo haber “aprendido las lecciones de la historia”, al referirse a cómo “el régimen cubano había reaccionado a ofertas anteriores de acercamiento” y mencionó el incidente del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate, suceso que llevó a que el presidente Bill Clinton firmara la Ley Helms Burton. No obstante, dijo haberse convencido de que esa política de aislamiento había “fortalecido a los Castro”.

Frank Mora, director del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe, presentó a Clinton, que fue recibida por los invitados de pie y con fuertes aplausos. Mora hizo la historia de su familia, que emigró de Cuba en busca de los “principios democráticos”.

“Mi historia es la de muchos otros, familias separadas por un régimen opresivo y una política exterior equivocada”, dijo Mora, quien elogió a Clinton por entender que este es un tema “sensible”.

Jorge Duany, director del Instituto de Estudios Cubanos de FIU y uno de los invitados al evento, destacó el modo en que el discurso de Clinton “puso la política en un segundo lugar para apelar a los sentimientos y las experiencias, algunas traumáticas, de los cubanoamericanos, personas como mi madre que estuvieron muchos años sin regresar a Cuba”.

Aunque Clinton sorprendió a muchos al escoger a FIU como sede de su discurso, una universidad en la que el también candidato presidencial Marco Rubio ha enseñado durante años, Duany opinó que se trataba de un reconocimiento a la labor del centro, que cuenta con un número considerable de estudiantes de origen cubano.

Según Peter Schechter, director del Centro Latinoamericano “Adrienne Arsht” del Atlantic Council, el hecho de que Clinton escoja expresar su posición sobre el restablecimiento de las relaciones entre EEUU y Cuba en “el corazón de la comunidad cubanoamericana” es “un excelente contexto” y demuestra que “Cuba ya no es el cáliz envenenado de la política”.

Schechter recordó que FIU y el Atlantic Council publicaron sendas encuestas que revelaban el cambio demográfico en el sur de la Florida, donde la mayoría de los votantes quisiera “dejar atrás este asunto”, y opinó que con su discurso, Clinton pretende subrayar que en el tema cubano, los candidatos presidenciales republicanos “están fuera de sincronía con los votantes”, un argumento que Mauricio Claver-Carone, director del US-Cuba Democracy PAC, considera equivocado.

Claver-Carone cuestionó el argumento en los medios acerca de “las opiniones cambiantes de la comunidad cubanoamericana” como base para que Clinton pida la eliminación del embargo, pues subrayó que “cada uno de los políticos cubanoamericanos electos, al nivel local, estatal y federal, apoyan mantener las sanciones”.

Por su parte, John Kavulich, presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council, aprovechó la ocasión para recordar que el ex presidente Bill Clinton refrendó leyes que han impedido que sus sucesores y “tal vez una futura presidenta Hillary Clinton” pueda relacionarse “sin restricciones” con el gobierno de Cuba.

Mientras los invitados y la prensa se acomodaban en los asientos del Wertheim Performing Arts Center, escuchando música pop en inglés, activistas de Vigilia Mambisa y otras organizaciones se manifestaron “en solidaridad con el pueblo cubano y contra el apoyo de Hillary Clinton al levantamiento unilateral de las sanciones contra el brutal régimen de Castro”, dijo a el Nuevo Herald Rey Anthony, líder de la Sociedad Cubano-Americana, una organización estudiantil en FIU.

Los activistas cubanos Rosa María Payá y Orlando Luis Pardo Lazo también acudieron a escuchar a Clinton, quien mencionó que el gobierno cubano ha rechazado realizar una investigación independiente sobre la muerte de Oswaldo Payá.

Rosa María, hija del dirigente opositor cubano y a quien no se le permitió hacer preguntas durante una conferencia de prensa en la sede del Departamento de Estado el pasado 20 de julio, comentó que asistía para conocer de primera mano la postura de la candidata presidencial sobre Cuba.

“No nos hacemos ilusiones de que los cambios políticos ocurrirán inmediatamente en Cuba. El acercamiento no es una bala mágica”, señaló Clinton, quien mencionó también en su discurso a la opositora y fundadora del Movimiento Damas de Blanco, Miriam Leyva.

Leyva dijo que los planteamientos de Clinton en relación con el apoyo a la sociedad civil cubana están “muy bien enfocados y son muy realistas. Es cierto que el levantamiento del embargo y un mayor contacto con el pueblo son positivos”, agregó.

En la última parte de su discurso, Clinton situó el tema cubano dentro del contexto latinoamericano y llamó a los líderes de otras naciones de la región a abandonar “las excusas” para no apoyar los derechos de los cubanos. También intentó distinguirse de otros candidatos republicanos, a quienes criticó, por sus posturas frente a la inmigración y las relaciones hemisféricas.

“No podemos regresar a una diplomacia de cowboys, necesitamos una política que construya un liderazgo confiable”, aseguró.

“Nuestra interdependencia es una fortaleza”, comentó la candidata y sugirió que Estados Unidos debía beneficiarse del “poder de la proximidad, basado en los valores compartidos. EEUU necesita liderar en América Latina; si no lo hacemos, otra potencia lo hará”.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de julio de 2015, 0:41 p. m. with the headline "Hillary Clinton: ‘El embargo a Cuba tiene que irse de una vez y por todas’."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA