Cuba

Trump planea enviar hasta 30,000 inmigrantes detenidos a base naval en Guantánamo, Cuba

En 1994 el presidente de Estados Unidos Bill Clinton envió a decenas de miles de refugiados haitianos y cubanos a vivir en tiendas de campaña en la base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo.
En 1994 el presidente de Estados Unidos Bill Clinton envió a decenas de miles de refugiados haitianos y cubanos a vivir en tiendas de campaña en la base naval estadounidense en la bahía de Guantánamo. Archivo del Miami Herald

El presidente Donald Trump firmó un memorando el miércoles para preparar un centro de detención para inmigrantes en la base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba, que podría albergar hasta 30,000 personas, en medio de una campaña para aumentar las deportaciones.

El memorando ordena al Secretario de Defensa y al Secretario de Seguridad Nacional que tomen “todas las medidas apropiadas” para ampliar el Centro de Operaciones de Migrantes en la estación naval de la Bahía de Guantánamo “a su capacidad total para proporcionar espacio de detención adicional para extranjeros criminales de alta prioridad presentes ilegalmente en Estados Unidos, y para abordar las necesidades de aplicación de la ley de inmigración” identificados por las agencias.

“Tenemos 30,000 camas en Guantánamo para detener a los peores criminales extranjeros ilegales que amenazan al pueblo estadounidense”, dijo en declaraciones antes de firmar en la Casa Blanca la Ley Laken Riley, que permite detener a inmigrantes sospechosos de cometer robos y otros delitos.

“Algunos de ellos son tan malos que ni siquiera confiamos en que los países los retengan porque no queremos que regresen, así que los enviaremos a Guantánamo”, añadió Trump. “Esto duplicará nuestra capacidad de inmediato. Es un lugar difícil del que salir”.

La base es conocida por albergar a presuntos terroristas después de los ataques del 11 de septiembre.

Actualmente, el gobierno estadounidense también tiene una instalación en Guantánamo donde algunos migrantes cubanos y haitianos interceptados en el mar por la Guardia Costera estadounidense esperan el resultado de sus casos de asilo. El Departamento de Estado gestiona esa instalación, con la ayuda del Departamento de Seguridad Nacional y el Pentágono. Las instalaciones de Guantánamo fueron criticadas durante la administración de Joe Biden por violaciones de derechos humanos, una afirmación que el Departamento de Estado ha negado con vehemencia.

La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y el “zar de la frontera” de la Casa Blanca, Tom Homan, dijeron a los periodistas el miércoles que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos administrará la instalación siguiendo “los estándares más altos.”

“Lo que probablemente no saben es que ya hay un centro para migrantes allí, ha estado allí durante décadas”, dijo Homan. “Así que simplemente vamos a ampliar ese centro para migrantes existente”.

Noem dijo que la Casa Blanca estaba trabajando en el plan “para utilizar los recursos que tenemos actualmente”.

“Vamos a perseguir a estos tipos”, agregó. “Ya lo estamos haciendo”, dijo Noem. “Lo estamos construyendo”.

Ambos se refirieron a la Bahía de Guantánamo como un lugar para “lo peor de lo peor”.

No está claro si la cifra de 30.000 camas mencionada por Trump es la meta establecida para el plan de expansión.

En 2021, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de la administración Biden emitió una convocatoria abierta para contratistas que brindaran servicios de seguridad en el Centro de Operaciones Migratorias de la base. El aviso decía que la instalación tenía una capacidad para solo 120 personas y que la administración quería ampliarla para albergar hasta 400 migrantes. En ese momento, el empeoramiento de la situación en Haití estaba generando preocupaciones sobre un aumento repentino de migrantes que llegaban a Estados Unidos.

Las autoridades cubanas, que sostienen que Estados Unidos mantiene ilegalmente la base en territorio cubano, criticaron rápidamente el plan.

“En acto de brutalidad, nuevo gobierno de EEUU anuncia encarcelamiento en Base Naval en Guantánamo, ubicada en territorio de #Cuba ilegalmente ocupado, de miles de migrantes que expulsa forzosamente, a los que ubicará junto a las conocidas cárceles de tortura y detención ilegal”, dijo el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel.

Esta no es la primera vez que los presidentes estadounidenses intentan utilizar Guantánamo para detener a miles de inmigrantes. Desde agosto de 1994 hasta febrero de 1996, el presidente Bill Clinton envió a más de 30,000 cubanos y miles de haitianos a la base después de que fueron interceptados cuando intentaban llegar a costas estadounidenses en balsas y embarcaciones rústicas.

El expresidente Barack Obama fracasó en su intento de cerrar la prisión, después de que se viera envuelta en acusaciones de tortura contra presuntos terroristas detenidos allí. Durante su primer mandato, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para mantenerla abierta. Y los planes de albergar inmigrantes en la base seguramente crearán controversia.

Ira Kurzban, un destacado abogado de inmigración de Miami que ha demandado a numerosas administraciones estadounidenses, incluida la de Trump, dijo que las palabras del presidente son puro teatro, pero que aún provocan ansiedad en las comunidades inmigrantes.

“Es vergonzoso, ilegal, inviable y costará a los contribuyentes estadounidenses miles de millones de dólares que se gastarían mejor en ayudar a educar a nuestros hijos”, dijo Kurzban.

Brian Concannon, director ejecutivo del Instituto para la Justicia y la Democracia en Haití, con sede en Boston, ha sido durante mucho tiempo un crítico de la base de Guantánamo.

“Cuando en la base de Guantánamo se retuvieron a miles de haitianos en la década de 1990, funcionó como un campo de concentración con condiciones deplorables, más allá del estado de derecho”, dijo. “Revivir esta práctica, especialmente para retener a personas de color, constituiría una traición escandalosa a nuestra humanidad y al estado de derecho”.

La administración Trump ha estado en conversaciones con otros países, incluido El Salvador, para ver si estarían dispuestos a aceptar migrantes deportados de países que se niegan a aceptarlos, como Venezuela. Esta semana, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, revocó la extensión de la protección temporal contra la deportación, conocida por sus siglas TPS, que Biden había ofrecido a miles de venezolanos en los Estados Unidos.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2025, 3:50 p. m..

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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