Cuba

Muere Lincoln Díaz-Balart, apasionado defensor de los valores democráticos de EEUU y de la libertad para Cuba

El ex congresista republicano por el sur de la Florida Lincoln Díaz-Balart, falleció a los 70 años. Como un gladiador por la libertad de Cuba, un gran estadista americano defensor de los valores de la libertad, lo calificaron políticos y defensores de los derechos humanos al pie del anuncio de su fallecimiento que puso en sus redes su hermano, el también congresista Mario Díaz-Balart.
El ex congresista republicano por el sur de la Florida Lincoln Díaz-Balart, falleció a los 70 años. Como un gladiador por la libertad de Cuba, un gran estadista americano defensor de los valores de la libertad, lo calificaron políticos y defensores de los derechos humanos al pie del anuncio de su fallecimiento que puso en sus redes su hermano, el también congresista Mario Díaz-Balart. El Nuevo Herald

Lincoln Díaz-Balart, político republicano cubanoamericano que desde el Congreso de Estados Unidos defendió a los inmigrantes y se opuso ferozmente al régimen de Fidel Castro para restaurar la democracia en su natal Cuba, falleció este lunes en Miami a los 70 años a consecuencia del cáncer.

La noticia de su fallecimiento fue hecha pública en X por su hermano Mario Díaz-Balart, también representante federal por el sur de Florida.

“Defensor de los silenciados y oprimidos, autor del requisito de democracia para el levantamiento de las sanciones estadounidenses contra la dictadura cubana y autor de la Ley de Ajuste Nicaragüense y Ayuda a Centroamérica (NACARA), el legado de logros de Lincoln perdurará por generaciones”, dijo su hermano Mario.

Lincoln Díaz-Balart fue representante en el Congreso por el distrito 21 de la Florida desde 1993 hasta su retiro en el 2011. De profesión abogado, Díaz-Balart ejerció su liderazgo primero en la Cámara de Representantes de Florida de 1986 a 1989 y en el Senado estatal de 1989 a 1992.

Como “un gladiador, un guerrero por la libertad del pueblo cubano”; “un gran cubano y patriota, gran amigo de la libertad de Cuba, un león que defendía a Cuba a capa y espada”, así lo han calificado activistas y políticos de Miami y de Cuba en mensajes en inglés y español, en los que trasmitieron su pesar por la muerte del ex congresista a su hermano Mario al pie de la noticia del fallecimiento.

“Hoy perdimos a uno de los grandes. Lincoln Díaz-Balart representó con orgullo a nuestra comunidad en el Congreso durante 18 años”, dijo la congresista María Elvira Salazar, que representa el distrito 27 del sur de la Florida. “Fue un luchador incansable por la libertad y los derechos humanos en Cuba. Amó profundamente a Estados Unidos y sus valores democráticos”.

Una historia de éxito en Cuba y Estados Unidos

Díaz-Balart, nacido en La Habana en 1954, provenía de una poderosa familia política cubana que repitió su éxito en Estados Unidos después de escapar de la revolución de Castro. Su padre, Rafael, era un hombre influyente de Banes, un pueblo cerca de Holguín, en la región oriental de la isla, que llegó a ocupar altas posiciones legislativas durante el gobierno de Fulgencio Batista.

La familia abandonó Cuba en diciembre de 1958, el mes anterior a la victoria de Castro sobre Batista, y nunca regresó. Se establecieron en Miami, y luego se mudaron a España en 1963. Sus padres se divorciaron en 1975 y su madre, Hilda Caballero Brunet, regresó a Miami con los niños.

La tía de Díaz-Balart, Mirta, que murió el año pasado, se casó con Castro en 1948, pero se divorció en 1955 después de que Rafael lo denunciara como radical. Era la madre del hijo mayor de Castro, el fallecido Fidel Castro Díaz-Balart, un físico nuclear que, según las autoridades cubanas, se suicidó en 2018.

El legado de Díaz-Balart

Durante su etapa en el Congreso, entre 1993 y 2011, Díaz-Balart continuó con la apasionada oposición de la familia al régimen de La Habana y se dio a conocer como partidario de la línea dura en la política hacia Cuba. Redactó leyes que endurecían el embargo estadounidense y vinculaban el levantamiento de las sanciones a una transición democrática en Cuba.

En 1996, con la ayuda de sus compatriotas cubanoamericanos Ileana Ros-Lehtinen y Bob Menéndez, logró incluir en la Ley de Libertad y Solidaridad Democrática Cubana (también conocida como Ley Helms-Burton) tres condiciones necesarias para que se pudiera suspender el embargo: la liberación de todos los presos políticos, la legalización de todos los partidos políticos, de la prensa independiente y de los sindicatos, y la convocatoria de elecciones libres con supervisión internacional.

“Creo que fue el logro más importante de mis 18 años en el Congreso de Estados Unidos”, dijo más tarde.

Eso, a su vez, lo convirtió en blanco de críticas virulentas por parte del gobierno cubano y con frecuencia en objeto de ataques en los medios estatales, que comenzaron a llamarlo a él, a su hermano Mario y a Ros-Lehtinen “la mafia de Miami”.

Díaz-Balart también abogó por una reforma migratoria integral mientras estuvo en el Congreso y advirtió después de retirarse que los republicanos no deberían ignorar a los hispanos.

“Si nos perciben como un partido antiinmigrante, Estados Unidos, al ser un país de inmigrantes, nunca nos permitirá ser el partido mayoritario”, dijo en 2012.

Figura destacada de la comunidad cubanoamericana

La noticia de su fallecimiento fue lamentada de inmediato por muchos de sus amigos más cercanos, ex miembros del personal y líderes comunitarios.

“Qué día tan triste”, dijo Ros-Lehtinen, quien solía llamar al trío de legisladores, Díaz-Balart, Menéndez y ella misma, “los tres amigos”. “A nivel personal, extrañaré nuestras conversaciones y los sabios consejos que siempre me dio”.

Ros-Lehtinen reservó los mayores elogios para la labor de Díaz-Balart en favor de la libertad de Cuba.

“El pueblo oprimido de Cuba no tuvo un defensor mayor de su libertad que Lincoln. Convirtió en misión de vida el reclamo de democracia y derechos humanos para su tierra natal”, dijo. “Nunca pasó un día sin que se escuchara la voz de Lincoln exigiendo que se liberara a los presos políticos, que se restablecieran las normas democráticas y que el cruel y malvado régimen de la isla fuera relegado al basurero de la historia”.

Los congresistas Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen, con María Elvira Salazar, que había resultado ganadora de la nominación republicana para aspirar al Congreso por el distrito 27, en sustitución de Ros-Lehtinen, en Miami, en agosto del 2018.
Los congresistas Lincoln Díaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen, con María Elvira Salazar, que había resultado ganadora de la nominación republicana para aspirar al Congreso por el distrito 27, en sustitución de Ros-Lehtinen, en Miami, en agosto del 2018. Pedro Portal pportal@miamiherald.com

El ex alcalde de Miami, Tomás Regalado, resaltó también la defensa de otros inmigrantes que hizo Díaz-Balart.

“Muchos centroamericanos le deben que les dio una cara cuando poca gente hablaba de inmigración y reformas”, apuntó Regalado, hoy tasador de la propiedad de Miami-Dade, indicando que los nuevos líderes de Florida pierden “un faro de consejos sobre cómo hacer leyes de inmigración y combatir al régimen de Cuba”.

Inspira a nuevas generaciones de políticos

Díaz-Balart deja un legado importante para las nuevas generaciones de políticos cubanoamericanos, que se inspiran en su defensa de los valores de Estados Unidos, su servicio a la ciudadanía y su lucha por la libertad de Cuba.

“Quería la libertad del pueblo cubano sobre todas las cosas, pero también quería lo mejor para esta gran nación, el verdadero sueño americano, que es la libertad”, dijo Dariel Fernández, recaudador de impuestos de Miami-Dade.

Fernandez señaló que muchos de los beneficios que los cubanos tienen hoy son gracias a su labor en el Congreso, junto a [la ex congresista] Ileana Ros-Lehtinen.

A su vez resaltó la habilidad de Lincoln para conocer las necesidades de su comunidad, su voluntad de informarse caminando por las calles de la ciudad, para aprender cómo podía servir a las personas de manera más efectiva.

“Era una persona muy sencilla, siempre abierta a ayudar a todos”, dijo Fernández, que tuvo oportunidad de compartir con el congresista en varios eventos en Miami, y resalta el legado que dejó para quienes llegaron como él a esta gran nación.

“La figura de Lincoln va a prevalecer. El no estará físicamente con nosotros, pero su legado lo vemos hoy”, dijo Fernández, enviando condolencias a su familia.

El abogado de Miami Marcell Felipe, fundador de Inspire America, apuntó que Lincoln “motivó a toda una generación a seguir en la lucha por la libertad mundial.

“Un gran estadista americano, un gran estadista cubano, un gran ser humano, un gran padre, un gran amigo de todos, menos de los enemigos de la libertad”, señaló Felipe, quien además preside la junta directiva del American Museum of the Cuban Diaspora.

Lincoln Díaz-Balart se sentía satisfecho de haber cumplido con su deber, inspirado en Martí, desde su posición en la Legislatura, según reconocido en un homenaje al ser parte de la serie Leyendas del Exilio, de América Teve.

“Hice lo que pude con la mayor eficacia posible, sencillamente, como dijo Martí, traté de cumplir con mi deber”, dijo en esa ocasión.

Sus colaboradores en la oficina del distrito 21 en Miami lo recuerdan como una persona auténticamente comprometida con los electores, de cualidades y principios invaluables.

“Era un hombre con modales exquisitos para sus empleados, no importaba cuan tensa estuviera la situación o con que problemas estuviéramos lidiando”, recordó Ela Pestano, que trabajó casi 17 años junto a Lincoln, primero como asistente congresional y luego como subdirectora de la oficina en el distrito 21.

Pestano también lo recuerda como una persona muy amorosa con su familia.

A Lincoln le sobreviven su esposa, Cristina, su hijo Daniel, abogado, y sus hermanos Rafael, experto en negocios financieros, jubilado; el presentador de la NBC José Díaz-Balart y el congresista Mario Díaz-Balart.

Su primer hijo, Lincoln Gabriel, se suicidó en 2013, lo que convirtió a su padre en un defensor de la prevención del suicidio.

“Quiero agradecer a esta comunidad por confiar en él para que fuera su voz en Washington, DC durante tanto tiempo”, dijo Daniel Díaz-Balart al Herald. “Gracias a la confianza que depositaron en él, Lincoln pudo usar su posición para ayudar a tantas personas y luchar por causas tan dignas e importantes. Su legado, y lo que pudo lograr, son el legado de esta comunidad, y le estaremos eternamente agradecidos. Qué honor ha sido ser el hijo de Lincoln Díaz-Balart”.

La misa de recordación pública se efectuará el sábado 8 de marzo, 11 a.m., en Corpus Christi Catholic Church, 3220 NW 7 Ave., Miami.

El periodista del Miami Herald Howard Cohen contribuyó a este artículo.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de marzo de 2025, 0:27 p. m..

Sarah Moreno
el Nuevo Herald
Sarah Moreno cubre temas de negocios, entretenimiento y tendencias en el sur de la Florida. Se graduó de la Universidad de La Habana y de Florida International University. @SarahMoreno1585
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