Con mira a Venezuela, Cuba afirma que Raúl Castro es su líder y está a cargo de su defensa
El gobernante cubano de 94 años, Raúl Castro, oficialmente retirado, reapareció esta semana para presidir una inusual reunión del Consejo de Defensa Nacional y reafirmar su liderazgo en Cuba, en medio de los crecientes temores en La Habana sobre la posibilidad de un cambio de régimen en Venezuela.
La reunión, que tuvo lugar el miércoles pero no se reveló hasta el jueves, tuvo como trasfondo el masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe y la posibilidad del fin del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, lo que dejaría al gobierno cubano sin su aliado más cercano en la región.
En lo que probablemente fue un intento de tranquilizar al público local e internacional de que no hay un vacío de poder en esta coyuntura crítica, el periódico Granma, del Partido Comunista en el poder, prescindió de cualquier formalidad y afirmó abiertamente que Castro estaba a cargo del país.
“La actividad estuvo presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, jefe al frente de la Revolución, y el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez”, informó Granma. Sentado entre ambos se encontraba el nieto de Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, quien se cree tiene influencia en el país, como mano derecha de Castro y jefe de su seguridad personal.
La Constitución cubana establece que el presidente cubano, quien también preside el Consejo de Estado, debe ser quien presida el Consejo de Defensa Nacional, el órgano rector del país en casos de guerra y estados de excepción. Castro no se ha desempeñado en ningún cargo oficial desde que entregó el cargo de primer secretario del Partido a Díaz-Canel en 2021.
No se dieron detalles de lo discutido. El informe indicó que los miembros del Consejo se reunieron para planificar y “aprobar decisiones”.
Tras rumores de una hospitalización, Castro apareció en un evento del Partido Comunista a principios de mes. Pocos dudan de que, incluso retirado, Castro sigue siendo el máximo gobernante de Cuba. Pero su reconocimiento público en los medios estatales transmite un mensaje no solo sobre su salud, sino también sobre la dinámica interna de poder en un momento de gran incertidumbre.
Las autoridades cubanas han mostrado una creciente preocupación por el aumento de las fuerzas militares estadounidenses en el Caribe en una operación antinarcóticos que parece tener como objetivo presionar al dictador venezolano, Nicolás Maduro, para que renuncie. Maduro se mantuvo en el poder después de que el pueblo venezolano eligiera a un candidato de la oposición, Edmundo González, en las elecciones presidenciales de julio del año pasado. También está acusado en Estados Unidos por narcotráfico.
Para Cuba, la supervivencia de un gobierno amigo en Venezuela es crucial. Los líderes cubanos encontraron, primero en Chávez y luego en Nicolás Maduro, aliados políticos clave que mantuvieron la isla a flote gracias al petróleo subsidiado.
Además, el personal cubano podría estar en el centro de cualquier acción en el país sudamericano, donde trabajan miles de médicos cubanos y se cree que agentes de inteligencia cubanos brindan asesoramiento y seguridad a Maduro. El personal cubano también está disperso en las estructuras de poder de Venezuela, afirmó la líder opositora María Corina Machado en una entrevista reciente con el medio gubernamental estadounidense Martí Noticias.
“Fue la entrega total de la soberanía nacional”, declaró Machado, quien recibió el Premio Nobel de la Paz la semana pasada. “Los agentes cubanos se infiltraron en nuestros cuerpos de inteligencia, en las Fuerzas Armadas, en los organismos de identidad y en ministerios clave. Venezuela le sigue regalando petróleo a Cuba, que lo revende mientras el pueblo cubano vive en la oscuridad”.
“Siempre lo he dicho: es la misma lucha. Tan pronto liberemos a Venezuela, seguiremos por la libertad de Cuba y de Nicaragua,” añadió.
El miércoles, el presidente Donald Trump confirmó que había permitido a la CIA realizar operaciones encubiertas en Venezuela y afirmó que las fuerzas estadounidenses también estaban considerando realizar operaciones terrestres. Los activos estadounidenses en el Mar Caribe y Puerto Rico —que incluyen alrededor de 10.000 soldados, al menos 10 buques, un submarino de ataque nuclear, aviones de combate F-35, bombarderos B-52, aviones de reconocimiento, drones Reaper y helicópteros— constituyen uno de los mayores despliegues militares en el hemisferio occidental en las últimas décadas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba ha emitido cuatro declaraciones condenando la operación militar estadounidense desde su anuncio en agosto. Sin embargo, las autoridades cubanas se han mostrado cautelosas, prometiendo solidaridad y apoyo en términos vagos.
“En momentos en que el imperio y su desatinado cabecilla aprueban operaciones encubiertas de la CIA contra #Venezuela, expresamos nuestra solidaridad con ese pueblo hermano y, especialmente, con su Presidente Nicolás Maduro”, declaró Díaz-Canel el jueves. “Hoy #Cuba tiene más presente que nunca las frases de #Martí: “Deme Venezuela en qué servirla, ella tiene en mi a un hijo”, y de #Fidel: “Por Venezuela habrá que darlo todo”.
El viernes por la mañana, Díaz-Canel, otros altos funcionarios cubanos y Pedro Infante Aparicio, presidente de la Asamblea Nacional venezolana bajo el control de Maduro, realizaron un mitin en La Habana para “reafirmar la hermandad revolucionaria” de Cuba con Venezuela, informaron medios estatales cubanos.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de octubre de 2025, 3:10 p. m..