Continúan operaciones de rescate en Cuba por inundaciones provocadas por Melissa
Continúan las operaciones de rescate y las evacuaciones urgentes en Cuba, donde varias personas quedaron atrapadas por las graves inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales del huracán Melissa en zonas rurales y pueblos de las provincias afectadas del oriente cubano.
El viernes, el reportero de la televisión estatal cubana, Lázaro Manuel Alonso, informó que seguían en marcha las evacuaciones de emergencia en la provincia de Granma de residentes de varias comunidades a lo largo del río Cauto, el más largo de Cuba y donde se ubica una importante represa.
Se esperaba que el número de personas evacuadas de Cauto Embarcadero, Melones, Cayama y otros pueblos ascendiera a 7500, indicó Alonso.
“La Cuenca del Cauto enfrenta en estos momentos su punto crítico de inundaciones, un fenómeno complejo donde convergen las intensas lluvias, el vertimiento de presas, la escurrimientos desde la Sierra Maestra y la peligrosa penetración del mar que bloquea la desembocadura ”, explicó Alonso en Facebook.
Cauto Embarcadero está cerca de la represa Cauto del Paso, una de las más grandes del oriente cubano. El jueves por la noche, el gobierno local del municipio de Río Cauto tranquilizó a los residentes asegurándoles que la represa no colapsaría ni se desbordaría repentinamente y que las inundaciones se debían principalmente a las lluvias provocadas por la tormenta Melissa. A las 22:47 del jueves, la última publicación en la cuenta oficial del gobierno en Facebook no contenía ninguna orden de evacuación.
Para la madrugada del viernes, unas 2.500 personas ya habían sido evacuadas de la comunidad de Cauto Embarcadero, en el municipio de Río Cauto, provincia de Granma, y alojadas en varias escuelas de Bayamo, la capital de la provincia, según informó la emisora local Radio Bayamo.
La televisión local de Granma indicó que la evacuación fue una operación compleja llevada a cabo por fuerzas conjuntas del Comando de Bomberos de Bayamo, con refuerzos de Camagüey, Holguín y Santiago de Cuba, miembros de la Tropas Guardafronteras de Las Tunas y rescatistas de la Cruz Roja.
Cauto Embarcadero se vio inundado “por el desbordamiento del río Cauto, aguas abajo de la presa Cauto el Paso. El mayor embalse de Granma vertía a razón de 4000 metros cúbicos por segundo”, informó la estación de televisión.
La desesperación ha crecido entre los familiares de las personas atrapadas, ya que las comunicaciones se interrumpieron en la mayor parte de la región oriental de la isla. Los familiares han estado utilizando las redes sociales para publicar llamados urgentes buscando información sobre sus seres queridos.
Hasta la mañana del viernes, algunas personas permanecían atrapadas por las inundaciones en Cauto del Paso, en el techo de una bodega y en el techo de la subestación eléctrica del pueblo, según informaron sus familiares en las redes sociales.
“El padre de mi hijo me llamó presa del pánico desde Cauto del Paso”, escribió Day Figueredo Pino en Facebook. “Están en el techo de una bodega en ese pueblo. La batería de su celular está al 13%. Se suponía que iban a venir a buscarlo, pero hasta ahora nadie ha aparecido. ¿Acaso van a esperar a que ocurra lo peor?”
La devastación causada por Melissa, que azotó el este de Cuba como un poderoso huracán de categoría 3 el miércoles, es generalizada y es evidente que miles de personas desplazadas o que quedaron sin hogar en una isla empobrecida necesitarán ayuda inmediata.
En Palma Soriano, un pueblo de la provincia de Santiago de Cuba directamente afectado por el huracán, muchos perdieron sus casas, según declaró Adriano Valagussa, sacerdote católico de la parroquia Nuestra Señora del Rosario, al Miami Herald. Él y otros miembros de su comunidad parroquial habían estado limpiando después de que Melissa destruyera parte del techo de la iglesia.
“En el pueblo, muchas casas quedaron destruidas o sus techos volaron”, dijo en una llamada telefónica el jueves. “Hay personas que encontraron refugio con familiares, pero hay personas a las que creo que el gobierno tendrá que darles una casa o algo. Es un desastre”. Valagussa afirmó que la parroquia ya preparaba almuerzos regularmente para unos 60 ancianos, mujeres embarazadas y otras personas necesitadas, pero que no contaba con los recursos para alimentar a más personas a menos que recibieran más donaciones.
Hasta el momento, no se han reportado víctimas mortales, lo cual el presidente Miguel Díaz-Canel ha destacado en la televisión estatal. Los medios estatales cubanos han mostrado imágenes de Díaz-Canel recorriendo algunas de las provincias afectadas y de las operaciones de rescate, con el fin de mostrar la respuesta del gobierno ante el desastre.
Ayuda humanitaria a Cuba
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, declaró que Estados Unidos estaba listo para ofrecer ayuda humanitaria a Cuba y a otras naciones caribeñas devastadas por la tormenta.
“El Departamento está trabajando para brindar asistencia a las personas en varios países afectados por el huracán Melissa. Anunciaremos los detalles de nuestro programa propuesto una vez que concluyamos las conversaciones con las organizaciones implementadoras. Nuestro enfoque principal es garantizar que la ayuda se distribuya directamente según las necesidades y no según la afiliación política ni consideraciones similares”.
El Departamento de Estado informó que ha desplegado el Equipo de Respuesta y Asistencia para Desastres (DART, por sus siglas en inglés) en el Caribe.
“El DART lidera la respuesta humanitaria del gobierno estadounidense ante el desastre y se está movilizando rápidamente para ayudar a la población de Jamaica, Haití, las Bahamas y Cuba”, dijo el departamento.
El equipo está integrado por expertos dell Departamento de Estado, junto con dos equipos de búsqueda y rescate urbano de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax, Virginia, y del condado de Los Ángeles, California. Es responsable de evaluar la situación, identificar las necesidades humanitarias prioritarias y liderar la respuesta del gobierno estadounidense ante el desastre.
“Estados Unidos apoya a Jamaica, Haití, las Bahamas y al pueblo cubano mientras responden a los impactos del huracán y sigue preparado para entregar rápidamente artículos de socorro de emergencia a las comunidades más afectadas”, declaró el Departamento.
Poco después de que Rubio afirmara que el gobierno de Trump estaba listo para brindar “ayuda humanitaria inmediata a Cuba”, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, indicó que las autoridades cubanas se habían puesto en contacto con el Departamento de Estado y estaban “a la espera de aclaraciones sobre cómo y de qué manera están preparadas para brindar asistencia”. El viernes por la tarde, Johana Tablada, funcionaria de la cancillería cubana, declaró que la embajada cubana en Washington se había puesto en contacto con el Departamento de Estado.
“Hasta el momento, Estados Unidos no ha presentado ninguna oferta concreta ni ha respondido a las preguntas formuladas sobre el anuncio del Secretario de Estado”, afirmó.
Tablada añadió que, en los últimos años, el gobierno estadounidense ha ofrecido ayuda “respetuosa” que ha sido aceptada.
No está claro si el gobierno cubano aceptará finalmente la ayuda humanitaria del gobierno estadounidense, la cual generalmente ha rechazado. Tras la declaración de Fernández de Cossio, Roberto Morales Ojeda, el segundo al mando del Partido Comunista, quien ha cobrado relevancia como posible sucesor de Díaz-Canel, señaló que la oferta, a la que calificó de “indignante”, no fue bien recibida.
“Si ese gobierno realmente quisiera apoyar a nuestro pueblo, habría levantado incondicionalmente el bloqueo criminal y nos habría sacado de la lista de países patrocinadores del terrorismo, donde nunca debimos haber estado”, declaró en X.
Mientras tanto, diplomáticos cubanos agradecieron las donaciones ya realizadas o prometidas por los gobiernos de Venezuela y Colombia. Las Naciones Unidas anunciaron el miércoles la asignación de 4 millones de dólares a Haití y Cuba de su Fondo Central de Emergencia para ayudar a paliar las consecuencias del huracán Melissa. El director del Programa Mundial de Alimentos en Cuba, Étienne Labande, informó que 617 toneladas de arroz, frijoles y aceite de cocina estaban listas para su distribución en la isla. Labande indicó que 700.000 personas necesitarán ayuda del programa durante un máximo de seis meses.
“En Cuba hemos vivido una catástrofe de enormes proporciones”, expresó la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba en una carta donde solicitaba donaciones humanitarias urgentes. “La situación de tragedia nacional en la que nos deja el ciclón se suma ahora a la ya difícil realidad cotidiana de nuestro pueblo, con escasez de los bienes primarios, cortes eléctricos prolongados y alta inflación con precios inalcanzables para muchos”.
Añadieron que se necesita “de todo”: alimentos, ropa, colchones, útiles del hogar, techos... para socorrer a muchos hermanos, especialmente a tantos ancianos solos”.