ONU destinará $74 millones para ayudar a un millón de cubanos afectados por huracán
Las Naciones Unidas están lanzando un plan de acción de $74 millones para asistir a un millón de cubanos afectados por el devastador impacto del huracán Melissa en las provincias orientales de la isla.
Cuando quedó claro que Melissa azotaría las provincias de Santiago de Cuba, Granma, Las Tunas, Guantánamo y Holguín como un poderoso huracán de categoría 3, la oficina de coordinación de ayuda de la ONU anunció la liberación de 4 millones de dólares en fondos de emergencia para apoyar la respuesta del gobierno ante el desastre. Las agencias de la ONU han desembolsado otros 7 millones de dólares, lo que deja un déficit de financiación de aproximadamente 64 millones de dólares, según dijo la oficina,
La ONU no ha dicho cómo busca asegurar dicho financiamiento, pero el ambicioso plan refleja las preocupaciones de la agencia sobre la situación sobre el terreno.
El jueves, la oficina coordinadora de la ONU en Cuba, que lidera la iniciativa, dijo que el financiamiento cubriría la ayuda para cerca de la mitad de los 2.2 millones de personas “severamente impactadas” por el huracán en esas provincias, “con afectaciones críticas en vivienda, servicios básicos, comunicaciones, medios de vida y amenaza a la seguridad alimentaria de la población”. La mitad de los más necesitados son mujeres, y el 33.4% vive en áreas rurales, dijo la oficina.
El huracán azotó el oriente de Cuba con fuertes vientos y lluvias torrenciales, causando inundaciones intensas que duraron varios días después de que la tormenta abandonó la isla.
El oriente de Cuba es actualmente una de las áreas más pobres del país, y testimonios y videos realizados por residentes muestran que los más afectados viven en condiciones precarias y tienen pocos o ningún recurso para recuperarse. Muchas de las áreas rurales impactadas habían sido previamente afectadas por el poderoso huracán Oscar y un terremoto el año pasado.
Evaluación de daños
La oficina coordinadora de la ONU en Cuba también proporcionó una evaluación preliminar de los daños dejados por Melissa, citando estimaciones oficiales.
Más de 60,000 casas fueron destruidas por el huracán o perdieron sus techos, una cifra que probablemente aumentará a medida que las autoridades obtengan acceso a comunidades que quedaron aisladas por deslizamientos de tierra, inundaciones y daños a carreteras y puentes.
“En varias localidades en Holguín y Granma, cientos de casas permanecen bajo el agua,” indica el informe. “La pérdida de todas las pertenencias de los hogares y bienes de primera necesidad, incluyendo alimentos, medios de cocción, medios de almacenamiento de agua, higiene, colchones, y equipos electrodomésticos ha dejado a decenas de miles de personas en situación de extrema vulnerabilidad, muchas de ellas refugiadas en centros educativos y otras instalaciones improvisadas para garantizar la protección durante la emergencia”.
Alrededor de 120,000 personas permanecían en refugios o casas de familiares y amigos.
La oficina de la ONU en Cuba también dijo que 1,552 escuelas y 461 hospitales, policlínicos y consultorios de médicos de familia han sido afectados. Los daños al Hospital Juan Bruno Zayas en Santiago de Cuba han comprometido los servicios a mujeres embarazadas y pacientes de diálisis.
“La interrupción de servicios eléctricos y de telecomunicaciones agrava la situación, dificultando la coordinación de emergencias médicas y el traslado de pacientes”, dice el informe.
Hay pérdidas “masivas” en cultivos de plátano, maíz, yuca, café, viandas y vegetales, con más de 78,700 hectáreas afectadas total o parcialmente, según el informe.
“Se reportan afectaciones extremas en la infraestructura asociada al suministro de servicios básicos”, incluyendo agua, electricidad y servicios de telefonía e internet, advirtió la oficina de la ONU.
Ayuda humanitaria
El desastre golpeó a Cuba después de años de severa crisis económica, y el gobierno depende en gran medida de la ayuda humanitaria para responder a la emergencia. Debido a las sanciones estadounidenses, el gobierno cubano tampoco puede acceder a préstamos o créditos de organizaciones financieras internacionales, dijo la oficina de la ONU en Cuba en su informe, instando a la comunidad internacional a “apoyar los esfuerzos de respuesta y recuperación que el país mantiene en marcha”.
El gobernante Miguel Díaz-Canel y otros altos funcionarios han estado recorriendo algunas de las áreas afectadas, promocionando que, a diferencia de otros años cuando los preparativos para desastres fueron retrasados o mal planificados, no ha habido reportes de muertes asociadas. Pero a diferencia de las típicas sesiones fotográficas de funcionarios entregando ayuda a la población, los videos y fotos publicados prominentemente en medios estatales muestran a Díaz-Canel y otros funcionarios llegando a esos pueblos con las manos vacías.
Debido a la conocida situación económica crítica de Cuba, muchos gobiernos y organizaciones, incluyendo algunas con sede en Miami, han estado movilizándose para enviar ayuda humanitaria urgente a la isla.
El Departamento de Estado de EE.UU. dijo que ha autorizado $3 millones en fondos de emergencia para asistir a los afectados en Cuba. “Estos fondos se utilizarán para proporcionar refugio, agua, saneamiento, higiene, asistencia alimentaria y atención médica de emergencia”, dijo el Departamento de Estado.
“En Cuba, la distribución será a través de la Iglesia Católica y Caritas directamente a las personas afectadas”, dijo la embajada de EE.UU. en La Habana.
Los detalles sobre cómo esto iba a ser implementado todavía se estaban ultimando esta semana, dijo Peter Routsis, director de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Miami. Routsis dijo al Herald que la arquidiócesis ha estado apoyando a la Iglesia Católica de Cuba y hogares de ancianos manejados por monjas en toda la isla, y se ha movilizado para proporcionar ayuda los cubanos afectados por el huracán. Ayuda enviada desde Miami ha sido distribuida en Guantánamo gracias a un contenedor con provisiones que ya estaba en el país, dijo.
Routsis dice que la arquidiócesis ha estado enviando ayuda a Cuba durante todo el año sin restricciones del gobierno cubano.
El Ministerio de Inversión Extranjera de Cuba reconoció la oferta del gobierno de EE.UU. y una oferta de ayuda separada de la Arquidiócesis de Miami en una declaración publicada en Facebook. El Ministerio dijo que tiene “una experiencia positiva de años de cooperación vinculada a la labor humanitaria de la Iglesia Católica en Cuba. Se agradecen estos gestos humanitarios”.
El Ministerio dijo que la ayuda del gobierno de EE.UU. iba a ser canalizada a través de Catholic Relief Services, la agencia humanitaria de la comunidad católica en Estados Unidos. Sugirió algún nivel de participación de las autoridades cubanas en su entrega.
“Como sucede con la ayuda procedente de diversas partes del mundo, incluyendo la de otras organizaciones religiosas de los propios Estados Unidos, nuestras autoridades trabajan para canalizar el aporte del modo más rápido y eficiente, a fin de que este llegue con prontitud a las poblaciones y territorios necesitados”, dijo el Ministerio.
Otras organizaciones sin fines de lucro con vínculos con el sur de Florida se están movilizando para enviar ayuda a cubanos y otros afectados por el huracán en el Caribe, incluyendo la Orden de Malta, Outreach Aid to the Americas y Cuba Foundation. Outreach Aid to the Americas dijo que está buscando donaciones para cubrir gastos de envío para mandar contenedores con 45,000 paquetes de alimentos no perecederos para apoyar a familias afectadas en Cuba y Haití.
Venezuela, Colombia, España, Japón y otros ya han enviado o comprometido donaciones para los esfuerzos de recuperación en Cuba.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de noviembre de 2025, 6:02 p. m..