Iglesia Católica comenzará a distribuir ayuda de EEUU para víctimas de huracán en Cuba
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció el miércoles que la Iglesia Católica comenzará a entregar ayuda estadounidense directamente a las personas afectadas por el huracán Melissa en Cuba.
“Hoy anunciamos el primero de una serie de envíos humanitarios directos a Cuba como parte de los $3 millones en asistencia para desastres comprometidos por la Administración Trump tras el huracán Melissa”, dijo en un comunicado obtenido por el Miami Herald. “Estos envíos reflejan nuestro compromiso sostenido con el pueblo cubano mientras continúa recuperándose de la devastación. Si bien la tormenta ya pasó, las necesidades humanitarias siguen siendo críticas y los esfuerzos de recuperación continúan”.
Melissa devastó el este de Cuba como huracán de categoría 3 en octubre, dejando a miles de personas sin hogar y destruyendo cultivos y la infraestructura de telecomunicaciones, electricidad y bombeo de agua.
Un vuelo chárter con suministros partirá de Miami el miércoles y llegará a Holguín. Un segundo vuelo, con destino a Santiago de Cuba, saldrá de Miami el viernes. El Departamento de Estado informó que cada vuelo entregará más de 525 kits de alimentos y 650 kits de higiene y tratamiento de agua.
Un barco con el resto de la ayuda atracará en Santiago de Cuba en unas semanas. El Departamento de Estado estima que la ayuda podría llegar a hasta 24,000 personas en las provincias más afectadas de Santiago de Cuba, Holguín, Granma y Guantánamo.
Los kits de alimentos incluyen arroz, frijoles, aceite y azúcar para ayudar a las familias a satisfacer sus necesidades nutricionales básicas. La iglesia también distribuirá pastillas potabilizadoras de agua y recipientes de almacenamiento, ollas y utensilios de cocina, sábanas y mantas, linternas solares para iluminación durante los apagones y otros artículos esenciales.
“De acuerdo con nuestra política de larga data, hemos tomado medidas extraordinarias para garantizar que esta asistencia llegue directamente al pueblo cubano, sin interferencia ni desvío por parte del régimen ilegítimo”, dijo Rubio. “Estamos trabajando en estrecha colaboración con la Iglesia Católica en Cuba para entregar la ayuda de manera transparente y efectiva”.
Poco después de que el huracán abandonara Cuba, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció que enviaría 3 millones de dólares en ayuda a Cuba para su distribución directa a través de la Iglesia Católica y Cáritas, la organización benéfica de la iglesia, como parte de un esfuerzo más amplio para ayudar a las personas afectadas en todo el Caribe. Aunque los funcionarios cubanos habían rechazado gestos similares anteriormente, esta vez el Ministerio de Inversión Extranjera de Cuba dijo que lo “apreciaba enormemente”.
“Nuestra asistencia humanitaria es una manifestación tangible del apoyo directo de Estados Unidos al pueblo cubano, a los cubanos de a pie”, dijo Mike Hammer, encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos en La Habana. “Esperamos que se entregue sin interferencias a quienes más lo necesitan”.
El embargo estadounidense a Cuba incluye excepciones que permiten el envío de ayuda humanitaria, alimentos y medicinas a la isla.
La ayuda llegaría a la isla en un momento de gran tensión, tras la captura por parte de las fuerzas estadounidenses del estrecho aliado de Cuba, Nicolás Maduro, en Venezuela, y las declaraciones del presidente Donald Trump y de Rubio, quienes calificaron a Cuba como una nación “fracasada” gobernada por personas “incompetentes”.
“Como ha dicho el secretario Rubio, el régimen incompetente e ilegítimo ha descuidado durante demasiado tiempo al valiente pueblo cubano”, dijo Jeremy P. Lewin, subsecretario de Estado interino para asistencia exterior, asuntos humanitarios y libertad religiosa.
“Como demuestran los vuelos chárter de esta semana, la administración Trump está comprometida a apoyar al pueblo cubano, incluso si sus gobernantes corruptos no lo hacen”, dijo. “Trabajando con la Iglesia Católica, nos enorgullece poder brindar asistencia vital directamente a la población. Si el régimen no interfiere, estamos dispuestos a brindar aún más apoyo en los próximos días y meses”.
Durante una conferencia de prensa el miércoles en un almacén de Weston donde se estaban empaquetando los suministros, Lewin y Hammer declararon que Estados Unidos tiene la intención de seguir proporcionando ayuda humanitaria a los cubanos en la isla.
Si las autoridades cubanas confiscan la ayuda o impiden su distribución, “tendrán que rendir cuentas ante su propio pueblo y ante nosotros”, afirmó Lewin. Pero si este canal funciona, añadió, “esperamos ampliarlo en las próximas semanas y meses, porque el huracán es solo una parte de la crisis humanitaria mucho mayor y trágica que atraviesa Cuba”.
Cuba ya se encontraba en una situación crítica antes del huracán, ya que 2025 terminó siendo uno de los peores años en la historia reciente del país. La escasez es generalizada y la mayoría de los cubanos solo reciben unas pocas horas de electricidad al día. Videos publicados por cubanos después del huracán mostraron las precarias condiciones en las zonas rurales del este de Cuba, donde viven muchas de las personas más afectadas por la tormenta.
Las Naciones Unidas estiman que más de 1,7 millones de personas se vieron afectadas por el huracán y que más de 160.000 viviendas sufrieron daños. Solo en Santiago de Cuba, más de 22.000 viviendas fueron destruidas, según informaron los medios estatales cubanos.
La respuesta del gobierno cubano ha dependido mayormente de las donaciones de varios países de América Latina, Europa y Asia. Las Naciones Unidas destinaron 4 millones de dólares en fondos de emergencia para apoyar la respuesta del gobierno ante el desastre, pero indicaron que necesitaban un total de 74 millones de dólares para satisfacer las necesidades de aproximadamente un millón de personas gravemente afectadas por la tormenta.
Esta historia fue publicada originalmente el 14 de enero de 2026, 11:30 a. m..