Líder cubano se atrinchera, promete resistir la presión de Trump y advierte de tiempos difíciles por venir
En un gesto desafiante, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel arremetió el jueves contra el presidente Donald Trump y prometió que su gobierno resistirá el “bloqueo petrolero” estadounidense con creatividad, pero advirtió que la población atravesará momentos difíciles.
“El colapso reside en la mentalidad imperial, no en la mentalidad de los cubanos”, dijo en una inusual conferencia de prensa el jueves por la mañana. “Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, pero los superaremos juntos con resiliencia creativa”.
La economía cubana ha estado en caída libre en los últimos años y el país ya atravesaba su peor crisis económica antes de que Trump decidiera cortar el suministro de petróleo a la isla en un intento por llevar al gobierno cubano a la mesa de negociaciones. Pero Díaz-Canel dio a entender que su gobierno no realizará cambios políticos, sino que se preparará para resistir a toda costa.
Díaz-Canel dijo que el Consejo de Ministros de la isla preparó un plan para hacer frente a la escasez “aguda” de combustible, basado en las directrices de Fidel Castro durante el llamado Período Especial, la crisis posterior a la caída de la Unión Soviética. Díaz-Canel dijo que el plan actualizó las directrices para la llamada Opción Cero, una situación de escasez extrema.
Dijo que el país tendría que adaptarse a vivir de su producción nacional de petróleo crudo y que la población tendría que afrontar medidas “restrictivas”.
“Sé que la gente cuestionará más sacrificios, pero si no nos sacrificamos, si no resistimos, ¿qué vamos a hacer? Hemos dicho que la rendición no es una opción para Cuba. Hay mucho que defender”.
Díaz-Canel también dijo que su gobierno seguirá intentando obtener petróleo de proveedores extranjeros. “Es nuestro derecho”, afirmó.
Dijo que había gobiernos y empresas “dispuestos a trabajar con Cuba”, tras mencionar declaraciones de apoyo de Rusia y China. El líder cubano dijo que no podía dar detalles, pero insinuó que su gobierno seguiría intentando encontrar formas de eludir las sanciones estadounidenses.
“La presión financiera sobre el sector energético es tan intensa que sabemos que tenemos que trabajar con inteligencia para superar estos obstáculos”, dijo.
Díaz-Canel también dijo que su gobierno ha actualizado sus planes de defensa y ha ordenado entrenamiento militar a todos los niveles los sábados. El entrenamiento involucra tanto a unidades del ejército regular como a civiles, como parte de la doctrina de la “Guerra de todo el pueblo”, que busca movilizar a la población.
Durante la conferencia de prensa de dos horas de duración, Díaz-Canel criticó duramente las acciones de Trump, calificándolas de “criminales”, “vulgares” e “inhumanas”. En un momento dado, las comparó con “las de las hordas de Hitler”.
Sus declaraciones se producen después de que Trump decidiera cortar el suministro de petróleo al país e instara a los líderes cubanos a llegar a un acuerdo, tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro. Trump también firmó una orden ejecutiva para imponer aranceles a países como México que suministran petróleo a la isla.
Trump ha afirmado en varias ocasiones que su administración está dialogando con los líderes cubanos.
Díaz-Canel negó tales contactos, pero el miércoles, el viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos Fernández de Cossío, declaró a CNN que hubo intercambios de mensajes al más alto nivel, aunque se abstuvo de calificarlos como una negociación o un diálogo.
Cossío también afirmó que el gobierno cubano está dispuesto a dialogar con Estados Unidos, pero que los cambios en su sistema político y económico, o en la constitución socialista del país, están fuera de discusión. Asimismo, descartó negociar la liberación de presos políticos y excluyó la posibilidad de debatir los cambios que muchos cubanos, tanto dentro como fuera de la isla, han estado reclamando.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, había declarado anteriormente que Estados Unidos acogía con beneplácito los cambios políticos en la isla y no descartaba que la administración estuviera buscando un cambio de régimen en La Habana.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba emitió un comunicado esta semana proponiendo reanudar la cooperación con Estados Unidos, pero únicamente en materia de seguridad.
“Cuba está dispuesta a dialogar con Estados Unidos sobre cualquier tema que deseen abordar, sin presiones ni condiciones previas, en igualdad de condiciones, con respeto a nuestra soberanía, nuestra independencia y nuestra autodeterminación, y sin abordar cuestiones que podamos interpretar como injerencia en nuestros asuntos internos”, declaró Díaz-Canel.
“Es una posición de continuidad”, añadió, citando a Fidel y Raúl Castro. Dijo que la agenda podría incluir seguridad, la lucha contra el narcotráfico, migración y cooperación científica.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó que hay contactos diplomáticos con Cuba y emitió una advertencia a los líderes cubanos en la tarde del jueves.
“Dado que el gobierno cubano está en sus últimas y su país está a punto de colapsar, deberían ser prudentes en sus declaraciones dirigidas al presidente de Estados Unidos”, dijo.
Trump ha dado pocos detalles sobre el tipo de acuerdo que le gustaría alcanzar con las autoridades cubanas.
Ha calificado a Cuba como una “nación en decadencia” con un gobierno que estaba a punto de colapsar por sí solo. Ha dicho que el país necesita ayuda humanitaria.
El jueves por la tarde, Jeremy Lewin, subsecretario de Estado interino para Asuntos de Asistencia Exterior y Humanitaria, anunció que el gobierno estadounidense destinará otros 6 millones de dólares en ayuda, que se sumarán a los 3 millones de dólares en alimentos y suministros básicos que ya se han enviado a Cuba, para ayudar a las familias afectadas por el huracán Melissa en las provincias orientales del país. La ayuda partirá de Miami y será distribuida por la Iglesia Católica.
Trump también ha dicho que le gustaría que los cubanoamericanos pudieran regresar a la isla.
No está claro qué significa esto. La mayoría de los cubanoamericanos pueden viajar a Cuba para visitar a sus familiares, aunque no pueden residir allí permanentemente a menos que hayan nacido en Cuba y pasen por un largo proceso legal de repatriación. Los cubanoamericanos tampoco tienen permitido invertir en negocios cubanos ni poseer propiedades. Las autoridades cubanas también suelen negar la entrada a los cubanoamericanos que han criticado al gobierno.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de febrero de 2026, 1:27 p. m. with the headline "Líder cubano se atrinchera, promete resistir la presión de Trump y advierte de tiempos difíciles por venir."