Rubio insinúa que Cuba puede reformar su economía como forma de aliviar la presión de EEUU
El secretario de Estado Marco Rubio señaló el sábado que las reformas económicas podrían ofrecer al gobierno cubano una vía para aliviar la presión estadounidense, incluso cuando el bloqueo petrolero de la administración Trump hunde a la isla en una crisis aún más profunda.
En un discurso al margen de la Conferencia de Seguridad de Munich, Rubio se negó a especificar las condiciones, pero sugirió que el régimen debe permitir a los cubanos una mayor libertad económica, no solo reformas políticas, si quiere liberarse del control cada vez mayor de Washington.
“Es importante que el pueblo cubano tenga más libertad, no solo libertad política, sino también libertad económica”, declaró Rubio al editor jefe de Bloomberg News, John Micklethwait, describiendo la renuencia del régimen a relajar el control como la raíz del colapso de la isla. Así que creo que debe haber esa apertura, y tiene que suceder, y creo que ahora Cuba se enfrenta a una situación grave. Sin duda, creo que su disposición a comenzar a abrirse camino en este sentido es una posible vía de avance.
Los comentarios, tras una pregunta sobre las vías de escape que Estados Unidos podría ofrecer al gobierno de La Habana, marcan la señal más clara hasta la fecha del gobierno de Trump sobre los posibles términos de las negociaciones, incluso cuando el embargo petrolero del presidente deja a Cuba ante lo que funcionarios de las Naciones Unidas han advertido que podría ser un colapso humanitario.
Desde la operación militar estadounidense del 3 de enero que capturó al presidente venezolano Nicolás Maduro, no ha habido flujo de petróleo del principal proveedor de Cuba. Posteriormente, el presidente Donald Trump amenazó con imponer aranceles a cualquier país que suministrara combustible a la isla, cortando así también los envíos desde México. La crisis energética de Cuba se ha agravado y los apagones a veces duran más de 24 horas en algunas partes de la isla. Varias aerolíneas internacionales cancelaron vuelos después de que las autoridades de la isla advirtieran que se habían quedado sin combustible para aviones. Según los expertos, todo el país podría quedarse sin petróleo en cuestión de días. “Este es un régimen que ha sobrevivido casi exclusivamente gracias a subsidios, primero de la Unión Soviética y luego de Hugo Chávez”, dijo Rubio en la entrevista. “Por primera vez no recibe subsidios de nadie y el modelo ha quedado al descubierto”.
Rubio describió un gobierno que no comprende los fundamentos de la economía y que ha alejado a los inversores extranjeros que “pierden dinero en Cuba” porque “nunca pagan sus cuentas”.
“Dejemos de lado por un momento el hecho de que no tienen libertad de expresión, democracia ni respeto por los derechos humanos”, dijo Rubio. “El problema fundamental es que Cuba no tiene economía y quienes gobiernan ese país, quienes lo controlan, no saben cómo mejorar la vida cotidiana de su gente sin ceder el poder sobre sectores que controlan. Quieren controlarlo todo. Así que no saben cómo salir de esta situación. Y, aunque se les han ofrecido oportunidades para hacerlo, no parecen capaces de comprenderlo ni aceptarlo de ninguna manera”.
“Prefieren estar a cargo del país antes que permitir que prospere”, dijo Rubio, hijo de inmigrantes cubanos nacido en Miami y quien desde hace tiempo ha abogado por un cambio de régimen en La Habana.
El secretario de Estado no llegó a delinear una hoja de ruta formal para flexibilizar las sanciones ni iniciar el diálogo, afirmando que tales anuncios requieren “espacio y tiempo para hacerlo correctamente”. Sin embargo, su énfasis en las libertades económicas sugiere que Washington ve la crisis actual como una herramienta para impulsar reformas de mercado que relajarían el control militar sobre la economía.
Los comentarios de Rubio se producen en un momento en que la administración Trump parece estar replicando su estrategia para Venezuela en Cuba: utilizando la presión económica para forzar cambios de liderazgo, mientras mantiene la posibilidad de un “acuerdo” sin especificar los términos.
Trump publicó en Truth Social el mes pasado: “NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. ¡CERO! Sugiero encarecidamente que lleguen a un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”.
Las autoridades cubanas han enviado señales contradictorias como respuesta a la presión, mientras el Ministerio de Relaciones Exteriores expresa su disposición a un “diálogo respetuoso y recíproco”, al tiempo que insiste en que el país no negociará su sistema político. Lo que Rubio ofrece “es la vía más sensata, prudente y humana: impulsar el cambio mediante una solución económica”, declaró el excongresista Joe García, demócrata del sur de Florida que ha intentado mediar entre ambos gobiernos en el pasado. “En cierto modo, esto es lo que el régimen cubano ha intentado implementar, pero ha fracasado debido a su ineptitud y al miedo a perder el control”.
Sin embargo, no hay garantía de que el gobierno acepte la oferta.
“Esas son las mismas reformas que aliados del régimen, partidarios del acercamiento con Cuba, los propios economistas cubanos y todos los habitantes de la isla que no pueden permitirse productos básicos han pedido durante años, y a las que los gobernantes de La Habana se han resistido obstinadamente”, declaró Ric Herrero, director ejecutivo del Grupo de Estudio sobre Cuba, en una publicación en X. El grupo tiene su sede en Washington, D.C.
Rubio destacó un área de la participación estadounidense: la ayuda humanitaria entregada a través de la Iglesia Católica. Washington brindó asistencia después de los recientes huracanes y “recientemente anunció un aumento”, dijo, aunque reconoció que “esa no es una solución a largo plazo para los problemas de la isla”.