Cuba

El gobernante cubano Miguel Díaz-Canel confirma conversaciones con la administración Trump

El gobernante de Cuba, Miguel Díaz-Canel, declaró este viernes que su gobierno mantiene conversaciones con Estados Unidos y que ambos países están intentando alejarse de la confrontación, confirmando así informaciones previas del Miami Herald sobre contactos de alto nivel.

En imágenes de una reunión gubernamental emitidas por la televisión estatal a primera hora de la mañana, el mandatario afirmó que funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes del gobierno de Estados Unidos.

“Estas conversaciones han tenido como objetivo encontrar, a través del diálogo, soluciones a las diferencias bilaterales entre nuestras dos naciones. Factores internacionales han facilitado estos intercambios”, señaló. Y añadió, de manera crucial, que los intercambios han buscado alejarse de la confrontación.

El Departamento de Estado no tenía comentarios inmediatos el viernes sobre las declaraciones del líder cubano, pero una fuente estadounidense con conocimiento de las conversaciones entre la administración Trump y La Habana dijo que el reconocimiento de Díaz-Canel de estos contactos es un “primer paso” que demuestra que los dirigentes cubanos están comprometidos con negociaciones que buscan cambios en la isla.

En las últimas semanas, el presidente Donald Trump ha declarado reiteradamente que su gobierno ha estado en contacto con personas en Cuba. Ha instado al gobierno cubano a llegar a “un acuerdo” con Estados Unidos después de haber cortado el suministro de petróleo desde Venezuela y México hacia Cuba como palanca para presionar a los líderes cubanos a negociar. Trump afirmó recientemente que Cuba estaba a punto de “caer” y que los líderes cubanos estaban ansiosos por alcanzar un acuerdo.

El propósito de las conversaciones, dijo Díaz-Canel en el video de la reunión con miembros del gobierno y del Partido Comunista, “es, en primer lugar, identificar los problemas bilaterales que requieren soluciones en función de su gravedad e impacto y, en segundo lugar, encontrar soluciones a estos problemas identificados”.

Añadió que las conversaciones buscan “determinar la disposición de ambas partes para emprender acciones concretas en beneficio de los pueblos de ambos países” e identificar áreas de cooperación “para enfrentar amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones, así como en la región donde vivimos y trabajamos, que es la región de América Latina y el Caribe”.

El Miami Herald informó que asesores del secretario de Estado Marco Rubio se reunieron con el nieto de Raúl Castro, Raúl Guillermo Rodríguez Castro, en Saint Kitts el mes pasado, y que se esperaba que representantes de ambos gobiernos se reunieran posteriormente también en Saint Kitts.

El representante estadounidense Mario Díaz-Balart dijo al Miami Herald que la administración Trump ha estado manteniendo conversaciones con varias personas del círculo cercano de Raúl Castro, de manera similar a las discusiones sostenidas con el hombre fuerte de Venezuela, Nicolás Maduro, antes de que este fuera capturado en una incursión militar a principios de este año.

Sin embargo, esta es la primera vez que el gobierno cubano reconoce públicamente estas conversaciones de alto nivel.

“Es importante recordar que no ha sido, ni es ahora, práctica de la dirección de la Revolución Cubana responder a campañas especulativas sobre este tipo de temas”, afirmó Díaz-Canel. “Se trata de un asunto que se está desarrollando como parte de un proceso muy sensible, conducido con seriedad y responsabilidad, porque afecta las relaciones bilaterales entre ambas naciones. Exige esfuerzos enormes y arduos para encontrar una solución y crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y distanciarnos de la confrontación en los intercambios que han tenido lugar”.

Captura de pantalla. PresidenciaCuba/X
Captura de pantalla. PresidenciaCuba/X

“Hemos expresado —es decir, la parte cubana ha expresado— la disposición de llevar a cabo este proceso sobre la base de la igualdad y el respeto a los sistemas políticos de ambos estados, así como a la soberanía y la autodeterminación de nuestro país”, dijo Díaz-Canel.

Durante una conferencia de prensa transmitida por la televisión nacional el viernes por la mañana, Díaz-Canel calificó las conversaciones con la administración Trump como sensibles, discretas y en sus “primeras fases”. Aunque las describió como “recientes”, insinuó que ambos lados han estado en contacto desde hace más tiempo. Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, estuvo presente tanto en la conferencia de prensa como en la reunión gubernamental previa, pese a no tener un cargo oficial.

“Estos son procesos que se llevan a cabo con gran discreción; son procesos largos que deben comenzar estableciendo contacto, creando oportunidades para el diálogo y fomentando la disposición a dialogar”, explicó. “Todo esto lleva tiempo y, a partir de ahí, se construyen agendas, comienzan las negociaciones, se desarrollan conversaciones y se alcanzan acuerdos, cosas de las que todavía estamos lejos porque nos encontramos en las fases iniciales de este proceso”.

Señaló a los periodistas que no es la primera vez que ambos países entablan un diálogo con apoyo internacional, haciendo referencia a las negociaciones mantenidas con la administración Obama entre 2014 y 2016.

A última hora del jueves, el gobierno cubano anunció que liberará a 51 prisioneros como gesto de “buena voluntad” con el Vaticano. En su aparición televisiva del viernes insistió en que se trata de una decisión “soberana”, “nadie la impuso”, en aparente alusión a que no está vinculada a las conversaciones con Estados Unidos.

También dijo que el lunes se anunciarán nuevas medidas que permitirían a los cubanos en el exterior participar más en la economía de la isla, aunque no ofreció detalles. Trump ha sugerido que quiere que los cubanoamericanos “sean tomados en cuenta” en cualquier acuerdo con Cuba.

Joe García, excongresista demócrata por Miami y defensor desde hace tiempo de una mayor participación económica de los cubanoamericanos en Cuba, dijo sentirse esperanzado de que las declaraciones de Díaz-Canel sean el preludio de reformas que permitan a los exiliados ayudar a que el país sea “más próspero”.

Sin reformas por ahora, pero con un tono más moderado

Cuba atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia. Aun así, el líder cubano no anunció reformas económicas significativas, pese a las crecientes expectativas de cambio entre la población. Insistió en que la situación actual es temporal y que el gobierno podrá superarla por sí mismo.

“No todo tiene una solución inmediata, pero hay soluciones”, dijo. “El país vive, el país está organizado”, afirmó, rechazando la idea de que Cuba sea o esté cerca de convertirse en un Estado fallido.

Aunque reconoció las negociaciones, Díaz-Canel rápidamente volvió a culpar a Estados Unidos por la grave situación económica del país. Subrayó que su gobierno ha actuado con urgencia para mitigar el impacto de lo que calificó como un “perverso… bloqueo petrolero”, en un cambio de tono respecto a un discurso anterior en febrero en el que anunció severas medidas de austeridad.

Dijo que el gobierno no ha podido importar petróleo en los últimos tres meses, lo que ha tenido un impacto “tremendo” en la isla. Sin embargo, ofreció datos sobre avances en la extracción de crudo nacional y en la generación de electricidad a partir de fuentes renovables.

El líder cubano admitió que los prolongados apagones han sido una fuente de “malestar” para la población, pero, a diferencia de declaraciones anteriores, evitó criticar directamente a los cubanos que han protestado golpeando ollas y sartenes esta semana para denunciar los apagones.

“Lamento que algunas personas, en medio de este malestar —que reconocemos es legítimo— respondan insultando a la revolución, al gobierno y a la empresa eléctrica”, dijo. “La culpa no está en el gobierno ni en la revolución. La revolución, el gobierno y los trabajadores están haciendo un esfuerzo por superar lo imposible. La culpa está en el bloqueo energético que se nos ha impuesto”.

También responsabilizó al corte del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos por “decenas de miles de cirugías” que no han podido realizarse, aunque las operaciones pendientes ya se habían acumulado en los últimos años y fue el propio Ministerio de Salud el que suspendió las cirugías no urgentes el mes pasado sin ofrecer una explicación clara más allá de señalar que consumen demasiada electricidad.

Al afirmar que el gobierno es “sensible” a las necesidades de la población, Díaz-Canel anunció además que 100 de los 400 autos eléctricos importados recientemente por el gobierno serán destinados al transporte de pacientes que necesitan diálisis. El Herald informó previamente que en provincias como Holguín las autoridades locales habían informado a los pacientes que no podían seguir ofreciendo transporte debido a la falta de combustible.

En la isla, la comparecencia de Díaz-Canel hizo poco por tranquilizar a quienes sufren las dificultades económicas, la escasez generalizada y la falta de electricidad.

Su discurso fue “más de lo mismo, pero es alentador saber que hay conversaciones”, dijo al Herald una madre de dos hijos de 57 años que pidió no ser identificada. “También reconocieron que no hay petróleo, y todo el Comité Central estaba presente para el pequeño discurso”.

La mujer dijo que vivir en Cuba ahora mismo es, sobre todo, una cuestión de supervivencia, aunque todavía existe la esperanza de que llegue un cambio.

“Todo hay que comprarlo en el mercado negro, no hay transporte, no hay universidad. Mis hijos no han podido ir a la escuela ni trabajar”, dijo. “Estamos divididos entre la esperanza y la desesperación; no sabemos qué va a pasar, pero todos los que conozco están esperando que ‘algo’ ocurra, y ese ‘algo’ es lo que nos impulsa a seguir adelante”.

La reportera del Miami Herald Syra Ortiz-Blanes y la reportera de el Nuevo Herald Sarah Moreno contribuyeron a este reportaje.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de marzo de 2026, 6:45 a. m..

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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