Los cubanoamericanos apoyan un ataque militar de EEUU a Cuba y rechazan un acuerdo económico, según encuesta
Cubanos y cubanoamericanos en el sur de Florida apoyan de manera abrumadora una intervención militar de Estados Unidos en Cuba y rechazan las negociaciones entre la administración Trump y el gobierno comunista que no conduzcan a un cambio de régimen, según una nueva encuesta realizada para el Miami Herald y el Nuevo Herald.
La encuesta preguntó a 800 cubanos y cubanoamericanos residentes en los condados Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe si apoyarían una intervención militar estadounidense en Cuba orientada al cambio de régimen, a abordar la situación humanitaria en la isla, o ambas opciones, o si rechazan cualquier tipo de acción militar.
Una amplia mayoría, el 79%, afirmó apoyar una intervención militar, incluyendo un 36% que respaldaría una acción para derrocar al gobierno y un 38% que apoyaría una intervención para cambiar el régimen y atender la crisis humanitaria en Cuba.
En un momento en que los estadounidenses cuestionan la guerra de la administración Trump contra Irán, un nivel de apoyo tan alto a una intervención sorprendió a los encuestadores.
“Es como si estuviéramos nuevamente en 1961”, cuando exiliados cubanos intentaron invadir Cuba con el respaldo de Estados Unidos, dijo Fernand Amandi, experto en la comunidad cubana y presidente de Bendixen & Amandi International, una de las dos firmas que realizaron la encuesta para el Herald. “Lo que la comunidad está diciendo aquí es que le está dando luz verde a la administración Trump para intervenir militarmente en Cuba y hacer lo que sea necesario para remover al régimen”.
La encuesta, realizada del 6 al 10 de abril, consultó a 800 cubanos y cubanoamericanos seleccionados al azar que viven en el sur de Florida. El sondeo telefónico, realizado por Bendixen & Amandi International y The Tarrance Group, tiene un margen de error de más o menos 3.5 puntos porcentuales.
Haydée Freire, una de las personas encuestadas, llegó a Estados Unidos hace 20 años. Ella apoya negociaciones entre los Estados Unidos y Cuba -aunque no con el gobierno cubano actual- porque dijo que desea un cambio genuino en la isla.
“Apoyo la intervención militar, pero no querría ver derramamiento de sangre”, dijo Freire, de 76 años. “Ya están muriendo ahora; no hay medicinas ni comida”.
Otro participante de la encuesta, Andrés Catalas, de 57 años, dijo que cree que la intervención militar es la única forma de forzar la salida del poder al gobierno actual porque el régimen posee las armas y sigue reprimiendo a cualquier oposición.
“Me siento fatal por eso, porque los que morirán serán los jóvenes que actualmente sirven en el ejército”, dijo Catalas, que cumplió su servicio militar en Cuba en los años 90.
El servicio militar es obligatorio en Cuba para los hombres mayores de 18 años, que pasan dos años de formación militar.
La encuesta llega en un momento extraordinario de la política exterior de Estados Unidos, cuando el presidente Donald Trump ha emprendido acciones militares en Venezuela e Irán y ha amenazado con “tomar Cuba” y ha dicho que la isla es “la siguiente”. También se produce en medio de una avalancha de reportes sobre negociaciones en canales discretos entre Estados Unidos y miembros de la familia Castro -en particular Raúl Guillermo Rodríguez Castro, un nieto de Raul Castro- y declaraciones del líder cubano Miguel Díaz-Canel rechazando concesiones políticas.
La encuesta muestra que la comunidad cubanoamericana y los exiliados cubanos respaldan al presidente Donald Trump y al Secretario de Estado Marco Rubio en su manejo de la política hacia Cuba, atribuyen al gobierno cubano la profunda crisis económica y han endurecido sus posturas, apoyando medidas extremas para poner fin al régimen en La Habana, rechazando cualquier negociación que pudiera abrir la economía sin sacar al gobierno comunista del poder.
El 69% de los encuestados dijo que “se opone con fuerza” a un acuerdo con Cuba que permitiría que el gobierno actual permanezca en el poder a cambio de reformas económicas significativas. La desaprobación general de tal pacto fue del 78%. Una mayoría igualmente fuerte, el 77%, dijo que estaría insatisfecha si las negociaciones con Cuba llevaran a reformas económicas y a una mejora en las condiciones de vida -pero no a una transición hacia elecciones libres y democracia.
Más de dos tercios de los encuestados, el 68%, rechazaron rotundamente negociaciones que podrían fortalecer al gobierno comunista cubano, “incluso si eso retrasara la mejora de las condiciones para el pueblo cubano”. El mismo porcentaje apoya limitar los envíos de petróleo a Cuba, como ha hecho la administración Trump. Y el 73% dijo que el gobierno comunista y sus políticas son más responsables de la actual crisis humanitaria y económica en Cuba que las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos.
El rechazo a un posible acuerdo similar a lo que la administración ha hecho en Venezuela -donde el déspota Nicolás Maduro fue removido por fuerzas estadounidenses, pero se permitió que el régimen chavista permaneciera en su lugar- se mantiene entre diferentes demografías, afiliaciones políticas y décadas de llegada a Estados Unidos.
“Para muchos en la comunidad, la democracia y la libertad no son una ficha de negociación. Es todo el sentido,” dijo Amandi. “Culpar a Estados Unidos por la crisis de Cuba no va a resonar. La comunidad está trazando una línea roja muy clara. Quieren presión sobre el régimen, quieren la eliminación del régimen. Si una negociación sostiene al gobierno comunista, la mayoría de los cubanoamericanos preferiría no ver ninguna negociación, incluso si ello significa arruinar el proceso de alivio para sus propios familiares en la isla”.
Las negociaciones con Raúl Castro, que sigue siendo la máxima autoridad de Cuba, y con miembros de su familia siguen siendo un tema delicado que ha dividido a la comunidad. El 46% de los encuestados dijo que desaprueba, mientras que el mismo porcentaje dijo que aprueba.
‘Basta de enriquecer a los comunistas’
Idalmis Alba, 41, una encuestada, cree que las negociaciones no conducirán a un cambio político en la isla. El líder cubano Miguel Díaz-Canel dejó claro que no va a entregar el poder, dijo ella.
“No es que desee la guerra, pero apoyo la intervención porque es el único camino que el gobierno nos está dejando si los cubanos quieren tener un sistema multipartidista y libertad”, dijo Alba, que llegó a Miami hace tres años con un parole humanitario.
Dijo que se necesita una intervención militar para abordar la crisis humanitaria en Cuba. También se opone a cualquier acuerdo que solo traiga cambios económicos -pero no de régimen. “Basta de enriquecer a los comunistas”, agregó.
Su esposo, Nelson Emilio Martín, 41, que también respondió la encuesta del Herald, dijo que se opone a un proceso de transición por fases modelado en lo que sucede en Venezuela.
“En Venezuela no ha ocurrido nada real; solo están moviendo ministros de puesto”, dijo Martín, que también apoya una intervención militar estadounidense en Cuba. “Que no quede ni un solo comunista”.
Pero la acción militar no es una opción aceptable para Carlos Sanjurjo, 72, quien citó la Enmienda Platt -una ley de Estados Unidos adjunta a la constitución cubana original que permitía a Estados Unidos intervenir unilateralmente en los asuntos cubanos- para subrayar su rechazo a las intervenciones estadounidenses en la isla. Dijo que prefiere el diálogo.
“La única alternativa es borrar la mitad de Cuba, y eso no lleva a ninguna parte”, dijo, y añadió que solo produciría una alta cifra de muertos y un daño económico masivo.
Algunos de los encuestados que hablaron con el Herald dijeron que no apoyan enviar ayuda humanitaria a la isla porque el gobierno decide quién recibe la asistencia. También mostraron escepticismo sobre negociaciones estadounidenses con el liderazgo cubano actual.
“Tendría que haber una transferencia de poder”, dijo Sanjurjo, que llegó a Estados Unidos en 1968. “La nueva generación de los Castro podría tener ideas nuevas; la vieja, lo dudo. No admitirían que estaban equivocados”.
Nuevas tendencias demográficas
La encuesta llega en un momento de cambios demográficos significativos, ya que el número de cubanos que llegaron después del año 2000 está superando al llamado exilio histórico, la primera ola que huyó tras la llegada al poder de Fidel Castro en 1959.
Pero no se ha materializado un ablandamiento de las posturas sobre Cuba pese a esa transición demográfica.
Al contrario, que han llegado recientemente expresan aún mayor apoyo a una intervención militar estadounidense en Cuba que quienes llegaron en los años sesenta -88% frente a 80%.
Una mayoría de los participantes en la encuesta dijo que tiene parientes en la isla, pero a pesar de ello, el vínculo directo con quienes están en la isla parece haber disminuido dadas las condiciones actuales. Más de tres cuartas partes de los encuestados, el 76%, dijo que no ha viajado a Cuba en los últimos años, y el 59% dijo que no envía dinero ni compra alimentos y medicinas para sus familiares allí.
La grave crisis económica en la isla, el temor a las autoridades migratorias de Estados Unidos y el éxodo masivo de cubanos en años recientes -que permitió a muchas familias reunirse con sus seres queridos en el sur de Florida- podrían ser factores detrás de esas tendencias. Tampoco existen canales oficiales para enviar dinero a familiares en la isla, y algunas aerolíneas estadounidenses han reducido vuelos a Cuba.
Entre quienes sí envían ayuda a cubanos en la isla, hay personas como Catalas que dijeron apoyar una intervención militar aun teniendo familia allí. Dijo que ayuda a parientes en Pinar del Río, una provincia en el occidente de Cuba, quienes, dijo, enfrentarían una situación aún más difícil sin las medicinas y el dinero que les envía.
No volver
Los cubanos y cubanoamericanos en el sur de Florida también parecen menos interesados que antes en la idea de invertir en la isla o regresar a vivir allí. Una amplia mayoría, el 76%, dice que no consideraría volver a Cuba incluso si se produjeran reformas democráticas importantes. Una ligera mayoría, el 51%, dijo que invertiría en la isla, pero solo si hubiese un gobierno democrático y un nuevo sistema legal en vigor.
El gobierno cubano anunció recientemente que permitirá que cubanos en Miami y otros lugares inviertan en la isla y tengan negocios allí, pero solo el 2% de los participantes en la encuesta dijo que invertiría mientras el gobierno actual permanezca en el poder.
“Si el régimen piensa que esto va a abrir las compuertas de dólares estadounidenses desde la comunidad cubana, no va a pasar en las condiciones actuales, aunque el régimen lo permita”, dijo Amandi.
La encuesta fue diseñada para ser representativa de las comunidades cubana y cubanoamericana en el sur de Florida con respecto al registro de votantes y la demografía. Se preguntó a los participantes si estaban inscritos para votar y, de ser así, que indicaran su afiliación partidaria. El 57% dijo que es republicano, el 17% dijo que es demócrata y el 22% se identificó como independiente.
Los republicanos expresaron la mayor oposición a negociaciones que pudieran mejorar las condiciones en Cuba si no culminan en una transición democrática, con un 74% que dijo que estaría “muy insatisfecho”. Pero una mayoría de demócratas, el 57%, también dijo que estaría “muy” o “algo” insatisfecha con reformas económicas en ausencia de democracia. Esa opinión también fue compartida por la mayoría de los grupos de encuestados más jóvenes y más mayores.
Los demócratas cubanoamericanos fueron el único grupo que rechazó una intervención militar de Estados Unidos en Cuba, con un 52% en contra, y se pronunciaron firmemente contra el bloqueo de petróleo a Cuba por parte de Estados Unidos: el 65% dijo que “se opone con fuerza”. Además, estaban más dispuestos que los republicanos a aceptar negociaciones que mejoren la vida del pueblo cubano aunque beneficien al régimen actual, y menos inclinados a señalar al gobierno cubano como la principal causa de la actual crisis humanitaria en la isla.
Lee más: Cubanoamericanos rechazan trato de Trump a migrantes cubanos, según encuesta
La encuesta también sirve como señal de advertencia de cara a las elecciones de mitad de mandato sobre el manejo de la inmigración por parte de la administración Trump.
La administración ha suspendido la migración legal desde la isla, incluida la reunificación familiar, y ha intensificado las deportaciones de cubanos a la isla, a México y a otros países. También suspendió las decisiones sobre asilo y tarjetas verdes para cubanos y detuvo las ceremonias de naturalización.
Una abrumadora mayoría en la encuesta, el 81%, está a favor de permitir que los cubanos emigren legalmente a Estados Unidos; el 76% dijo que la administración debería reanudar el procesamiento de beneficios migratorios para los cubanos que ya están aquí; y el 68% desaprueba las deportaciones de ciudadanos cubanos respetuosos de la ley desde Estados Unidos.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de abril de 2026, 8:41 a. m. with the headline "Los cubanoamericanos apoyan un ataque militar de EEUU a Cuba y rechazan un acuerdo económico, según encuesta."