Diputado cubano desestima encuesta que respalda acción militar de Estados Unidos
Un miembro de la Asamblea Nacional de Cuba arremetió contra una encuesta del Miami Herald que muestra un respaldo abrumador entre los cubanoamericanos del sur de Florida a una intervención militar de Estados Unidos en Cuba, desestimando los resultados como políticamente sesgados, incluso cuando el sondeo subraya el endurecimiento de las posturas dentro de la comunidad del exilio.
Carlos Miguel Pérez Reyes, miembro del Partido Comunista de Cuba y diputado de la Asamblea Nacional, recurrió a las redes sociales para desacreditar la encuesta, la cual encontró que el 79% de los cubanoamericanos en el sur de Florida apoya algún tipo de acción militar estadounidense contra el régimen comunista de la isla.
Al calificarla como una “encuesta trágicamente famosa”, Pérez Reyes argumentó que el sondeo no representa a la diáspora cubana en Estados Unidos en su conjunto, y mucho menos a la opinión pública estadounidense. Señaló que la muestra —800 encuestados de los condados de Miami-Dade, Broward, Palm Beach y Monroe— refleja “un universo geográfico y político muy, muy específico”.
El legislador también apuntó a la composición política de los encuestados, destacando que el 57% se identificó como republicano y solo el 17% como demócrata, con una mayoría mayor de 50 años. A su juicio, los resultados reflejan los sentimientos de un segmento reducido de la comunidad del exilio cubano, en lugar de una muestra representativa.
“¿Pero qué significa realmente esa encuesta? Absolutamente nada”, escribió.
Fernand Amandi, presidente de Bendixen & Amandi International y uno de los encuestadores que realizó el sondeo, rechazó las críticas provenientes de La Habana, señalando que la reacción pone de relieve precisamente las condiciones que moldean la opinión pública dentro y fuera de la isla. Amandi dijo que la encuesta refleja opiniones expresadas en un entorno donde los participantes pueden hablar abiertamente, sin temor a represalias.
“La verdadera diferencia aquí es simple: esta encuesta se realizó en un lugar donde las personas pueden responder libremente y sin miedo”, dijo Amandi. “En Cuba, las encuestas independientes son ilegales y la disidencia política es castigada. Por lo tanto, cuando un funcionario del régimen critica una encuesta realizada de manera científica y rigurosa entre cubanos que viven en libertad, en realidad no está cuestionando la metodología, sino el hecho de que hay cubanos fuera de la isla que pudieron hablar con honestidad sin temor a las consecuencias de expresar sus verdaderas opiniones”.
Las críticas de Pérez Reyes a la encuesta son coherentes con su doble papel dentro del sistema político y económico en evolución de Cuba. Como legislador del Partido Comunista y empresario privado —fundador de una firma de software y marketing digital— se ha convertido en una figura destacada de la limitada apertura económica de la isla, mientras se mantiene alineado con el marco político del gobierno.
En los últimos meses, ha cultivado una imagen de crítico interno cauteloso, señalando deficiencias económicas mientras reafirma su lealtad al sistema. En marzo, dijo estar “99% de acuerdo en lo esencial” con el liderazgo cubano, subrayando su continuo respaldo a las políticas fundamentales del régimen.
La encuesta, realizada por Bendixen & Amandi International y The Tarrance Group entre el 6 y el 10 de abril, pinta un panorama marcadamente distinto: el de una comunidad del exilio cada vez más alineada detrás de medidas agresivas para propiciar un cambio político en La Habana.
Según el sondeo, el 36% de los encuestados apoya una intervención militar exclusivamente para derrocar al gobierno comunista, mientras que otro 38% favorece un enfoque combinado que busque tanto el cambio de régimen como atender la profundización de la crisis humanitaria en la isla.
Los encuestadores describieron el nivel de respaldo como notable, especialmente en un momento en que las intervenciones militares de Estados Unidos en el extranjero —incluidas acciones recientes en Venezuela e Irán— han generado debate dentro del electorado estadounidense en general.
Fernand Amandi, presidente de Bendixen & Amandi International, dijo que los resultados envían un mensaje claro de la comunidad cubanoamericana.
“Es como si estuviéramos otra vez en 1961”, afirmó, en referencia a la fallida invasión de Bahía de Cochinos. “Lo que la comunidad está diciendo es que está dando luz verde para intervenir militarmente en Cuba y hacer lo que sea necesario para derrocar al régimen”.
Los resultados se producen en medio de tensiones crecientes entre Washington y La Habana, con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señalando una postura más confrontativa hacia la isla y planteando la posibilidad de una acción directa.
La encuesta también sigue a reportes de contactos discretos entre funcionarios estadounidenses y miembros de la familia Castro, así como a declaraciones públicas del presidente cubano Miguel Díaz-Canel rechazando concesiones políticas.