Cuba

Cuba mantiene preso a joven de 16 años, hostiga a jóvenes cristianos en ola represiva

Jonathan Muir Burgos y su padre, Elier Muir Ávila, pastor evangélico, fueron detenidos el 16 de marzo en Morón, ciudad de la provincia cubana de Ciego de Ávila.
Jonathan Muir Burgos y su padre, Elier Muir Ávila, pastor evangélico, fueron detenidos el 16 de marzo en Morón, ciudad de la provincia cubana de Ciego de Ávila. Facebook

Mientras Cuba rechaza la exigencia de Estados Unidos de liberar a los presos políticos, las autoridades de la isla continúan arrestando a quienes critican o protestan contra el gobierno, ahora apuntando a evangélicos cristianos, incluido un joven de 16 años encarcelado desde el mes pasado.

Jonathan Muir Burgos y su padre, Elier Muir Ávila, un pastor evangélico, fueron arrestados el 16 de marzo en Morón, una ciudad de la provincia de Ciego de Ávila. Al padre lo dejaron en libertad, pero el joven fue detenido y enviado a la prisión de máxima seguridad de Canaleta en la misma provincia, acusado de participar en una protesta antigubernamental en Morón tres días antes. Al menos una persona recibió un disparo por parte de las autoridades durante la protesta, en la que algunos manifestantes entraron en el local del Partido Comunista y quemaron equipos y muebles en una hoguera en la calle.

Al adolescente se le imputó sabotaje, un delito castigado con una pena mínima de siete años, y se le negó un recurso de hábeas corpus. Otro chico de 16 años, Cristian Crespo Álvarez, también fue detenido por participar en la protesta de Morón y enfrenta cargos similares, según Cubalex, una organización de derechos humanos no gubernamental que ha documentado ambos casos. Prisoners Defenders, otra ONG con sede en España, también informó de los arrestos de Kevin Samuel Echevarría Rodríguez, de 15 años, y de Yoasnel Estrada Rodríguez, de 17 años.

Muir Burgos toca el piano en la iglesia ilegal de su padre. Padece dishidrosis, una afección cutánea que provoca ampollas, y en el pasado contrajo infecciones bacterianas que debilitaron su sistema inmunitario, dijo su padre. Estaba a punto de iniciar un nuevo tratamiento para mejorar su estado de salud, y su padre teme que cada día en prisión lo ponga en mayor peligro.

“Necesitamos que se conozca la verdad sobre lo que está pasando con el régimen cubano aquí y con nuestro hijo”, dijo Muir Ávila en una entrevista telefónica con el Miami Herald. “Quieren fabricar falsas acusaciones contra él para incriminarlo por muchos años. Mi niño está enfermo; mi niño no debería pasar ni un minuto más en ese lugar”.

La familia no conoció su paradero durante varios días tras su detención. El 1 de abril, Muir Burgos fue trasladado a Canaleta, una cárcel de adultos, donde se produjo un violento motín en febrero, impulsado por la escasez de alimentos, la falta de atención médica y los abusos. El código penal cubano fija la edad legal de responsabilidad penal en 16 años.

En una llamada telefónica con sus padres, Muir Burgos les dijo que no podía dormir por las chinches y el hambre, relató su padre en un video publicado por Prisoners Defenders, una organización no gubernamental con sede en Madrid que monitorea las prisiones cubanas.

“La alimentación es inadecuada, pésima y no consigue el sueño por el hambre. A las 4:00 p.m. ya le dieron su comidita y ya no ingieren nada más hasta el otro día”, dijo Muir Burgos, y añadió que el lunes se le permitió una visita familiar para ver a su hijo en la prisión.

“Hoy iba a comer, porque le trajimos muchas golosinas”, añadió. “¿Y por qué golosinas? Porque es un niño, claro—un niño que está teniendo la transición de su niñez a la adolescencia”.

A principios de mes, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, parte del sistema de protección de derechos humanos de la Organización de los Estados Americanos, solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba información sobre Muir Burgos. El viernes pasado, le otorgó “medidas cautelares”, una orden de emergencia que obliga al Estado a proteger la vida de una persona, al concluir que se encuentra “en una situación de gravedad y urgencia, dado que sus derechos a la vida, a la integridad personal y a la salud corren riesgo de sufrir un daño irreparable”.

Cuba fue suspendida de la Organización de los Estados Americanos, pero nunca fue expulsada formalmente. Aun así, tiene un historial de desatender esas resoluciones.

“¿Por qué no va a responder el gobierno favorablemente [a la solicitud de la Comisión] en nombre de nuestro hijo—que realmente está enfermo y que está en peligro?”, se preguntó su padre. “¿Quieren que muera en prisión?”

Un patrón más amplio

Con las protestas en Cuba haciéndose más frecuentes en medio de una grave crisis económica, las autoridades cubanas suelen arrestar a algunos manifestantes después para dar ejemplo, dijo Mario Félix Lleonart Barroso, un pastor bautista que salió de Cuba por la represión estatal y es subdirector en el Observatorio de Libertad Religiosa de Defensa CD, con sede en Miami, un grupo no gubernamental que monitorea los derechos humanos en Cuba. Pero fue el prolongado historial de hostigamiento por parte de las autoridades contra el padre de Jonathan lo que lo convirtió en blanco dentro de lo que parece ser un patrón más amplio de represión contra las libertades religiosas y la libertad de expresión, añadió.

“Es un pastor evangélico que ha sufrido mucho en Cuba”, dijo Lleonart, recordando cómo Caridad Diego, la máxima funcionaria del Partido Comunista encargada de los asuntos religiosos, presionó al líder de la antigua congregación de Muir para que lo expulsara por comentar la realidad de Cuba mientras predicaba. Muir creó su propia comunidad religiosa, pero sin amparo legal, el hostigamiento gubernamental aumentó.

Lleonart dijo que ha visto un patrón similar de amedrentamiento a líderes religiosos, en el que el gobierno les quita la autorización para practicar y luego los arresta. En el caso de Muir, afirmó que la represalia se manifestó con el arresto de su hijo.

Las autoridades cubanas probablemente dicen, “hay que quedarse con una muestra de adolescentes para ponerle un escarmiento a los demás muchachos y que no se atrevan a imitarlos. Pero claro, el hijo del pastor es la prioridad”, explicó Lleonart.

Lleonart cree que Muir pudo haber enfurecido aún más a las autoridades cubanas después de reunirse con el jefe de la embajada de EE. UU. en Cuba, Mike Hammer, durante una visita a Morón en enero. Hammer ha pedido al gobierno cubano que libere a Muir Burgos y a todos los presos políticos de la isla.

Una delegación de alto nivel del Departamento de Estado visitó La Habana a principios de mes y presionó a las autoridades cubanas para que liberaran a los presos políticos. Pero el gobernante del país, Miguel Díaz-Canel, ha negado que en Cuba haya presos políticos y ha subrayado que su gobierno no está negociando asuntos políticos internos con Estados Unidos.

Represión contra influencers cristianos

Cuba lleva tiempo siendo criticada por restringir la libertad religiosa, y el gobierno prohíbe la práctica religiosa si las iglesias no están autorizadas por el Estado. En su último informe anual, la Comisión de los Estados Unidos sobre la Libertad Religiosa Internacional recomendó rediseñar a Cuba como “un país de especial preocupación… por involucrarse en violaciones sistemáticas, continuas y graves de la libertad religiosa.” La organización también añadió a Muir Burgos a su lista de víctimas de violaciones de la libertad religiosa o de creencias.

Los jóvenes cristianos que se han convertido en voces políticas influyentes a través de las redes sociales también se han convertido en el último objetivo de la temida agencia de seguridad del Estado cubano.

Anna Sofia Benitez, conocida como Anna Bensi, David Espinosa, conocido como DavidSiloetano, y los jóvenes creadores de contenido para las redes sociales de Voz de Verdad, Fuera de la Caja y El4tico han construido una gran audiencia con contenido que refleja sus creencias cristianas, pero que también rechaza el comunismo, critica las fracasadas políticas económicas del gobierno y la falta de libertades políticas en la isla.

Bajo Díaz‑Canel, el gobierno cubano ha aprobado varias leyes y decretos para castigar la difusión de opiniones opositoras, incluso en redes sociales. Y, sin embargo, estos jóvenes cristianos influyentes no se muerden la lengua.

“La dictadura no se va a caer porque lo diga yo. Se va a caer porque ya no tienen nada que ofrecer,” dijo Bensi en un video en Facebook. “Por qué necesitan mas de mil presos políticos para dormir tranquilos NI ustedes mismos se creen el cuento del comunismo porque ustedes no son comunistas, son una empresa privada de represión. El PCC no es un partido, es un cártel que secuestró una isla y la convirtió en herencia de una familia”.

La ira del gobierno no se hizo esperar.

Ernesto Ricardo Medina y Kamil Zayas Pérez, fundadores de El4tico, fueron arrestados en un operativo al amanecer en su casa de Holguín en febrero y fueron acusados de “propaganda contra el orden constitucional”.

En La Habana, la madre de Bensi fue interrogada, acusada y puesta bajo arresto domiciliario después de que Bensi grabara a agentes entregando una citación—y semanas después Bensi, de 21 años, también sufrió el mismo destino. David Espinosa y su esposa fueron citados por el Ministerio del Interior, mientras que a los cuatro jóvenes activistas de Fuera de la Caja Cuba, que llamaron la atención con sus gorras Make Cuba Great Again, les cortaron las líneas telefónicas como castigo por permanecer frente a la estación de policía en solidaridad con Bensi.

Iván Daniel Calás Navarro, fundador del canal cristiano Voz de Verdad, había sido interrogado y amenazado con prisión desde 2023 y, para marzo de 2026, se vio forzado al exilio en España.

“La represión en Cuba no solo está dirigida contra quienes protestan o contra figuras históricas de la disidencia. También apunta a jóvenes que informan, comentan o crean contenido, y castiga deliberadamente a sus madres, padres y familiares como forma de coerción. Este uso del ámbito familiar para sembrar el miedo revela el grado de cierre del espacio cívico en Cuba”, afirmó Ana Piquer, directora para las Américas de Amnesty International, en una declaración que condena la intensificación de la represión estatal este año.

Lleonart, el activista y pastor bautista, dijo que no le sorprende que estos jóvenes cubanos hayan mostrado tanto coraje al desafiar públicamente al gobierno comunista.

“Muchos de ellos son jóvenes de la fe evangélica, y las autoridades cubanas les temen mucho porque hay una cosa que no llegan a comprender: cuando uno actúa desde la fe, eso le da una fuerza—la fe de que uno está amparado por un poder superior”.

Nora Gámez Torres
el Nuevo Herald
Nora Gámez Torres is the Cuba/U.S.-Latin American policy reporter for el Nuevo Herald and the Miami Herald. She studied journalism and media and communications in Havana and London. She holds a Ph.D. in sociology from City, University of London. Her work has won awards by the Florida Society of News Editors and the Society for Professional Journalists. For her “fair, accurate and groundbreaking journalism,” she was awarded the Maria Moors Cabot Prize in 2025 — the most prestigious award for coverage of the Americas.//Nora Gámez Torres estudió periodismo y comunicación en La Habana y Londres. Tiene un doctorado en sociología y desde el 2014 cubre temas cubanos para el Nuevo Herald y el Miami Herald. También reporta sobre la política de Estados Unidos hacia América Latina. Su trabajo ha sido reconocido con premios de Florida Society of News Editors y Society for Profesional Journalists. Por su “periodismo justo, certero e innovador”, fue galardonada con el Premio Maria Moors Cabot en 2025 —el premio más prestigioso a la cobertura de las Américas.
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