Comentario de Trump sobre enviar barco de guerra a Cuba dispara alarmas en la isla
El líder cubano Miguel Díaz-Canel intensificó su retórica este fin de semana, calificando de “fascista” a la actual administración de Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump sugiriera, aparentemente en broma, que podría enviar un portaaviones estadounidense “de regreso de Irán” y tomar fácilmente la isla.
Mientras reconocía a los asistentes en un evento el viernes por la noche en Palm Beach, Trump dijo que uno—el arquitecto Rick González—era de “un lugar llamado Cuba, que estaremos tomando casi de inmediato. Cuba tiene problemas”, dijo en tono sarcástico. Luego agregó: “Terminaremos uno primero. Me gusta terminar un trabajo”, refiriéndose a la guerra en Irán.
En medio de las risas del público, continuó: “Lo que haremos —de regreso de Irán, tendremos uno de nuestros grandes— tal vez el portaaviones USS Abraham Lincoln, el más grande del mundo. Haremos que se acerque, se detenga a unas 100 yardas de la costa. Y dirán: Muchas gracias. Nos rendimos”.
Sin embargo, los funcionarios cubanos no creyeron que Trump, quien más de una vez ha amenazado a Cuba con ser el “siguiente” en su lista de incursiones militares, estuviera bromeando.
El sábado por la mañana, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel dijo que “el presidente de EE.UU. eleva sus amenazas de agresión militar contra Cuba a una escala peligrosa y sin precedentes,” y agregó que “ningún agresor, por poderoso que sea, encontrará rendición en Cuba”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, también se refirió a los comentarios de Trump en X como una escalada peligrosa, especialmente justo después de una nueva orden ejecutiva que firmó el viernes que endurece el embargo estadounidense y persigue a las empresas y bancos extranjeros que hacen negocios con Cuba, los cuales ahora corren el riesgo de sufrir sanciones de Estados Unidos.
“La nueva amenaza clara y directa de agresión militar, emitida por el presidente de EE.UU., tras reforzar de modo drástico el bloqueo económico, eleva la agresión contra #Cuba a niveles peligrosos, sin más pretexto que el deseo de satisfacer a élites minúsculas que le prometen lealtad electoral y financiera”, dijo Rodríguez en una publicación en X.
El sábado, en un discurso ante activistas extranjeros que viajaron a la isla para unirse a las celebraciones del Primero de Mayo, Rodríguez citó los comentarios de Trump del viernes y dijo desafiante: “Cuba sería un avispero; Cuba sería una trampa mortal; Cuba sería el escenario de una ‘guerra de todo el pueblo’ si el imperialismo estadounidense osara atacarnos”.
Luego, intentando una broma propia, preguntó retóricamente qué podrían hacer los cubanos con un destructor estadounidense tan cerca de sus costas: “Hoy, los cubanos también están diciendo que podría ser una pista de baile”.
Hablando en el mismo evento, Díaz-Canel dijo que Cuba estaba tomando en serio las amenazas militares de Estados Unidos, pero que los cubanos no tenían miedo.
“Hay la inminencia de una agresión militar”, dijo. “Y eso no es algo que nosotros queremos ni deseamos. Cuba es un país de paz. Cuba defiende la paz. Pero es que el Gobierno de los Estados Unidos todos los días habla de guerra, y todos los días habla de amenaza, y todos los días sube la retórica de amenaza hacia Cuba; pero el pueblo cubano no tiene miedo”.
“Y el actual gobierno de los Estados Unidos es un gobierno fascista”, agregó. “Por eso se están cometiendo actos genocidas en todo el mundo”.
La posibilidad de un acuerdo entre los dos países parece desvanecerse tras las conversaciones en La Habana el mes pasado en las que funcionarios estadounidenses presentaron términos que el gobierno cubano hasta ahora no ha aceptado, incluyendo importantes reformas económicas y políticas y la liberación de presos políticos. En respuesta, Trump firmó el viernes una orden ejecutiva que podría ser catastrófica para la economía de la isla, que ya necesita desesperadamente una reforma drástica e inversiones extranjeras multimillonarias.
Díaz-Canel arremetió contra la última ronda de sanciones estadounidenses como un “castigo colectivo” y una política de “asfixia total” que busca un cambio de régimen y que corre el riesgo de desestabilizar la región.
Luego preguntó: “¿hasta cuándo el mundo va a estar tolerando este abuso?”.
El sábado, el presidente colombiano Gustavo Petro intervino y dijo en X: “No estoy de acuerdo con una agresión militar a Cuba, porque eso es una agresión militar a Latinoamérica. Dijimos que el Caribe es una zona de paz y eso debe respetarse”.
“Son los cubanos y cubanas los únicos dueños de su país”, agregó. El continente americano vivirá en paz si nadie propone imponerse sobre los demás. Este continente es el continente de la Libertad y no de las invasiones”.