Cuba

EEUU niega que sanciones causen crisis en Cuba mientras ONU alerta sobre escasez

El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz
El embajador de Estados Unidos ante Naciones Unidas, Mike Waltz Getty Images

El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas rechazó el jueves las afirmaciones de que las políticas estadounidenses sean responsables del agravamiento de la crisis humanitaria en Cuba, y dijo a los Estados miembros de la ONU que el gobierno de Estados Unidos está ofreciendo un nuevo paquete de ayuda humanitaria de $100 millones, mientras acusó al gobierno cubano de causar la escasez en la isla por corrupción y políticas económicas fallidas.

El tenso intercambio ocurrió durante una sesión informativa sobre Cuba, horas después de que Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres, dijera a periodistas que todos los “servicios básicos” de Cuba, “desde el agua potable y el saneamiento hasta la producción de alimentos y el sector de la salud”, han sido afectados por la falta de combustible y electricidad.

Edem Wosornu, directora de la División de Respuesta a Crisis de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, presidió la sesión. Wosornu viajó recientemente a Cuba con funcionarios de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud. Dijo que la visita fue “estrictamente humanitaria” y se enfocó en el impacto de crisis superpuestas, incluidos huracanes recurrentes, restricciones económicas vinculadas a sanciones y una persistente escasez de energía.

“Lo que estamos viendo hoy aquí va más allá del impacto de un solo evento”, dijo Wosornu.

Wosornu dijo que la crisis energética de Cuba está afectando casi todos los aspectos de la vida diaria, incluido el acceso al agua, los sistemas alimentarios, el saneamiento, la educación y los servicios de salud. Los grupos humanitarios también tienen dificultades para entregar ayuda debido a la escasez de combustible, problemas de transporte, mayores costos logísticos y complicaciones vinculadas a las sanciones estadounidenses.

En un hospital pediátrico que visitó, Wosornu dijo que “solo la sala de emergencias y la unidad de cuidados intensivos permanecían abiertas de un total de siete salas debido a la falta de electricidad”.

Francisco Pichón, coordinador residente de la ONU en Cuba, dijo que la crisis energética de la isla se ha convertido en “una creciente emergencia humanitaria que afecta a millones de personas todos los días”. Desde comienzos de año, dijo, no ha llegado al país ningún nuevo cargamento de petróleo para su distribución regular y uso en el sistema eléctrico nacional, con la excepción de un envío ruso en abril que cubrió aproximadamente dos semanas de demanda.

Como resultado, dijo Pichón, los apagones diarios en La Habana ya superan las 20 a 22 horas, mientras que en otras partes del país pueden durar más de un día.

“La noche se ha convertido en día”, dijo Pichón, al describir cómo las familias cubanas cocinan, almacenan agua y reorganizan sus vidas alrededor de las pocas horas en que hay electricidad disponible.

Pichón dijo que alrededor de 2.7 millones de personas están afectadas por la escasez de agua, que el sistema nacional de agua funciona al 37% con el combustible disponible y que solo alrededor del 30% de los medicamentos esenciales están disponibles. También dijo que unos 100,000 pacientes están en espera de cirugías, incluidos 12,000 niños.

El plan de acción humanitaria de la ONU para Cuba busca recaudar $94.1 millones y atender a 2.2 millones de personas, dijo Pichón. Cerca del 33% de los fondos, o aproximadamente $31 millones, ya ha sido asegurado, lo que deja una brecha de financiamiento de unos $60 millones. Dijo que el mayor obstáculo sigue siendo el acceso a combustible humanitario.

“El desafío va más allá del combustible”, dijo Pichón, al agregar que bancos, compañías navieras, proveedores logísticos y actores del sector privado evitan cada vez más transacciones relacionadas con Cuba debido a preocupaciones por las sanciones y el sobrecumplimiento.

Pichón dijo que 2,900 toneladas métricas de alimentos están actualmente demoradas para llegar a Cuba.

Ernesto Soberón Guzmán, representante permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, culpó de la crisis a la política de Estados Unidos, a la que calificó como una “política de castigo colectivo”, y dijo que recientes órdenes ejecutivas estadounidenses han intensificado la presión económica sobre la isla.

“La compleja situación humanitaria que Cuba enfrenta hoy tiene una causa directa: la inhumana política de castigo colectivo impuesta por Estados Unidos contra mi país”, dijo Soberón Guzmán.

Pero el embajador de Estados Unidos, Mike Waltz, rechazó esas afirmaciones y dijo que Estados Unidos “está con el pueblo de Cuba”, pero no con el gobierno cubano, al que acusó de fallarles, encarcelarlos y robarles a sus ciudadanos.

Waltz dijo que Estados Unidos ha proporcionado $9 millones en asistencia humanitaria desde que el huracán Melissa azotó la isla en octubre de 2025, y que ahora ofrece un paquete adicional de $100 millones que incluye alimentos, productos de higiene y suministros para el tratamiento de agua. La ayuda, dijo, sería distribuida directamente al pueblo cubano a través de la Iglesia Católica y otras instituciones confiables, no por medio del gobierno cubano.

Waltz también negó que exista un “bloqueo petrolero”, y dijo que Washington ha permitido entregas de combustible desde Rusia y envíos de combustible desde Estados Unidos a entidades privadas no afiliadas al gobierno cubano.

“No es por el embargo, ni por un ‘bloqueo petrolero’, lo cual es falso y mentira”, dijo Waltz. “Cuba está sufriendo porque el régimen eligió una economía comunista fallida”.

Waltz dijo que el gobierno cubano debe abrir la economía, liberar a los presos políticos y dejar de culpar a Estados Unidos por el sufrimiento en la isla.

Soberón Guzmán acusó a Estados Unidos de mentir sobre las causas de la crisis y dijo que el embargo ha provocado miles de millones de dólares en daños anuales a Cuba.

“La mejor asistencia que el gobierno de Estados Unidos podría brindar al noble pueblo cubano en este momento o en cualquier momento es reducir las medidas del bloqueo energético, económico, comercial y financiero”, dijo Soberón Guzmán.

Wosornu cerró la sesión informativa instando a los Estados miembros a convertir la discusión en ayuda, incluyendo financiamiento y acceso a combustible para fines humanitarios.

“Este es un momento decisivo”, dijo Wosornu. “Insto a todos a traducir la discusión de hoy en apoyo concreto”.

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