El líder cubano Díaz-Canel anuncia amplias reformas económicas para hacer frente a la presión de EEUU
En medio de un tenso enfrentamiento con la administración Trump, el líder de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha anunciado reformas contundentes que concederían más autonomía a las empresas estatales, ampliarían las actividades del sector privado y permitirían que los cubanos en la isla y en el extranjero inviertan en igualdad de condiciones con los inversores extranjeros.
En declaraciones a los periodistas, Díaz-Canel describió cambios que economistas cubanos han defendido y que los dirigentes de la isla han resistido durante décadas, pero dijo que el país no puede seguir funcionando como hasta ahora: “Estos son tiempos en que el cambio es necesario”.
No está claro cuándo habló Díaz-Canel con los periodistas que fueron descritos como parte del equipo de prensa de la oficina presidencial, pero sus palabras se emitieron por televisión y radio a primeras horas de la mañana del viernes.
Entre los cambios que mencionó están:
- Una reducción del gobierno y de las organizaciones políticas. Dijo que los ahorros en el presupuesto estatal se utilizarán para programas sociales y una reforma salarial que beneficiará a los trabajadores estatales.
- Más autonomía para las empresas estatales, de modo que puedan “operar sin intermediarios ni interferencias en su gestión”. Dijo que las empresas estatales deben tener la autoridad para determinar sus propias estructuras salariales, usar sus ganancias y manejar las operaciones de importación y exportación.
- Cambios en las políticas fiscales para que el gobierno no vuelva a rescatar a empresas estatales ineficientes.
- Liberalización del comercio exterior y eliminación de la exigencia de usar agencias estatales importadoras como intermediarias.
- Ampliación de las actividades autorizadas para el sector privado.
- Autorizar a los cubanos que viven en la isla y en el extranjero a invertir y participar en la economía del país “en igualdad de condiciones junto a la inversión extranjera directa, las empresas estatales y las entidades cooperativas”.
- Un nuevo marco legal que sea “estable... que garantice seguridad a largo plazo para los negocios, que sea respetuoso y seguro, y —sobre todo— que incentive” las inversiones. Díaz-Canel dijo que el gobierno también simplificará la aprobación de inversiones. Los gobiernos municipales tendrán más autonomía y podrán aprobar proyectos de inversión.
- Apertura del turismo a actores económicos “no tradicionales”, lo que indica que el gobierno podría permitir que entidades privadas cubanas participen de alguna manera en este sector económico clave. “No podemos pensar en las grandes cadenas ahora mismo, dado que muchas de ellas se han retirado del país por la presión del gobierno de los Estados Unidos”, dijo.
- Nuevas atribuciones para otorgar tierras para la agricultura y permitir a los agricultores acceder a insumos y a moneda extranjera.
- Búsqueda de inversores extranjeros para ampliar el uso de energías renovables. También dijo que el gobierno eliminará las restricciones a la importación de vehículos eléctricos que puedan cargarse con energía solar.
- Apertura de la recolección de basura a la inversión extranjera.
Muchos de los cambios muestran hasta qué punto el gobierno cubano controla cada aspecto de la economía del país. Tras seis décadas de una economía centralmente planificada y fracasada, las empresas estatales podrán, por primera vez, operar de forma más similar a las empresas en otras partes del mundo.
“Las empresas determinarán su propia escala y estructuras salariales, y tendrán la autoridad —sin límites ni obstáculos— para utilizar sus ganancias como lo consideren conveniente o según lo apruebe colectivamente”, dijo a los periodistas. “Tendrán la potestad de participar en actividades de importación y exportación y de celebrar contratos que generen ingresos en moneda extranjera; más allá de sus contribuciones al país, podrán retener una parte de esa moneda extranjera para ampliar sus capacidades de producción y servicios.
“También podrán formar asociaciones económicas con cualquier tipo de actor económico y decidir por sí mismas sus clientes y proveedores”, añadió. “Desarrollarán sus propios planes operativos; mientras algunas actividades puedan responder a mandatos estatales, otros planes deben facilitar la producción y los servicios para la exportación y para la población nacional. Además, tendrán un amplio campo de operaciones —lo que significa que las empresas podrán producir bienes y prestar servicios en cualquier área que sean capaces de asumir, aprovechando plenamente su potencial sin restricciones”.
Díaz-Canel dijo que las medidas ya han sido debatidas por el gobierno y se aprobarán pronto. Dada la falta de detalles, el alcance real de la reforma aún no está claro, ni se sabe si será suficiente para sacar a la economía del país de su estado casi colapsado.
Intentos previos de reforma, tanto bajo Raúl Castro como luego bajo Díaz-Canel, se han quedado cortos o incluso han empeorado las condiciones de vida en la isla. La situación actual de Cuba —mucho más empobrecida, con una población más envejecida y más aislada que en el pasado debido a las sanciones de EEUU— hace que cualquier intento de reformas profundas sea aún más difícil. A medida que crece el descontento con el gobierno, más cubanos aspiran a un cambio de régimen en lugar de una reforma.
Como en muchas otras ocasiones en el pasado, el anuncio vuelve a mostrar que el gobierno cubano no afloja su control a menos que esté sometido a presión.
No está claro si la administración Trump considerará las medidas anunciadas lo suficientemente significativas, ya que ha intensificado la presión sobre la isla con sanciones y un bloqueo de facto de petróleo para presionar a los líderes comunistas de la isla a realizar cambios políticos y económicos importantes.
Si bien la reforma señala que los dirigentes cubanos han entendido que la situación del país es insostenible —su economía está paralizada, los apagones programados duran más de un día, los cubanos luchan por conseguir alimentos, medicinas y agua potable, y montones de basura se acumulan en las calles de las ciudades—, han trazado una línea roja en cuanto a concesiones políticas.
Las declaraciones de Díaz-Canel a los periodistas sugieren que los líderes de la isla ven las reformas como necesarias para su supervivencia en el poder.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de junio de 2026, 11:44 a. m. with the headline "El líder cubano Díaz-Canel anuncia amplias reformas económicas para hacer frente a la presión de EEUU."