Con playas y hoteles vacíos, Cuba apuesta por el turismo de fincas para atraer visitantes
Mientras hoteles y playas siguen vacíos por el desplome del turismo internacional, Cuba apuesta ahora por una nueva estrategia para atraer visitantes: vender la experiencia de la vida campesina.
El periódico oficial Granma informó sobre la creación de la primera red de agroturismo del país, que comenzó a operar en la provincia de Pinar del Río con 18 fincas distribuidas en seis municipios. Cada una ofrecerá experiencias diferentes relacionadas con actividades como el cultivo de tabaco, la ganadería y la agricultura.
La iniciativa llega en uno de los peores momentos para la industria turística cubana. Entre enero y mayo de este año, la isla recibió apenas 359,491 turistas internacionales, un 58.4 % menos que en el mismo período del año anterior, según cifras oficiales.
Cuba vende a los turistas la experiencia de la vida rural
El funcionario del gobierno de Pinar del Río Jorge Freddy Ramírez explicó que la propuesta busca atraer visitantes interesados en conocer los modos de vida del campo, aprender cómo se manejan los animales y disfrutar de una cocina donde “los alimentos van directamente de las plantaciones a la mesa”.
“El mercado turístico requiere propuestas más integrales, por eso la idea de sumar fincas y organizar ofertas en las que cada una de ellas proponga algo diferente”, afirmó.
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De acuerdo con Granma, la nueva iniciativa cuenta con el respaldo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y mantiene abierta la incorporación de otras fincas que cumplan los requisitos establecidos.
“Para que este producto turístico tenga éxito, hay que conservar y proteger los valores naturales y culturales. Ahí radica la particularidad del agroturismo: la persona va a sumergirse y vivir una experiencia extraordinaria, porque conocerá y practicará tradiciones que se han mantenido de generación en generación”, añadió Ramírez.
Un decreto para impulsar el turismo rural
El proyecto de Pinar del Río surge varios meses después de que el gobierno cubano aprobara el Decreto 128 de 2025, una normativa destinada a impulsar el agroturismo como alternativa frente a la crisis que atraviesa el sector.
La regulación promueve la incorporación de fincas agroecológicas y espacios naturales a la oferta turística del país, con un concepto diferente al tradicional turismo de sol y playa.
El decreto define el turismo agroecológico como “la actividad de turismo rural consistente en la convivencia y realización de acciones organizadas por las familias y su comunidad”.