'Deshielo' con EEUU no surte efecto: Cuba importa más de China y Europa
Cuba ha aumentado considerablemente sus importaciones de productos chinos y europeos en lo que va de año, mientras las importaciones provenientes de Estados Unidos caen en picada, según el último reporte del Cuba Standard Economic Trend Index (CSETI), el índice económico creado por la publicación Cuba Standard.
El reporte destaca un aumento del 76.6 % de importaciones provenientes de China así como de España (42.4%), Holanda (34.5%), Alemania (24.7%) e Italia (23.9%) en comparación con el mismo periodo del año pasado.
Los efectos del “deshielo” en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba parecen tener un efecto positivo también en la percepción de la economía cubana en general, pero no han impactado favorablemente la relación comercial con este país.
Una mejoría en la balanza de pagos cubana habría permitido, según el equipo dirigido por el economista Pavel Vidal, el aumento global de las importaciones en un 27% en lo que va de año, una tendencia, sin embargo, de la que no se han beneficiado las importaciones estadounidenses, principalmente de productos agrícolas, que han caído en un 42.1%.
Los datos son similares a los aportados por el U.S.-Cuba Trade and Economic Council, que reportó una disminución del 44 por ciento en las exportaciones de productos agrícolas de Estados Unidos a Cuba en lo que va de año.
Los otros dos mercados que han disminuido sus exportaciones a Cuba son Brasil (-10.5%) y Canadá (-9.5%).
Vidal no tiene una explicación puramente económica para la caída de las compras de productos agrícolas de Estados Unidos, explica al Nuevo Herald, pues “va en contra de la tendencia al incremento de las importaciones totales y se aleja de los valores históricos promedios”.
El presidente del U.S.-Cuba Trade and Economic Council, John Kavulich, y el director de Cuba Standard, Johannes Werner, conciden en que la limitada liquidez del Estado cubano lo inclina hacia compradores que pueden ofrecer incluso “productos de inferior calidad, que toman más tiempo en recibirse, si pueden pagar mucho más tarde”, señala Kavulich.
“Cuba tuvo un año mediocre en el 2014 [la Oficina Nacional de Estadísticas y Planificación ajustó el crecimiento del 2014 a 1%], y me sorprendería mucho si esto no hubiera resultado en falta de liquidez. Y aunque las autoridades cubanas tomaron la decisión de rearrancar las importaciones este año para generar crecimiento—ahí está la causa principal del boom de las importaciones chinas—lo están haciendo con pocos recursos. Por eso el crédito es condición sine qua non”, opina Werner.
“Alimport, por ejemplo, ha comprado pollo en Brasil este año en vez de EEUU, a un precio más caro, pero Brasil sí puede ofrecer crédito. De hecho, los exportadores de EEUU son los únicos que no pueden vender con crédito a Cuba”, agrega.
Kavulich también cree que el gobierno cubano pudiera estar pensando en términos políticos que “al comprar menos, habrá más apoyo a soluciones legislativas en el Congreso de Estados Unidos”. Los productores de alimentos de varios estados crearon la U.S. Agriculture Coalition for Cuba para abogar por el fin del embargo y el gobernador de Alabama, Robert Bentley, junto a otros ocho gobernadores también pidieron la eliminación del embargo en una misiva al Congreso pues “crearía trabajos aquí en casa, especialmente en la América rural y creará nuevas oportunidades para la agricultura de EEUU”.
Por su parte, el gobierno cubano a través de su canciller Bruno Rodríguez, en un discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la semana pasada, explicó la disminución de “las exiguas compras cubanas de alimentos en los Estados Unidos” en el último año “debido a que están sujetas a condiciones discriminatorias y onerosas: cada compra tiene que ser autorizada por una licencia, se prohíben los créditos, Cuba está obligada a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países, y no puede utilizar barcos propios para transportar estos productos”.
Los autores del reporte se unen a otros expertos que han llamado la atención sobre la lentitud de las respuestas del gobierno cubano a las medidas de liberalización adoptadas por EEUU y señalan que “el conjunto de medidas que permiten determinados negocios con el sector privado en Cuba todavía no han tenido una respuesta por parte del gobierno cubano y ciertamente requieren un marco legal para su progreso”.
No obstante, el CSETI alcanzó 0.38, el índice más alto desde septiembre del 2014, cuando Cuba Standard comenzó a medir el desempeño de la economía cubana a partir de 28 variables correlacionadas con el PIB. Los autores del reporte mantienen en 3.7% la proyección de crecimiento del producto interno bruto cubano, gracias al “espectacular aumento del turismo, las inversiones (aunque no cumplen el plan) y los beneficios de una política económica más expansiva en cuanto a las importaciones y la política fiscal”.
Oficialmente, Cuba proyecta un crecimiento del 4% , según anunció el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca, durante la Feria Internacional de La Habana esta semana.
Donde no se siente el efecto del crecimiento es en la vida cotidiana de los cubanos.
Pese al incremento de las importaciones y el aumento de la producción agrícola (esto último de acuerdo a cifras oficiales cubanas), continúa el desabastecimiento en las tiendas, donde los cubanos deben competir ahora con los cuentapropistas para obtener alimentos, debido a la ausencia de un mercado mayorista donde estos puedan comprar directamente los productos para sus negocios, advierte el reporte—aunque probablemente las demandas del creciente turismo también sea otro factor a tomar en cuenta.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2015, 9:26 p. m. with the headline "'Deshielo' con EEUU no surte efecto: Cuba importa más de China y Europa."