Cuba

La gran semana de la visita de Obama en Cuba

Yuniesky González, quien vio por primera vez a los Rolling Stones en Londres en 1966, cuando tenía 22 años, observa el emplazamiento del escenario en la Ciudad Deportiva de La Habana, donde el grupo tocará el viernes.
Yuniesky González, quien vio por primera vez a los Rolling Stones en Londres en 1966, cuando tenía 22 años, observa el emplazamiento del escenario en la Ciudad Deportiva de La Habana, donde el grupo tocará el viernes. adiaz@miamiherald.com

La Habana está llena estos días de sonidos e imágenes sin precedentes: flotillas de Jeeps color vino que trasladan al personal de seguridad de Estados Unidos, enormes aviones de transporte C17 de la Fuerza Aérea en el Aeropuerto Internacional José Martí, rastras con placas de Pennsylvania y Florida estacionadas frente al recién pintado Estadio Latinoamericano, y una gran cantidad de funcionarios estadounidenses por todas partes.

Las señales de la visita de tres días del presidente Barack Obama, que comienza el domingo por la tarde, están a la vista de todos.

Muchos turistas han tenido que abandonar sus hoteles para dar cabida no sólo a los integrantes de la comitiva oficial de Obama, sino también a las Grandes Ligas: los Rays de Tampa Bay ya se preparan para un juego de exhibición con un equipo nacional cubano el martes.

Y para cerrar la semana, los Rolling Stones tocarán el Viernes Santo en la Ciudad Deportiva de La Habana. Se espera que el concierto, de entrada gratis, atraiga a más de medio millón de cubanos y envíe el mensaje de que hay cambios en el aire.

La visita de Obama —la primera de un presidente estadounidense en funciones desde que Calvin Coolidge visitó La Habana en 1928— cierra el proceso de reacercamiento con Cuba que comenzó el 17 de diciembre del 2014, cuando los dos países anunciaron que habían comenzado a trabajar en la normalización de las relaciones y dejar atrás sus diferencias.

Para que la ciudad estuviera lista para la visita de Obama, las calles a lo largo de su ruta desde el aeropuerto han sido remozadas. La vía que corre paralela al icónico Malecón junto al mar ha sido pavimentada, al igual que el Paseo del Prado, por donde pasará el Presidente camino al lugar donde pronunciará un discurso el martes, que será televisado a toda Cuba desde el Gran Teatro Alicia Alonso.

Muchas casas han sido pintadas en zonas como el Vedado y Boyeros, por donde pasará la caravana de Obama. En las últimas semanas se han instalado nuevas luces de alumbrado público a lo largo del Malecón.

El estadio donde jugarán los Rays de Tampa Bay con una selección nacional cubana el martes, juego al que Obama planea asistir, ha sido pintado de azul brillante y sometido a grandes renovaciones. El sábado, grupos de bailarines y gimnastas, así como personal de seguridad, ensayaban para el gran día. Grupos de personas con sus credenciales de las Grandes Ligas al cuello entraban y salía del Hotel Meliá Cohiba, donde acampará la comitiva de la MLB durante la semana.,

Ileana Yarza, economista retirada y comerciante de arte, se ha convertido en una especie de celebridad. Comenzó a escribirle a Obama cuando todavía era candidato a la presidencia, y le pidió el levantamiento del embargo. Yarza ha recibido varias respuestas a lo largo de los años. Pero cuando el presidente le escribió una carta y la envió en el primer bulto postal directo de Estados Unidos a Cuba el miércoles, los medios de comunicación comenzaron a tocar a su puerta.

Cuando la carta de la Casa Blanca llegó a su casa el jueves, dijo que esperó a que sus hijos llegaran para abrirla.

Yarza ha invitado al Presidente a tomar café con ella, pero no sabe si tendrá tiempo en este viaje.

“La visita del presidente Obama es muy importante, y espero que salgan buenas cosas”, dijo. “Se trata de tender puentes y detener el odio y la venganza”

Los cubanos bromean que el delegado Obama viene a visitar. Están acostumbrados a presentar sus quejas y necesidades a los delegados a la Asamblea del Poder Popular cuando es necesario reparar algo o remozar los vecindarios. Y con frecuencia tienen que esperar mucho tiempo.

Pero el delegado Obama es muy efectivo para lograr que las cosas se concreten. “La gente dice que quisieran que viniera una vez al mes y visitara otros vecindarios”, dijo Carlos Calderón, un mecánico retirado. “¿Pueden imaginarse cómo luciría este lugar?”

El edificio donde vive Calderón en el Vedad fue uno de los que pintaron. “Le digo: ‘Gracias, hermano Obama’”, afirmó. En un tono más serio, agregó: “Los cubanos tienen muchas esperanzas de que con esta visita las cosas cambien, que se levante el embargo”.

Originalmente, el concierto de los Rolling Stones estaba programado para el domingo por la noche, poco después de la llegada de Obama. Pero el gobierno cubano pidió a la organización de los Stones que cambiaran la fecha, dijo Dale Skjerseth, el gerente de producción de la banda.

Después que se anunció el viaje de Obama, los Rolling Stones habían esperado que el Presidente pudiera asistir.

En La Habana apenas puede encontrarse una habitación de hotel esta semana, entre la visita presidencial y las 400 habitaciones solicitadas por las Grandes Ligas, para ejecutivos, jugadores y periodistas deportivos. Algunos huéspedes han sido reubicados en hoteles fuera de la ciudad para dar cabida a delegaciones oficiales y periodistas.

Casi 200 periodistas estadounidenses han solicitado credenciales, pero organizaciones noticiosas de todo el mundo también consideran la visita de Obama una noticia importante.

Algunos cubanos no pueden decidir si sentirse más entusiasmados por la visita o el concierto de los Rolling Stones.

Yuniesky González Bernal, ingeniero eléctrico, estaba en Londres en 1966 cuando vio tocar a los Stones. Estaba allí tras ganar un premio que le permitió visitar Inglaterra cuando tenía 22 años. Nunca ha olvidado la experiencia.

“Claro que voy a ir. Seré uno de los primeros en llegar. Este lugar se llenará rápido”, dijo el sábado, recostado a una cerca desde donde veía los preparativos.

El escenario llegó desde Bélgica en varios contenedores con las luces, las torres y las pantallas de video. Un Boeing 747 procedente de la Ciudad de México llegó el viernes por la noche con los últimos equipos que faltaban.

Los Stones terminaron una gira latinoamericana en la Ciudad de México el viernes por la noche. Pero Skjerseth dijo que el grupo quiere que su concierto en Cuba sea del mismo nivel de que ofrecieron en América Latina, y quizás mejor.

La presentación será el primer concierto de un grupo de rock inglés en Cuba, donde durante los años 1960 y 1970 el rock estaba prohibido y los adolescentes lo escuchaban a escondidas.

Ahora es un género abierto y popular.

“A los Rolling Stones les gusta ser los primeros en todo. Ellos fijan referencias”, dijo Skjerseth. Para el concierto en Cuba, el grupo ha decidido hacer algo extraordinario, dijo. “Creo que nunca más se verá un espectáculo como este”.

Juan Carlos Pedroso, quien observaba los preparativos para el concierto, dijo que no vendría el domingo porque no le gustan las grandes multitudes. “No es mi estilo, pero me gusta la música y lo voy a ver desde la casa”, agregó.

Dijo que también mirará el discurso televisado de Obama el martes. “Sin duda”, dijo. “Es muy importante”.

Al preguntársele si Obama era popular en Cuba, se encogió de hombros.

“Permítame decirlo de esta manera. Sería muy difícil que no fuera popular en Cuba”

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de marzo de 2016, 8:48 p. m. with the headline "La gran semana de la visita de Obama en Cuba."

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