Una tubería de 100 años deja a Cienfuegos por segunda vez sin agua
Una de las principales tuberías de la ciudad cubana de Cienfuegos estalló la noche del domingo dejando a parte de la población sin acceso a agua potable, por segunda vez en menos de una semana.
El accidente ocurrió en la Calzada de Dolores, una de las principales arterias de Cienfuegos, que cuenta con 174, 769 habitantes, según el último censo. Declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco en el 2005, el deterioro de su infraestructura y sus edificaciones es uno de los principales problemas de esta ciudad fundada por colonos franceses en 1819 en el centro sur de la isla.
Según informó la prensa oficial, se trata de un agujero de 30 cm de diámetro que apareció luego de que la semana pasada se ejecutara una reparación en la misma tubería con una junta de acero níquel altamente resistente.
Según explicó Manuel Marchante López, director de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado, en el deterioro de la red influye el área en que está ubicada.
“La vibración de los autos promueve estas averías, además la presión del agua; cuando se dan los servicios a la zona baja se necesita compensar las presiones con la conductora Damují y este es el tramo de mayor presión. En este tramo la presión alcanza las 30 atmósferas”, comentó a los medios.
“El que no guardó, no tiene agua. Yo tengo una cisterna que mandé a hacer desde hace años porque una no puede confiar en el servicio. Cuando no es una rotura en Paso Bonito, es otro problema; siempre buscan un pretexto para no dar ni agua a la población”, dijo Berta, una residente del barrio de San Lázaro.
Solo el último fin de semana se produjeron cuatro hechos similares, que obligaron a distribuir el agua en pipas. Algunas personas del barrio de Buena Vista, consultadas por este diario, expresaron su molestia porque, según afirman, tienen que pagar entre 10 y 15 CUC por hacer que un pipero llene las cisternas de los edificios. El lunes se reportaron dos nuevas roturas en la zona industrial y en el área de los Quinientos.
“A veces una de las vecinas, que es cuadro del gobierno, logra que venga la pipa, pero si no, pasamos tremendo trabajo cargando el agua”, indicó Yakelín, un ama de casa de 34 años.
“El agua es esencial para todo; imagínese en estos edificios tan altos lo que significa que nuevamente tengamos que cargarla”, explicó.
Uno de los problemas que ha provocado el incidente es el desvío del tránsito. En Cienfuegos la mayoría de la población prefiere los coches de caballos para trasladarse, producto de la poca cobertura y el mal servicio que brinda el servicio de transporte público. La Calzada de Dolores comunica la ciudad con barrios populosos como Pueblo Griffo, Tulipán, Buena Vista y Caunao, por lo cual la rotura en la vía obliga a tomar rutas alternativas.
“Ahora los coches [de caballos] y las guaguas tienen que dar tremenda vuelta, y al final vas a ver que terminarán dejando la calzada intransitable, como ocurrió la última vez, cuando no se podía pasar por los baches que quedaron luego de la reparación”, se quejó Isabel Díaz, otra vecina.
La red hidráulica de Cienfuegos data de inicios de la Cuba republicana, con más de 100 años de antigüedad. Según informó el semanario 5 de Septiembre, se necesitan alrededor de $40 millones para su reemplazo, una suma que no está disponible en el presupuesto de la nación. En la actualidad la provincia cuenta con seis embalses y una estación de bombeo, así como dos conductoras con más de 20 kilómetros de longitud.
Según datos aportados por la presidenta del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), Inés María Chapman Waugh, en Cuba se pierden cada año unos 3,400 millones de metros cúbicos de agua a través de salideros.
El Nuevo Herald se comunicó con las oficinas de Acueducto y Alcantarillado así como la Empresa Provincial de recursos hidráulicos, pero no obtuvo declaraciones de los responsables, que, según sus secretarias, se encontraban “a pie de obra”, en la reparación de la rotura.
Mientras continúa la odisea por encontrar agua en pleno verano cienfueguero, con temperaturas de 30 grados centígrados, Eloísa, una jubilada del sector educacional, se alegra de haber empleado la última remesa que le envió su hijo para colocar un depósito de agua en la azotea de su casa. Los cada vez más socorridos “tanques elevados” tienen un costo de 1,600 pesos cubanos, equivalente a tres meses y medio de su pensión.
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Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2016, 2:47 p. m. with the headline "Una tubería de 100 años deja a Cienfuegos por segunda vez sin agua."