Médicos y opositores cubanos se suman a los migrantes varados en Colombia
Los cubanos cocinan en una olla colectiva los alimentos que les regalan los vecinos, juegan dominó y se cortan el cabello mientras esperan que el gobierno de Colombia encuentre una solución para ellos.
“Queremos que se haga con nosotros lo mismo que se hizo con la crisis migratoria de Costa Rica y Panamá”, dice Nelson March, un habanero de 48 años, quien documenta diariamente la situación de cientos de migrantes cubanos varados en un albergue en el municipio de Turbo, en el departamento de Antioquia, a través de videos que coloca en su muro de Facebook. “Queremos un puente aéreo”.
March, quien salió hace dos meses de Quito, Ecuador, rumbo a Estados Unidos, es uno de los cerca de 300 cubanos que se encuentran hacinados en el albergue en Turbo. Entre ellos hay niños y mujeres embarazadas.
Y cada día llegan más.
“Nos tiramos a dormir en el piso sobre unas colchonetas que la gente del pueblo nos han donado, pero ya no tenemos más. A los que están llegando les damos unas sábanas para que se acuesten en una esquina cerca de la entrada”, dijo Maydelín Hernández, de 37 años.
La cubana, quien está enferma de cáncer, asegura que diseminados por el pueblo “en casitas de acojo” hay muchos más migrantes.
Desde que Panamá les cerró sus fronteras el 9 de mayo pasado después de una crisis que concluyó con el traslado de miles de migrantes hacia México a través de un puente aéreo, decenas de cubanos que llegan diariamente desde todas partes del continente se aglomeran en Turbo con la esperanza de ser trasladados en algún momento a la frontera estadounidense.
Aunque la alcaldía de Turbo ha enviado a funcionarios de salud pública al albergue y los vecinos de la zona les han donado agua, comida y colchones, las condiciones del local son precarias. El jueves, tres cubanos fueron trasladados de emergencia con fiebre al hospital. Dos de ellos fueron diagnosticados con malaria activa, una enfermedad potencialmente mortal transmitida por el mosquito y que es frecuente en regiones caribeñas. También hay dos embarazadas recibiendo tratamiento en el hospital local con amenaza de aborto, explicó el alcalde.
“Nuestra función es mantenerlos ahí donde están con las mejores condiciones que podamos ofrecerles y garantizando sus derechos fundamentales”, dijo Abuchar.
La Ministra de Relaciones Exteriores de Colombia, María Ángela Holguín, dijo el viernes que a su gobierno le pareció “bien y adecuada la medida de Panamá”. La ministra dijo que Colombia esta trabajando con Ecuador en un protocolo de deportación.
“Ambos países vamos a recibir personas que estén de manera ilegal en el otro país con las condiciones de que la persona tenga un ticket de retorno, un documento de identidad y donde la persona haya salido con un sello del país de donde viene”.
El alcalde de Turbo, Alejandro Abuchar, informó el martes que tras una reunión con las autoridades migratorias en Medellín se había acordado que no se realizaría puente aéreo alguno y se esperaba a que los migrantes se retirarán por sus propios medios hacia los países por los cuales habían ingresado a Colombia o hacia la frontera panameña que continúa cerrada.
Aily Marta Torres llegó el martes al albergue en Turbo procedente de Uruguay.
“Se decía que había cubanos acumulados en el pueblo y decidimos unirnos a ellos”, dijo Torres, quien llegó al albergue junto a su esposo y otros dos cubanos.
La tunera de 28 años salió hace cuatro meses de Cuba hacia Guyana, que no les exige visas a los cubanos, y desde ahí atravesó Brasil para llegar a Uruguay, donde tenía amistades. El 22 de abril pasado, Torres partió hacia Panamá a través de Ecuador y la selva de Perú con la esperanza de unirse a los cubanos varados en Panamá, pero al llegar a Turbo se enteró “que todo estaba cerrado”.
Según Hernández, los migrantes temen que en cualquier momento serán deportados de forma masiva.
“Una persona cercana al gobierno nos alertó de que se está preparando una deportación masiva, nos avisaron a mi que estoy enferma y a las embarazadas, pero nosotros alertamos al resto”, dijo.
Médicos cubanos entre los migrantes varados
Irisdania González, una optometrista cubana que desertó en febrero de una misión en Venezuela para acogerse al Cuban Medical Professional Parole Program, un programa especial de visas para los profesionales de la salud que el gobierno de Cuba envía de misiones a otros países, llegó desde Bogotá al albergue en Turbo esta semana. Según González, su aplicación para el parole fue denegado por la embajada estadounidense en Colombia, y aunque puede volver a aplicar y presentar más evidencia, ha perdido la fe en el programa.
“La respuesta es incierta”, dice González, de 30 años y oriunda de Granma, quien asegura que en Bogotá hay cientos de médicos cubanos que llevan varios meses esperando una respuesta de la embajada y unos 30 a quienes les han negado la visa.
“Aunque nos dan la posibilidad de volver a presentarnos, estamos en Bogotá sin trabajo, sin condiciones”, dice González. “Creo que aquí en Turbo hay más perspectivas de que podamos irnos a Estados Unidos”.
El año pasado, los congresistas cubanoamericanos del sur de Florida, Ileana Ros-Lehtinen, Carlos Curbelo y Mario Díaz-Balart pidieron una explicación al Departamento de Estado sobre las demoras en el otorgamiento del parole a cientos de profesionales de la salud cubanos que se encontraban varados en Bogotá. Sobre la situación actual de los galenos en Colombia, la congresista Ileana Ros-Lehtinen dijo que “cada caso que se presenta en nuestras embajadas en el extranjero puede ser diferente” y que su oficina estaba dispuesta a ayudarlos “caso por caso”.
Al licenciado en rehabilitación Abilio Fernández, de Ciego de Ávila, le negaron el parole y está contemplando la posibilidad de irse de Bogotá a Turbo.
“Si se hace un puente aéreo, estoy seguro que la mayoría de los médicos que hemos desertado de las misiones y estamos aquí en Bogotá nos iríamos”, dijo Fernández, de 28 años.
Según Fernández, en un grupo de WhatsApp se comunican cerca de 200 médicos, dentistas y enfermeros cubanos que están en Colmbia a la espera del parole, y que muchos ya están tramitando un pasaporte cubano “azul”. Los profesionales de la salud son enviados a las misiones en otros países con un pasaporte rojo “que no sirve para viajar” sino solamente para salir y entrar en el país al que han sido asignados los galenos, explicó.
Wilfredo Allen, un veterano abogado de inmigración en Miami, cree que la demora en otorgarle el parole a los médicos cubanos se debe a que la administración del presidente Barack Obama “quiere eliminar el parole”.
“Están desalentando a los médicos para que se rindan”, dijo Allen, y añadió que le preocupan las repercusiones que podría tener para los médicos cubanos que se encuentran a la espera de un parole que Colombia decida deportar a los cubanos que se encuentran de manera irregular en su territorio.
Algunos migrantes afirman que son opositores del gobierno cubano
“Vivimos en una desesperación tremenda, con los nervios a flor de piel”, dijo Aylín Gary Cruz, una activista de la Isla de la Juventud quien también se encuentra en el albergue en Turbo. “Anoche no dormimos nada esperando el asalto al albergue para deportarnos’.
Adel López Nápoles, director ejecutivo nacional del Partido Republicano de Cuba, confirmó que Cruz abogaba por los derechos humanos y el pluripartidismo en Cuba y dijo que su partido está haciendo todo lo posible por ayudar a los varados en Colombia.
“Uno no puede olvidar a la gente que ha luchado por la libertad de Cuba. Si deciden emigrar o no, ese es un derecho humano, pero lo que sí no se puede olvidar es a las personas que arriesgaron su vida y su libertad para apoyar la causa, independientemente de donde estén”, dijo el político de visita en Miami, quien indicó que se están haciendo consultas con los congresistas cubanoamericanos para que se pronuncien sobre el tema.
Un portavoz del Departamento de Estado dijo el viernes que EEUU entendía que “los gobiernos regionales están trabajando para encontrar soluciones al desafío de la emigración cubana, incluyendo soluciones coordinadas y globales que se centran en la prevención de la pérdida de la vida, garantizando el respeto de los derechos humanos de todos los migrantes, y la promoción de políticas de migración ordenada y humana”.
“Seguimos preocupados por la seguridad de todos los migrantes en toda la región”, dijo el portavoz. “Este peligroso viaje ilustra los riesgos inherentes y las incertidumbres de relacionarse con contrabandistas y el crimen organizado en intentos de llegar a los Estados Unidos por la migración irregular”.
En Twitter: Abel Fernández @abelfglez y Mario J. Pentón @mariojose_cuba
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de mayo de 2016, 7:05 p. m. with the headline "Médicos y opositores cubanos se suman a los migrantes varados en Colombia."