Joven opositor apuesta su vida por un cambio en Cuba
Con el calor de Santiago de Cuba reflejado en el rostro y unas cuantas libras menos, llegó a Miami a mediados de este mes Carlos Amel Oliva, uno de los rostros más jóvenes de la oposición en la isla.
Su propósito: agradecer el apoyo que le dio el exilio durante las cuatro semanas que duró su huelga de hambre en reclamo por el respeto a los derechos humanos en Cuba.
Su hablar pausado y la mirada delatan la resolución de este santiaguero, que con 29 años ha viajado a un buen número de países y se ha entrevistado con cargos públicos del calado de Ben Rhodes, asesor de seguridad del presidente estadounidense Barack Obama. Los allanamientos en su hogar por parte de la policía y el decomiso de sus útiles de trabajo lo hicieron declararse en huelga de hambre, suspendida cuando estaba al borde de la muerte.
“Cuando te humillan, cuando te ves en una situación extrema como la que vivimos en Cuba, es la única alternativa para reclamar. El mensaje que quería enviar era claro. No estoy jugando a ser opositor, quiero dar mi vida por hacer de mi país un lugar distinto, donde se respeten los derechos de las personas”, comenta Oliva, quien lidera el Frente juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).
“No tengo conciencia de los años de las vacas gordas en Cuba”, cuenta al hablar de su infancia. “Soy de una generación que desde sus primeros recuerdos solo vio crisis y apagones. Creo que es una percepción que se acoge más a lo que da realmente el sistema cubano. Lo anterior era producto del subsidio soviético”.
Criado en una familia “revolucionaria”, que sin embargo buscaba emigrar a Estados Unidos, en el imaginario familiar se encontraba la lucha del abuelo en el Movimiento 26 de Julio e incluso la muerte de un tío abuelo peleando en la Sierra contra el gobierno batistiano ¿Cómo un joven educado en un sistema socialista y en una familia simpatizante con el proceso termina perteneciendo a la UNPACU?
Según Oliva, la clave estuvo en su pasión por la lectura: “Desde pequeño siempre me gustó la historia, la literatura y la política. Buscaba respuestas a mis preguntas leyendo. Fue así como comprendí que muchas cosas necesitaban cambiar en Cuba, pero nadie me había hablado de una oposición organizada. Pensé que debía cambiar el sistema desde adentro y me lo propuse como proyecto de vida”.
El servicio militar obligatorio fue un parteaguas en su vida. Para entonces ya era miembro de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y posteriormente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU).
“No es muy difícil ser seleccionado para ocupar un puesto de responsabilidad en esas organizaciones. Los jóvenes cubanos son apáticos a la política porque están cansados de ser manipulados, por lo que si uno muestra interés, inmediatamente lo promueven”, explica el líder opositor.
A pesar de sus excelentes resultados académicos y la labor que realizaba en el movimiento estudiantil, la carrera de Oliva fue truncada. Sus padres fueron seleccionados en el sorteo de visas de la entonces oficina de intereses de Estados Unidos en Cuba, y como pensaban salir cuanto antes, tuvo que dejar la universidad.
“Finalmente el visado nunca se concretó. Nos dijeron que avisarían, pero pasaron los años y nadie nos contactó. Tiempo después comprendí que tal vez era la manera en que Dios me ayudaba a encontrar lo que buscaba: una organización para cambiar nuestro país sin tener que marcharme”.
La primera vez que escuchó hablar de oposición en Cuba fue acerca del Proyecto Heredia, una iniciativa que lanzó el Movimiento Cristiano de Liberación de Oswaldo Payá, un proyecto de reencuentro nacional que buscaba eliminar las leyes arbitrarias que impedían la salida de Cuba.
“Fue muy duro dar el primer paso. Era entregar tu nombre y tu número de carné de identidad para un proyecto de ley que iba a ser presentado en la Asamblea Nacional”, recuerda Oliva. Ese primer paso lo hizo comprometerse luego, junto a su padre, en los comités ciudadanos del MLC y realizar una labor de activismo en la recolección de firmas para impulsar proyectos de ese tipo.
Tras la muerte de Payá, la familia Oliva sintió que el MLC perdía fuerza, por lo que decidieron pasar a formar parte de una célula de la UNPACU que estaba cerca de su casa.
“Pertenecer a UNPACU significó un cambio sustancial en la naturaleza de nuestro activismo. Antes nunca habíamos sido citados por la Seguridad del Estado cubana. Tras ingresar en la organización me citan y me proponen que trabaje para ellos”, recuerda.
“Mira, lo que queremos de ti no es que seas nuestro agente, sino que nos cuentes lo que se comenta en los pasillos y si alguien está preparando una acción terrorista contra el país”, le dijeron los agentes. Su negativa le valió que le impidieran salir en dos ocasiones de Cuba. Para entonces ya estaba trabajando en lo que después sería el Frente Juvenil de la UNPACU, un segmento de la organización enfocado en los jóvenes, en los que ya se cuentan más de 500 militantes.
“No me dejé chantajear y finalmente me dejaron salir. En el Foro de la Sociedad Civil de la Cumbre de las Américas en Panamá, fui recibido como un terrorista debido a la información que Cuba había suministrado sobre mí a las autoridades de esa nación”.
Oliva cree que la nueva táctica de la policía política es intentar humillarlo y hacerle ver que ellos tienen el control de todo. “Han hecho registros en mi casa y amedrentando a mi familia, incluso allanamientos con armas largas, además de los frecuentes decomisos”, denuncia.
Se siente agradecido de todos aquellos que le enviaron mensajes de aliento en su huelga. Dice que fue un tiempo para meditar, para crecer como persona.
Mientras prepara su regreso a Cuba, le pide a Guillermo Fariñas, un psicólogo y reconocido disidente que lidera el Foro Antitotalitario Unido que abandone la huelga de hambre y sed que comenzó hace más de cuatro semanas. Fariñas ha sido hidratado en varias ocasiones cuando llega inconsciente al hospital de Santa Clara.
“Muchos me lo pidieron a mí y no lo entendía”, dijo Oliva. “Pero ahora comprendo que Cuba nos necesita mucho más vivos y dispuestos a luchar por ella”.
@mariojose_cuba
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de agosto de 2016, 2:20 p. m. with the headline "Joven opositor apuesta su vida por un cambio en Cuba."