Rapero cubano no se calla ni en la isla ni en EEUU
La experiencia de la emigración ha inspirado el nuevo disco de Bian Oscar Rodríguez Galá, más conocido en la escena del hip hop cubano como El B.
Junto a Aldo (Rodríguez Baquero), Rodríguez conformó el dúo Los Aldeanos, probablemente el grupo de hip hop underground cubano más popular de los últimos 15 años, con más de 30 discos con un potente mensaje contestatario, muy crítico del gobierno cubano y de los problemas sociales en la isla. Desde hace dos años y tras ser censurado en Cuba, Rodríguez decidió probar suerte en Miami, con una carrera en solitario.
El nuevo disco, titulado Luz y producido por su propia compañía ZenStar Productions, “es como un nuevo comienzo, una nueva etapa de mi vida”, explica durante una entrevista con el Nuevo Herald.
Aunque el disco tiene canciones “sobre la interioridad humana”, Rodríguez no ha renunciado al estilo directo que lo ha caracterizado para llamar las cosas por su nombre y reflexionar sobre la sociedad cubana.
“Yo soy cubano, no puedo desligarme aunque quiera de la realidad cubana y hablo de estos temas porque me interesa”, dice sin rodeos e introduce el tema Emigrante, dedicado al actual éxodo de cubanos hacia EEUU.
En medio de los supuestos cambios con la apertura de relaciones entre EEUU y Cuba, ahora más que nunca los cubanos están deseando salir de la isla por todas las vías posibles ...”
Bian Oscar Rodríguez
“El B”“En medio de estos supuestos cambios que están ocurriendo con la apertura de relaciones entre Estados Unidos y Cuba, que supuestamente todo está bien, ahora más que nunca los cubanos están deseando salir de la isla por todas las vías posibles, por el mar, cruzando fronteras”, subraya.
El tema de la emigración, dice, le ha tocado de cerca, no solo por su propia experiencia sino por amigos que han llegado a Estados Unidos en balsa o través de la ruta terrestre.
“Me preocupa porque cada vez más gente está arriesgando su vida y no puedo mantenerme ajeno, por más que la gente piense que por estar fuera de Cuba ya no es lo mismo. Para mí lo importante es lo que siento, lo que pienso y representar a mi gente dondequiera que esté”, afirma.
Con en corazón en la isla
Como a cualquier otro emigrante, estos dos años lo han puesto a prueba, al tener que dejar atrás familia, amigos y costumbres. En Miami ha encontrado a una ciudad en la que “convergen” muchas culturas y el calor de una comunidad cubana que “lo ha tratado bien”. Pero su corazón sigue estando en la isla.
“Lo que más extraño de Cuba es mi hijo. Tengo a mi hijo todavía allá; mi esposa y yo estamos en el proceso de traerlo para acá con nosotros. Extraño a mi familia, mis amigos y, por supuesto, Cuba; es la tierra de uno y dondequiera que uno esté, eso va a estar ahí”, confiesa.
El rapero ha encontrado entre los cubanos que escuchaban su música en la isla y ahora viven en Estados Unidos una audiencia fiel. El B también es muy conocido en América Latina, sobre todo en Colombia y Venezuela, donde Los Aldeanos construyeron un público de seguidores de su rap underground.
Sin embargo, asegura que “nada se compara con la energía de una peña de hip hop en Cuba, que se hace prácticamente sin recursos y la gente la llena y siente lo que uno está diciendo”.
Rodríguez agradece a sus fans que desde la isla comentan en sus páginas de Facebook e Instagram, usando su tiempo de conexión a internet en los puntos wifi que ha establecido el gobierno.
“Hay gente que se paga su tarjeta y saca un poquito de ese tiempo para meterse en mi página y comentar, y eso lo agradezco mucho porque sé lo difícil que es conseguir una tarjeta y hacerlo, pero la música siempre llega: yo saqué el disco y a los dos días ya estaba en Cuba", dijo el musico.
La razón por la cual los raperos y muchos artistas abandonan el país, opina, “es por la política cultural. Los artistas no pueden ser artistas, tienen que ser artistas con un mensaje políticamente correcto, de acuerdo a lo que dicta el Ministerio de Cultura y el gobierno, y nadie quiere vivir atado a esas cosas. Nadie quiere tener tener su creación comprometida con algo que realmente no cree, por eso es que la gente se va y porque es difícil crecer artísticamente de esa manera”, agrega.
La emigración también ha deslocalizado la producción de hip hop cubana, que en los últimos años se ha sentido el impacto tanto de la salida del país de sus principales representantes como de la cooptación e institucionalización de quienes clamaban ser “independientes”.
La nueva producción de El B ilustra la fluidez que caracteriza a la música cubana hoy: “Hay mucha gente fuera que está representando más fuerte que muchos que están adentro, hay gente adentro que representan duro pero sólo pueden hacer shows o presentaciones fuera de Cuba. Yo lo que creo es en la verdad y en el trabajo duro”, comenta el rapero.
Los artistas cubanos no se benefician
Al mismo tiempo, Rodríguez manifiesta escepticismo sobre el impacto que el mejoramiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba pudiera tener en la escena local de hip hop, acostumbrada a recibir a muchos extranjeros.
“Está sucediendo lo mismo que ha sucedido siempre, por lo menos en el rap. Los extranjeros que van a Cuba, ya sea de Estados Unidos o de cualquier lugar, van a filmar a los artistas, a hacer entrevistas, a hacer documentales y fotos para ellos mismos, eso no beneficia en nada a los artistas. A mí me pasó muchísimas veces. Tú estás ahí, no tienen un espacio donde presentarte, no tienes como promocionar tu música, cualquiera llega y es la oportunidad de tu vida. Luego, esos materiales se venden a los canales de televisión, o se venden a los canales de YouTube y los raperos no recibe nada de eso”, señala.
Bian Rodríguez explica que ahora ha buscado asesoría legal para recuperar el control de su música y denunciar a personas que tenían inscritos a su nombre temas que él compuso para Los Aldeanos. Mientras estaban en Cuba, Los Aldeanos, que no podían grabar con las disqueras estatales, producían sus temas en estudios caseros y los distribuían, generalmente de manera gratuita. Con su nueva productora, ZenStar, sueña con alcanzar el éxito y ayudar a los talentos de la isla.
Mientras tanto, su música no renuncia a alentar a un cambio social en Cuba.
“Eso es algo bien difícil, lograr que se levante un pueblo que está enfermo de apatía, miedo y conformismo es bien difícil, pero se sigue trabajando por eso”.
Nora Gámez Torres: @ngameztorres
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de septiembre de 2016, 3:21 p. m. with the headline "Rapero cubano no se calla ni en la isla ni en EEUU."