Miles de policías en Puerto Rico en huelga durante violento fin de semana de Halloween
Miles de policías estatales en Puerto Rico no se presentaron a trabajar durante el fin de semana de Halloween, dijeron las autoridades de la isla, una demostración de fuerza de los policías que exigen mejores condiciones laborales y pensiones de jubilación más altas.
El comisionado de la Policía de Puerto Rico, Antonio López Figueroa, dijo que hubo al menos 5,000 ausencias entre los policías activos entre el viernes y el domingo. La fuerza de seguridad pública de la isla tiene entre 10,400 y 11,500 empleados. Las autoridades pusieron en marcha un plan de operaciones especiales, que utilizó recursos de la policía municipal y otros departamentos para fortalecer la seguridad a la luz de la reducción de personal, que coincidió con la noche de Halloween.
“En mis 34 años, la policía que yo conozco nunca ha puesto la seguridad del pueblo en riesgo,” dijo López Figueroa, en un comunicado escrito el viernes luego de activar el plan policial alterno. “El compromiso de nuestro gobernador es y continuará siendo atender el reclamo de todos los policías.”
La protesta coincide con un fin de semana violento en la isla, con más de una docena de homicidios reportados a través de Puerto Rico, incluidos San Juan, Ponce, Bayamón y Fajardo.
Luchan por pensiones más altas
Diego Figueroa, presidente del Frente Unido de Policías Organizados —un sindicato de policías formado por oficiales retirados y activos— dijo al Miami Herald que los miembros de la policía de la isla trabajan décadas de servicio público y a menudo reciben bajos beneficios después de jubilarse a pesar de enfrentar situaciones peligrosas como parte de su trabajo diario.
“El policía actual, cuando llega su momento de retiro, su pensión exigua, su pensión es de hambre, su pensión es de miseria,” dijo el presidente del gremio.
Aunque el sindicato no organizó la protesta, que se ha caracterizado como una acción autoconvocada dentro de los rangos de la policía, Figueroa dijo que la organización se solidarizó con quienes participaron en el paro laboral.
“La luche es justa, la lucha es razonable, la luches es sincera,” dijo. “La lucha es que ellos necesitan tener una garantía real de que van a tener un retiro digno.”
El gobernador de Puerto Rico, Pedro Pierluisi, dijo en su cuenta de Twitter que su administración es un “aliado indiscutible” de la fuerza policial de la isla, que pagaba horas extras en tiempos de entrega más rápidos y prolongaba los períodos de vacaciones y enfermedad.
“He dicho y sostengo que nuestros policías merecen un retiro justo, ya que es un problema que antecede mi administración,” escribió. , Agregó que estaba en negociaciones con la Junta de Supervisión Fiscal, un ente encargado de supervisar las finanzas de la isla y ayudarla a salir de la bancarrota.
El Departamento de Seguridad Pública de la isla emitió un comunicado el viernes, diciendo que se había reunido con la junta de supervisión, junto con otros funcionarios de Pierluisi, para encontrar “alternativas que beneficiaran” a los miembros de la uniformada.
Se reportan varios asesinatos
A pesar de las garantías de oficiales de alto mando que había un plan de seguridad a nivel estatal, los alcaldes de varios municipios tomaron medidas especiales para abordar la falta de personal. El viernes por la mañana, María Vega Pagán, alcaldesa de Vega Alta, dijo en un Facebook Live que solo había un policía estatal en la estación del pueblo y activó turnos de 12 horas para la fuerza de seguridad municipal de 15 miembros.
Varios municipios, incluyendo Villalba, establecieron toques de queda para los negocios de sus pueblos. El alcalde de Ponce, la cuarta ciudad más grande de la isla, decretó el estado de emergencia y suspendió temporalmente el tiempo de vacaciones para la policía municipal, medida que también se implementó en otras localidades.
El lunes por la mañana, López Figueroa anunció que las operaciones policiales habían vuelto a la normalidad a medida que los agentes regresaban a sus trabajos. Sin embargo, el ausentismo masivo se produjo a la vez que las autoridades informan que al menos 13 personas fueron asesinadas entre el viernes y el domingo en la isla, lo que generó temores entre los puertorriqueños de que la manifestación policial afectó la seguridad pública.
Al menos siete de los asesinatos del fin de semana ocurrieron en Río Piedras, un barrio universitario de San Juan. El secuestro de tres personas de un conocido restaurante de la zona, incluido el dueño del negocio, resultó en la muerte a tiros de un adolescente de 16 años. La Oficina Federal de Investigaciones se hizo cargo del caso.
Las autoridades locales de la isla rechazaron que los crímenes de Halloween fueran resultado de la falta de policías en las calles. Fogueroa., el comisionado de policía, dijo en un comunicado escrito que múltiples unidades especializadas, incluidas las encargadas de homicidios y violencia sexual, habían continuado respondiendo a los incidentes sin interrupciones.
Roberto Rivera, Comisionado Auxiliar de Investigación Criminal de la policía de Puerto Rico, dijo al Miami Herald que hubo fines de semana con tasas de homicidios similares en el último año, incluyendo nueve solamente en el fin de semana anterior a Halloween.
“Hubo ausentismo de nuestro personal, pero pese a eso, nosotros teníamos un gran número de personas trabajando y estuvieron con nosotros turnos de 12 horas,” dijo, “Estos son eventos que están ligados al narcotráfico,son personas que vienen persiguiendo y desembocaron durante prácticamente lo que fue el fin de semana.”
La fuerza policial de Puerto Rico ha reportado un total de 507 asesinatos en 2021. Si bien Rivera dijo que hubo 63 asesinatos más que en esta misma época el año pasado, enfatizó que la pandemia del COVID-19 había causado una anomalía en los números, debido a los estrictos cierres y otras medidas que podría haber resultado en niveles más bajos de delincuencia en las calles.
“Cuando lo medimos con un año real, como el 2019, estaríamos en menos once,” dijo Rivera.