El Caribe es uno de los principales destinos del contrabando de armas ilegales. Legisladores de EEUU quieren respuestas
Citando un alto nivel de violencia armada en todo el hemisferio, dos de los principales demócratas de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y el presidente de la Comisión Judicial del Senado pidieron una investigación federal sobre el tráfico ilícito de armas de fuego procedentes de Estados Unidos con destino al Caribe.
El lunes, los tres legisladores enviaron una carta a la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de Estados Unidos (GAO), brazo investigador del Congreso, solicitando que examine las consecuencias del tráfico de armas de fuego de Estados Unidos al Caribe. La carta está firmada por el representante de Nueva York Gregory W. Meeks, miembro principal de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara; el representante de Texas Joaquín Castro, miembro principal de la Subcomisión de Asuntos Exteriores de la Cámara para el Hemisferio Occidental; y el senador demócrata por Illinois Dick Durbin, quien preside la Comisión Judicial del Senado. Dijeron que sus oficinas solicitaron informes similares en el pasado centrados en México y América Central.
“Esta nueva solicitud, centrada en el Caribe, nos permitirá obtener una imagen más sólida del impacto global del tráfico ilícito y el uso de armas y municiones en la región”, dijeron los legisladores, añadiendo que también quieren saber qué más se puede hacer para reducir el flujo de armas.
Entre lo que le solicitan a la GAO está un desglose por países del número y los tipos de armas estadounidenses que envían a países caribeños, excluida Cuba, y si el número aumenta anualmente; información sobre en dónde y cómo se obtienen las armas ilícitas en Estados Unidos y cómo se introducen de contrabando en sus destinos, así como medidas adoptadas por las fuerzas de seguridad estadounidenses y caribeñas para abordar el problema. También desean saber qué legislación podría contribuir a los esfuerzos de las autoridades estadounidenses para combatir el tráfico de armas.
Los legisladores dijeron que están particularmente preocupados por los efectos de las armas de fuego ilícitas estadounidenses en la situación de seguridad en Haití, que está experimentando un nivel sin precedentes de violencia y secuestros por parte de pandillas fuertemente armadas. Dijeron que durante una audiencia celebrada el pasado otoño ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara, titulada ‘Haití en la encrucijada: Respuestas de la sociedad civil para una solución liderada por los haitianos’, tanto activistas como simpatizantes alegaron que “Estados Unidos era la principal fuente de armas usadas por las pandillas delictivas que están desestabilizando el país, impidiendo la prestación de servicios gubernamentales básicos, frustrando la distribución de ayuda humanitaria, aumentando los niveles de violencia mortal y provocando que un número cada vez mayor de haitianos pierdan la esperanza y huyan del país”.
Dos informes publicados por organizaciones con sede en Haití muestran el alcance de las pandillas en la sociedad haitiana. El lunes, la Organización de Ciudadanos por un Nuevo Haití (OCNH) dijo que la violencia de las pandillas había causado la muerte de al menos 195 personas, la mayoría en el área metropolitana de Puerto Príncipe en marzo.
Otro informe publicado el martes por Center for Analysis and Research in Human Rights de Puerto Príncipe, que hace un seguimiento de los secuestros, señaló que en el primer trimestre de este año se registraron 389 secuestros, lo que, comparado con el mismo periodo del año pasado y de 2021, supone un aumento de 72% y 173%, respectivamente. La cifra incluye a 29 extranjeros representantes de tres países, entre ellos una pareja haitianoamericanos de Tamarac secuestrada hace más de dos semanas.
“Haití no es la única nación caribeña desestabilizada por la llegada de armas de fuego ilícitas estadounidenses”, escribieron los legisladores. El Estudio Global sobre Tráfico de Armas de Fuego 2020 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) evaluó los niveles de incautación de tráfico de armas de fuego en siete países del Caribe en 2016 y 2017. El estudio concluyó que entre 2,000 y 3,000 armas de fuego fueron incautadas cada año, con Jamaica, República Dominicana y Bahamas representando la mayor parte de estas incautaciones.
También tomaron nota de otros informes, entre ellos otro de Naciones Unidas (UN) que indica que las armas de fuego están implicadas en el 70% de los homicidios del Caribe, comparado con el 30% a nivel mundial. La Oficina de Asuntos de Desarme de UN (UNODA) también dijo que Jamaica, Trinidad y Tobago, la República Dominicana y Haití, que registran cifras elevadas de tráfico ilícito de armas de fuego, también tienen índices altos o crecientes de delitos violentos y homicidios.
La petición de los legisladores de que ;a GAO lleve a cabo una investigación ocurre después de la decisión adoptada el mes pasado por Bahamas, Jamaica, Antigua y Barbuda, San Vicente, las Granadinas y Trinidad y Tobago de apoyar a México en una demanda civil que presentó contra fabricantes de armas estadounidenses. La demanda, que ha sido impugnada tras ser desestimada por un juez federal, argumenta que las prácticas de comercialización y distribución de varias marcas conocidas de armas de fuego están facilitando el tráfico de armas en México y alimentando a poderosos carteles de la droga.
Las naciones caribeñas presentaron un documentos ante el Tribunal Federal de Apelaciones en Boston, argumentan que las armas fabricadas en Estados Unidos que se trafican ilegalmente a través de las fronteras, muchas de ellas desde los puertos del sur de la Florida, también están facilitando las olas delictivas en sus pequeñas naciones.
La Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos, que colabora con otras agencias federales, incluidas las Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), le dijo a Miami Herald a finales del año pasado que, desde 2020, alrededor de la mitad de todas las investigaciones de exportación de armas de fuego se han concentrado en la región del Caribe, un destino importante del contrabando alimentado por la demanda de los traficantes de drogas y los enormes márgenes de beneficio del mercado negro de armas de fabricación estadounidense. El otro 50% está repartido por todo el mundo.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de abril de 2023, 4:05 p. m..