Otro sospechoso en el asesinato del presidente de Haití se declarará culpable en Miami
Se espera que un ex informante confidencial de la DEA que participó en reuniones tanto en el sur de la Florida como en Puerto Príncipe en la confabulación para asesinar al presidente haitiano Jovenel Moïse se declare culpable.
Joseph Vincent, quien vivía en el sur de la Florida antes de viajar a Haití, donde participó en el complot, se convertiría en el cuarto acusado de los 11 actualmente imputados en el tribunal federal de Miami por el asesinato, si su cambio de declaración de culpabilidad sale según lo previsto el 5 de diciembre. Enfrentaría cadena perpetua si se declara culpable del cargo principal de confabularse para entregar apoyo material y confabularse para secuestrar y asesinar a Moïse.
Al igual que los otros tres acusados que se han declarado culpables de los mismos cargos, Vincent pudiera ver reducida su cadena perpetua si aporta evidencia creíble sobre otros acusados en el caso u otros sospechosos que sigan en Haití. Los otros acusados que se declararon culpables de la confabulación en el asesinato de julio de 2021 son: Germán Alejandro Rivera García, alias “Coronel Mike”, de 45 años, oficial retirado del ejército colombiano; Rodolphe Jaar, narcotraficante condenado anteriormente en Estados Unidos y sentenciado en junio a cadena perpetua, y el ex senador haitiano Joseph Joël John, quien fue detenido en Jamaica antes de ser extraditado a Miami el año pasado.
La decisión de Vincent de cambiar su declaración de culpabilidad es importante por el papel que supuestamente tuvo en el complot para derrocar a Moïse, que primero era blanco de un secuestro antes de que el plan se convirtiera en un asesinato.
Conocido como “Blanco”, Vincent era cercano a los dos sospechosos haitianoamericanos encarcelados James Solages y Christian Emmanuel Sanon, el pastor y habitante del sur de la Florida cuya ambición de sustituir a Moïse como presidente condujo al asesinato, según los fiscales.
La noche del 6 de julio de 2021, Vincent se unió a Solages en el exterior de la residencia de Moïse en las colinas sobre Puerto Príncipe en los momentos previos al asesinato, mientras Solages anunciaba falsamente por megáfono que el atentado era una “operación de la DEA”. Después que los dos hombres se entregaron a la Policía haitiana tras el asesinato, Vincent sostuvo su inocencia y declaró ante un juez haitiano que era traductor de los soldados colombianos acusados de asaltar la residencia del presidente y asesinarlo. También declaró ante el juez que horas antes del asesinato recibió una llamada de un ex funcionario del gobierno Joseph Felix Badio, informándole que Moïse estaba en casa viendo un partido de fútbol.
Tras más de dos años prófugo, Badio fue arrestado el mes pasado después de ser visto en una tienda de comestibles por un policía haitiano. Según pudo saber el Herald, un informante de la tienda avisó al agente de la presencia de Badio, que compraba habitualmente allí mientras era buscado por las autoridades haitianas.
A finales de enero, Vincent, Solages, Sanon y Rivera fueron trasladados de Haití a Miami. Antes de su llegada, Solages declaró al Herald que él y Vincent se reunieron a menudo, incluso en las horas previas al asesinato del 7 de julio. Actualmente en espera de juicio en el sur de la Florida, Solages sigue declarándorse inocente.
Según un informe de investigación de la Policía Nacional de Haití, Vincent declaró que el ataque contra Moïse se lanzó desde la casa de Jaar, quien ha admitido haber proporcionado armas, alojamiento y dinero en la confabulación.
El informe y los registros de teléfonos móviles obtenidos por el Herald muestran que Vincent estuvo en contacto con varios de los principales sospechosos antes del asesinato.
Tras el asesinato, Vincent telefoneó a su antiguo contacto en la DEA y fue puesto en contacto con el director de la agencia en Haití, quien lo convenció para que se entregara. A pesar de la llamada telefónica a la DEA, las autoridades estadounidenses afirmaron que Vincent ya no estaba relacionado con la dependencia.
Durante el interrogatorio de la Policía haitiana, Vincent y Solages acusaron a Dimitri Hérard , el jefe encarcelado de la guardia presidencial de Moïse, de colaborar en la planificación.
El asesinato de Moïse dio lugar a investigaciones independientes en Haití, Colombia y Estados Unidos. Moïse recibió 12 disparos y su esposa, Martine, resultó herida.
Más de 40 personas han sido encarceladas en Haití, entre ellas 18 colombianos, así como miembros de la guardia presidencial haitiana acusados de aceptar sobornos para retirarse o no presentarse a trabajar el día en que Moïse fue asesinado. La investigación ha cobrado impulso en Haití, donde el arresto de Badio ha suscitado nuevos interrogantes.
La trama mortal giró en torno a sospechosos que colaboraron en el sur de la Florida, Haití y Colombia para secuestrar y luego asesinar a Moïse, con el objetivo de sustituirlo por un nuevo presidente y obtener contratos del gobierno haitiano, según las autoridades. Sin embargo, hasta ahora no se ha identificado a nadie como cerebro del complot.