Venezuela

Parlamento declara ruptura del orden constitucional en Venezuela

Decenas de chavistas entraron por la fuerza a la Asamblea Nacional e irrumpieron en la sesión que trataba la restitución de la Constitución, el orden constitucional y la democracia.
Decenas de chavistas entraron por la fuerza a la Asamblea Nacional e irrumpieron en la sesión que trataba la restitución de la Constitución, el orden constitucional y la democracia. EFE

El Parlamento de Venezuela, de mayoría opositora, aprobó el domingo en una sesión especial un acuerdo en el que declara “la ruptura del orden constitucional y la existencia de un golpe de Estado” a la Constitución de ese país “cometido por el régimen de Nicolás Maduro” y los poderes Judicial y Electoral.

Los parlamentarios venezolanos acordaron solicitar a la comunidad internacional “la activación de todos los mecanismos que sean necesarios para garantizar los derechos del pueblo de Venezuela”.

También formalizarán una denuncia ante la Corte Penal Internacional (CPI) en contra de los jueces regionales y autoridades del del Poder Electoral, a los que catalogaron de “responsables” de la suspensión del proceso de referendo presidencial impulsado para revocar este año al mandatario.

La Cámara pidió iniciar un proceso para determinar la situación constitucional de la Presidencia de Venezuela, dado que alegan que hay una investigación sobre “la probable doble nacionalidad” de Maduro y que existen “fundadas razones” para determinar el abandono de las funciones constitucionales de la Presidencia.

Para ello se convocó a una sesión especial el próximo martes en la que pretenden “evaluar y decidir” sobre la materia.

Asimismo, el Parlamento exige a la Fuerza Armada de Venezuela “no obedecer ni ejecutar ningún acto o decisión que sean contrarios a los principios constitucionales” y convocó a la ciudadanía a “la defensa activa” de la Carta Magna “hasta lograr la restitución del orden constitucional”.

Pero decenas de partidarios del chavismo irrumpieron en el hemiciclo cuando los diputados discutían las vías para una posible destitución de Maduro.

Mientras hablaba el primer vicepresidente del Legislativo, el opositor Enrique Márquez, empezaron a ingresar en el salón de sesiones varios hombres y mujeres casi todos vestidos de rojo, un símbolo del chavismo.

Bajo el grito de “el pueblo unido jamás será vencido” varios lograron burlar los cuatro puntos de control de la sala, dos de ellos controlados por militares.

Una vez dentro del foro, comenzaron los empujones principalmente entre el personal de seguridad de la Cámara y los simpatizantes del oficialismo.

La irrupción de los grupos chavistas en el hemiciclo fue controlada por los diputados opositores y la Guardia Nacional. Un par de personas sufrieron lesiones leves que fueron tratadas en la enfermería.

“Grupos violentos extraños a la Cámara… tienen que ser sacados, que abandonen el hemiciclo”, dijo desde la tribuna Henry Ramos Allup, presidente de la Asamblea Nacional.

Aunque Ramos Allup había señalado que se abordaría la posibilidad de apertura de un “juicio político” contra Maduro, el tema no fue abordado durante los debates.

Uno tras uno los diputados opositores denunciaron la existencia de una “dictadura”. “El pueblo tiene derecho a la rebelión (…) En Venezuela se ha dado un golpe de Estado continuado, que tuvo su culminación al robarle el voto del referendo”, dijo el jefe de la bancada opositora, Julio Borges.

“¿Cómo dicen ustedes que en Venezuela hay dictadura si ustedes lograron ganar unas elecciones?”, cuestionó la diputada oficialista Tania Díaz, al calificar la sesión como un “reality show”.

Los legisladores oficialistas acusaron a su vez a los opositores de buscar dar un golpe de Estado. “No traten de aprovechar coyunturas difíciles para acabar con la patria”, dijo el diputado Earle Herrera.

“No constituye para nada desestabilización o golpe de Estado promover un revocatorio (…) son recursos que están en la Constitución”, respondió Ramos Allup, al cerrar la sesión.

Esta semana, siete tribunales penales regionales, en respuesta a un supuesto fraude en uno de los requisitos, suspendieron el proceso de recolección del 1 por ciento de firmas del registro electoral venezolano con que los opositores solicitaron hace varios meses activar el referendo.

Ante esto, el Poder Electoral pospuso el proceso hasta una próxima orden judicial, acto que la oposición califica de “golpe de Estado” y por lo que hicieron un llamado a actividades de calle con las que esperan “restituir el hilo democrático”, que aseguran Maduro violentó al bloquear el camino hacia el plebiscito.

El Parlamento también decidió “proceder de manera inmediata” al reemplazo de las autoridades del Consejo Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a los que la oposición acusa de ser aliados del gobierno.

Hace dos meses, la Asamblea Nacional fue declarada en desacato por el Tribunal Supremo de Justicia y todos sus actos son considerados nulos.

De gira por el Medio Oriente, donde intenta lograr acuerdos para mejorar el precio del petróleo, Maduro hizo desde Arabia Saudita un enlace a través de la televisión oficial en el que dijo estar atento a sus “responsabilidades constitucionales al frente del Estado y del gobierno”.

El jefe de la bancada del oficialismo, Héctor Rodríguez, llevó un mensaje del mandatario: “Diles que les doy un saludo y un abrazo, y que los espero en la mesa de diálogo a todas y a todos”, refirió.

Desde antes de iniciar la sesión, grupos de chavistas mantenían rodeado el edificio parlamentario, crispando la sesión especial que convocó la oposición para evaluar acciones para “restituir el orden constitucional y democrático”, según la agenda.

La suspensión del referendo aumentó aún más la tensión política en el país petrolero, que además enfrenta una profunda crisis económica, con severa escasez de alimentos y medicinas, y una inflación que el FMI calcula en 475 por ciento este año.

La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que arrasó en los comicios legislativos de diciembre pasado y controla el Parlamento por primera vez en 17 años de hegemonía chavista, asegura que la solución a la crisis es la salida del poder de Maduro, que tiene una impopularidad del 76.5 por ciento según la firma Datanalisis.

La MUD convocó la sesión parlamentaria y a una protesta nacional el próximo miércoles, después que el CNE postergara hasta nuevo aviso la recogida de cuatro millones de firmas necesarias (20 por ciento del padrón electoral), último paso antes de la consulta.

El CNE paralizó el proceso y argumentó que acataba fallos judiciales que anularon por supuesto fraude un primer recaudo de firmas en cinco estados al inicio del proceso.

Como parte de la respuesta de la MUD, cientos de mujeres marcharon el sábado por estratégicas vías de Caracas, encabezadas por Lilian Tintori, esposa del opositor Leopoldo López, en prisión desde 2014.

Los oficialistas han amenazado con promover el levantamiento de la inmunidad parlamentaria y la ilegalización de la MUD como agrupación política.

En la sesión, Luis Florido, encargado de política exterior de la Asamblea, anunció que dirigentes de la MUD viajarán a Washington para pedir a la Organización de los Estados Americanos (OEA) que aplique la Carta Democrática Interamericana a Venezuela, que prevé sanciones en casos de ruptura del hilo democrático.

El sábado, 12 países de la OEA, entre ellos Argentina, Brasil, Uruguay, Colombia, México, Chile y Costa Rica, expresaron “preocupación” y exhortaron al gobierno de Maduro a encontrar vías de diálogo.

Esta historia fue publicada originalmente el 23 de octubre de 2016, 5:18 p. m. with the headline "Parlamento declara ruptura del orden constitucional en Venezuela."

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